Fue el primer gobernante de un mínimo pero tenaz reducto
hispano ante el avance musulmán. Su vida y su leyenda se confunden.
Posiblemente de sangre real nació en Asturias, a finales del siglo VII, y
combatió al lado del rey Rodrigo en Guadalete. Opuesto al gobernador musulmán
de la zona cántabra fue apresado y enviado a Córdoba, de donde huyó en el 717
para regresar a Asturias. Existe quien asegura que don Pelayo era un
aristócrata visigodo, algo así como mayordomo del rey don Rodrigo y tenía
influencia en Asturias.
Cuando huyó de Córdoba hacia Asturias, al llegar coincidió con un Consejo popular y de nobles visigodos que le eligieron “prínceps” de aquella zona.
La presencia de nobles que se habían refugiado en la zona contribuyó a darle un carácter institucional a las empresas de resistir al empuje musulmán.
El rápido avance musulmán en la península alcanzó sus límites en las estribaciones de la cordillera Cantábrica y lo pirineos. Los habitantes de esas zonas crearon los núcleos primigenios de los futuros reinos cristianos, cuyos contingentes se vieron incrementados por crecientes poblaciones refugiadas desde Al-Andalus.
El caso de don Pelayo, que venció, según algunos historiadores, a los musulmanes en la batalla de Covadonga en el 722, parece ser que en realidad fue una simple emboscada para consolidar la posición. Y su valor era meramente simbólico. La tradición cristiana dice que fue proclamado rey en “El campo de la Jura”, al terminar la batalla. Otros autores indican que ese dato es producto del entusiasmo popular y difundido por la conveniencia patriótica de España.
Lo cierto es que para los reducidos reinos cristianos posteriores, don Pelayo fue la encarnación de la resistencia contra Al-Andalus, y el punto de unión entre la Hispania visigoda y los nuevos reinos cristianos que fueron formándose.
Según algunos historiadores los astures se situaron en una cueva y en las escarpadas montañas junto al valle. Hay numerosas narraciones por parte de los cristianos que exageran desmesuradamente, incluso con ayudas de la divinidad, pero si es cierto que la victoria supuso la muerte del caudillo musulmán Al-Kama.
Luego fueron resistiendo los ataques musulmanes y pudieron destruir guarniciones y atraer a la población visigoda y fundar el hecho y derecho del reino Astur en la persona de Alfonso I, con la corte de Cangas de Onís en el 739.
Alfonso I aprovechó las revueltas musulmanas para hacer incursiones en el valle del Duero y atravesando el Ebro llegar a La Rioja. Pero cuando se fundó el emirato cordobés se hicieron fuertes en el norte dejando una zona desierta entre ellos y el emirato recién fundado. Cesaron los avances cristianos y durante las siguientes monarquías el reino Astur fue vasallo del cordobés pagando los correspondientes tributos.
Estaba claro que se oponían a estos pagos y dejaron de hacerlo con Alfonso II. Los musulmanes saquearon Oviedo y al volver fueron vencidos en el 794.
Con respecto a quien fue el primer rey de Asturias, por tradición se indica que fue don Pelayo, lo cierto es que no hay datos ciertos de su coronación ni proclamación. De ser cierto su reinado, éste sería de un pequeño territorio. Su hijo Favila parece ser que fue rey entre el 737 y 739, sucediendo a su padre en la gobernación de Asturias, aunque no hizo nada de importancia. Le sigue Alfonso I, rey entre 739 y 757, era quizá hijo del duque Pedro de Cantabria. Ya que su antecesor no tuvo descendencia y como estaba casado con la hija de don Pelayo fue elegido rey de Asturias. Su hermano, Fruela también fue rey y gobernó el antiguo ducado de Cantabria.

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