RETIRO DE CARLOS I EN EL MONASTERIO DE YUSTE
El
21 de septiembre de 1558 moría en Cáceres el hombre más poderoso de su tiempo.
Llevaba casi dos años de retiro en el monasterio de Yuste. Fue Rey de los
territorios españoles, de los territorios borgoñones y Emperador de los
territorios alemanes.
MONASTERIO DE YUSTE
Llegó
al trono con 17 años y se enfrentó a una fuerte oposición castellana, leonesa,
aragonesa y catalana. Aconsejado por gentes que traía de Flandes que fueron
situándose en puestos de relieve, en la península le veían como un extranjero
que no estaban seguros de que mantuviese las tradiciones ni respetase los
fueros, además de no hablar el idioma local. Eran partidarios de su hermano
Fernando, que se había criado junto a su abuelo, el rey Católico, y Carlos
decidió apartarlo a Flandes, algo que sentó muy mal, pero el tiempo le daría la
razón.
Se
casó con Isabel de Portugal, con quién estaba prometido por intereses reales.
Era su prima carnal y en principio la rechazó, pero al conocerla, ella era muy
hermosa e inteligente, accedió y fue el gran amor de su vida.
Tenía
la afición del mecanismo de los relojes, los cuales montaba y desmontaba para
saber su funcionamiento, las lecturas que ocupaban su tiempo fueron los
escritos de Julio César, Tácito y San Agustín entre otros.
Carlos
siempre se mostró austero y de pocas palabras, hábil estratega, gran
diplomático y despiadado en la guerra. Se le considera el primer impulsor de la
Unión Europea.
Su
reinado no fue fácil, fue muy duro y hubo de luchar contra el protestantismo,
contra Francia y se enfrentó al mismísimo Papa.
Francia
fue su enemigo constante. Expulsó a los jesuitas del Nuevo Mundo por su evasión
de impuestos por el oro encontrado en tierras de Arizona, como también se tuvo
que enfrentar a unas arcas ruinosas pidiendo dinero prestado a nobles y
prestamistas. Luego se le presentó el problema de la religión, cuando la mayor
parte de Alemania decide apostatar de la religión católica para unirse a la
luterana.
Carlos
viajó constantemente, tenía una mentalidad europeísta y abierta e inteligente.
Sus conquistas llegaron a Túnez, y apresó al Papa saqueando sus tropas Roma.
El
fallecimiento de su esposa el 1 de mayo de 1539 provocó su hundimiento,
retirándose al monasterio de la Sisla durante dos meses. Luego le llega la
noticia del motín que se produce en su ciudad natal, Gante, provocado por la
negativa de los ciudadanos a pagar impuestos para sufragar las guerras contra
Francia, incitando a la revuelta a las ciudades vecinas. En la batalla de
Muhlberg el 24 de abril de 1547, se impone ante los protestantes alemanes,
motivo del cuadro de Tiziano. Los alemanes se aliaron con Enrique II de
Francia, quien tomó varias plazas imperiales al tiempo que los turcos tomaban
Trípoli y Mauricio de Sajonia traicionaba la confianza de Carlos y le atacaba
en Innsbruck, pudiendo escapar por los nevados pasos de los Alpes para
refugiarse en Italia.
Todo
marchaba mal, el emperador estaba cansado y abatido. Tantos frentes abiertos,
amenazas continuas y dificultades financieras. Carlos, decidió abdicar. El 25
de octubre de 1555. En la herencia otorga a su hermano Fernando los territorios
de Alemania, dejando para Felipe los de España, Flandes e Italia.
Se
retiró al monasterio de Yuste. Venía acompañado por su séquito, emprendió un
viaje de más de un mes por Cantabria, Castilla y León y Extremadura hasta
llegar a su retiro, a Yuste. Lo recorrieron en su día en 21 etapas.
Ya
estaba cansado de su larga travesía desde Laredo, decide hacer el recorrido más
corto entre Tornavacas y Jarandilla en lugar de la ruta prevista que le
llevaría por Plasencia. El monarca es llevado en silla de manos y en ocasiones
a cuestas por lugareños acostumbrados a recorrer estos senderos escarpados a
través de lo que ahora se conoce como Puerto de las Yeguas, que une las
comarcas del Jerte y de la Vera.
La
ruta comienza en Tornavacas, localidad situada en la cabecera del Valle del
Jerte, y luego hacia la Ermita del Cristo, siempre en paralelo al río Jerte.
Después se llega al Puente de Carlos V (Puente Nuevo). El camino cruza la
Garganta de la Serrá, que más abajo formará la Garganta de los Infiernos.
Comienza la subida al Collado de la Encinilla. Adentrados en la Garganta del
Collado de las Yeguas.
RECIBE A SAN FRANCISO DE BORJA
Queda
la bajada hacia Jarandilla. El descenso lleva a la Garganta del Yedrón. Un
lugar verdaderamente paradisíaco. Más allá se ven las primeras casas de
Jarandilla de la Vera, también conocido por el Castillo Palacio de los Condes
de Oropesa, donde el rey Carlos I vivió antes de que fuese construida su
residencia en el Monasterio.
El
Monasterio de Yuste data de 1402, cuando se construyó, según cédula existente.
Cuando el emperador decide retirarse al monasterio, tuvieron que realizarse
numerosas obras para ampliar las escasas dependencias que contaba en ese
momento y que eran insuficientes para albergar al emperador y a las 60 o 70
personas que llevaría en rey Carlos.
La Casa-Palacio constaba de dos plantas
con cuatro estancias cada una, alrededor de un patio interior. Las habitaciones
del emperador estaban ubicadas junto al coro de la iglesia, de modo que le
permitían asistir a los oficios religiosos desde su propio dormitorio, sentado
en su litera, donde permanecía postrado debido a la grave afección de gota que
le aquejaba. Durante la estancia del emperador en Yuste, numerosos personajes
de la corte pasaron por allí para visitarle, entre ellos su propio hijo, el rey
Felipe II de España.
El
21 de septiembre de 1558, murió Carlos V en la que fue su última morada.
Fue
enterrado en la iglesia, y con posterioridad fueron trasladados sus restos al
panteón real del Monasterio de El Escorial, por expreso deseo de su hijo Felipe
II.
El
Monasterio de Yuste es conocido mundialmente por ser la última morada del
Emperador Carlos V, y en la actualidad es la sede de la ceremonia de entrega
del Premio Europeo Carlos V en un acto que preside S.M. el Rey. En un entorno
privilegiado que incluye itinerarios naturales, la visita al Monasterio permite
descubrir la Casa-Palacio, la iglesia y los Claustros Gótico y Renacentista.
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