lunes, 29 de diciembre de 2025

ARAGÓN - (segunda parte)

 
 
Alfonso I, el batallador, es derrotado en la batalla de Fraga (provincia de Huesca) que tuvo lugar el 7 de julio de 1134, entre las tropas cristianas del rey de Aragón, y varias fuerzas almorávides, dado que Fraga había sido sitiada por Alfonso. Herido se retiró a una aldea de Huesca, y murió en el mes de septiembre. Pero nos interesa su testamento. Lo redactó en 1131, y dejaba herederos al Sepulcro del Señor, al Hospital de los Pobres de Jerusalén y al Templo de Salomón. Además de órdenes religiosas militares, dejando así el reino sin rey. No sin razón los nobles se vieron obligados a aplicar la ley navarra, que impedía testar sobre otra cosa con no fuese los territorios conquistados, cuya posesión sería decidida por los nobles. El patrimonio heredado anteriormente pasaría al pariente más próximo que era su hermano Ramiro, que se llamó Ramiro II, rey de Aragón, quien de esta forma reunía el patrimonio a excepción de Navarra. Ramiro se casó con Inés de Poitou y tuvieron una hija a la que llamaron Petronila a la que se le buscó marido que fuera de linaje soberano, para evitar descontentos entre la nobleza. Ramiro reinó solo tres años y se retiró ese mismo año a un monasterio de Huesca, prometiendo a su hija

Petronila con Ramón Berenguer IV, conde de Barcelona.
Un matrimonio de conveniencia, habitual en aquella época. Aquí es donde se une el condado de Barcelona al reino de Aragón. El gobierno del reino quedaba en manos de Ramón Berenguer IV, aunque sólo Petronila llevaría el título de reina a partir de la muerte de Ramiro, en 1157. Los acuerdos matrimoniales por los que se rigió el enlace se establecieron según el derecho aragonés bajo la forma de” Matrimonio en Casa”. Esto supone que, al no haber heredero varón, el esposo cumple la función de gobierno, pero no la de cabeza de la casa, que solo se otorgará al heredero. Según estudiosos Ramón Berenguer pudo haber adoptado el título de rey, pero no lo hizo, inicialmente por respeto a la Iglesia, pues aún no se había resuelto el problema de la liquidación del testamento de Alfonso el Batallador, pero también porque sólo le interesaba el poder efectivo y no quería ofender la sensibilidad de sus nuevos súbditos, por lo que prefirió mantener la ficción de que el rey monje sería sucedido por su hija y que la dignidad real no pasaría a la nueva dinastía hasta la siguiente generación. El matrimonio fue el nacimiento de una nueva unidad política que más adelante se llamó la Corona de Aragón. Ello significaba que, aunque cada territorio mantuviese leyes y fueros propios, quedaban bajo el dominio de un único poder, el del Rey de Aragón. 

ALFONSO II EL CASTO 
El predominio teórico que Aragón ejerció en estos primeros momentos de la Corona se contrarrestó con la hegemonía eclesiástica que, desde la sede episcopal de Tarragona, ejerció el condado, a lo que sumará la superioridad económica y el predominio político que alcanzó en los siglos posteriores. Sin embargo, el título de "Rey de Aragón" siempre precedió al de "Conde de Barcelona". En realidad recibió Berenguer el título de Príncipe de Aragón, pero gobernaba según las leyes aragonesas. Negoció con la Orden del Temple y con el patriarca de Jerusalén y para conseguir el reconocimiento de su título por parte de Castilla, se declaró vasallo de Alfonso VII de Castilla en el Tratado de Tudellén en 1151, por el cual los dos reinos se dividían el territorio musulmán por conquistar. Además de Navarra. En el reparto a Aragón le correspondió Levante y Murcia, mientras que para Castilla el resto de la península. Fruto de este acuerdo tomó Almería, Tortosa, Fraga y Lérida. Y en 1153 ocupó los últimos reductos musulmanes en Cataluña, situados en el interior de Tarragona e hizo tributario al rey de Valencia de Cataluña y Aragón. Cuando en agosto de 1162 falleció Ramón Berenguer IV, en su testamento confirió a su hijo primogénito Alfonso II, llamado El Casto, la capacidad de reinar y ejercer el mando en Aragón y Barcelona. De esta forma se cumplía la ley aragonesa de que el primogénito será el heredero de la casa.

domingo, 28 de diciembre de 2025

ARAGÓN REINO (primera parte)

 

Al hundirse el estado visigodo ante el Islam en el siglo VIII, surgen algunas resistencias cristianas, y entre ellas lo que en el futuro fue Aragón. Cuando el Imperio Carolingio gana terreno a los musulmanes establece una zona denominada Marca Hispánica, dependiente de los reyes francos. Se establecieron regiones administrativas, condados, y los más importantes fueron Pamplona, que se convertiría en reino en el siglo IX, Aragón que se haría condado independiente en el 809 con el conde Aznar, Urgel condado con dinastía propia desde el 815 y el condado de Barcelona dinástico desde el 878, que se convirtió en hegemónico sobre otros como Gerona. Pero la Marca Superior o Extrema la ocupaba el actual Aragón, estaba en la zona fronteriza. Cuando era zona musulmana existía un jefe de la marca, nombrado por el Califato de Córdoba, que residía en Zaragoza, esto hasta el siglo X. Luego en el siglo XI se produjo el derrumbamiento de la dinastía Omeya y se constituyeron reinados musulmanes independientes llamados Taifas. Por matrimonio se unieron el condado de Aragón y el reino de Pamplona. A mediados del siglo XI surge Ramiro I al que se le considera el primer rey de Aragón. Recibió en herencia los condados de Sobrarbe y Ribagorza y con el Reino de Aragón se establecen una sólida alianza, y la unión de sus fuerzas permitió a Ramiro conquistar los castillos con lo que impedía a Ramón Berenguer I, que había comprado castillos en la zona, en tierras que los condes catalanes reconocieron pertenecer al condado de Ribagorza como parte del reino de Aragón. Escudo del Reino de Aragón----

Esto hizo asaltar a la poderosa fortaleza de Graus, que el rey de Zaragoza Al-Muqtadir fue a defender en persona al frente de un ejército que incluía un contingente de tropas castellanas al mando de Sancho, el futuro Sancho II de Castilla, que pudo contar en su mesnada con el joven caballero Rodrigo Díaz de Vivar. Los castellanos socorrían al emir zaragozano en virtud del vasallaje que este había prestado al rey leonés. Al-Muqtadir primeramente perdió plazas al norte de Barbastro, pero consiguió rechazar a los aragoneses que perdieron en esta batalla a su rey Ramiro I en mayo de 1063. No pudo apoderarse de Navarra, pero consiguió reforzar las fronteras. Posteriormente, en el año 1104 ascendió al trono Alfonso I el Batallador y amplió radicalmente el reino. Fue rey de Aragón y Pamplona. Ascendió al trono al morir su hermanastro Pedro I de Aragón. Luchó contra los musulmanes y duplicó el territorio con la conquista fundamental de Zaragoza, además de Tarazona y Calatayud. Por su matrimonio con Urraca I de León, gobernó sobre León, Castilla y Toledo y se hizo llamar entre 1109-1114 “Emperador de León y rey de toda España” hasta la anulación del matrimonio. Sus campañas militares lo llevaron hasta Córdoba, Granada y Valencia y a infligir a los musulmanes severas derrotas. 
“Imperator totius Hispaniae”, traducido del latín “Emperador de toda España” fue un título que nació de los monarcas de León. 

ALFONSO I EL BATALLADOR 
Según los reyes de la Iberia cristiana luchaban por la supremacía y por el imperiale culmen. Durante la Edad Media, el topónimo latino Hispania, sus deformaciones (como «Yspania» o «Spania») o cualquiera de sus versiones romances (como “España”) se usaba, en singular o en plural, para referirse al total de la península ibérica. Expresión de una idea hispánica unitaria, que implicaba la supremacía política de León frente a los demás reinos peninsulares que se estaban formando. Según algunos autores los reyes leoneses aspiraron a restaurar el estado hispano-godo, pues defendían ser los herederos directos del último monarca visigodo. Alfonso I es el prototipo de rey medieval, dedicado a la lucha contra el infiel. Derrotado en la batalla de Fraga, herido y enfermo se retiró a una aldea de Huesca, y murió en 1134. Pero nos interesa su testamento. Lo redactó en 1131, y dejaba herederos al Sepulcro del Señor, al Hospital de los Pobres de Jerusalén y al Templo de Salomón. Además de órdenes religiosas militares, dejando así el reino sin rey. No sin razón los nobles se vieron obligados a aplicar la ley navarra, que impedía testar sobre otra cosa con no fuese los territorios conquistados, cuya posesión sería decidida por los nobles.

sábado, 27 de diciembre de 2025

REINO DE NAVARRA (segunda parte)

 

Muerto Sancho III en el 1035, el reino de Navarra se desmembró. Como dejó entre sus hijos la herencia repartida. A García le correspondió Navarra, Castilla fue para Fernando, que desde entonces fue con la categoría de reino, y Aragón, también como reino a Ramiro. Los condados de Sobrarbe y Ribagorza fueron para Gonzalo. El último rey de Nájera, Sancho Garcés IV es asesinado por su hermano, con lo cual ya no existen los reyes de Nájera. Se divide el reino y la parte navarra quedó anexionada al Reino de Aragón, poniendo fin al "Reino de Nájera", pasando a denominarse Señorío de Nájera y Ducado de Nájera. Del reino de Pamplona surge, tras unos primeros años de expansión y la posterior merma territorial a manos de Castilla y Aragón, el Reino de Navarra que se estabilizó con dos territorios diferenciados: la Alta Navarra, al sur de los Pirineos y la Baja Navarra o Navarra Continental, al norte de la cordillera pirenaica, (actual Francia). Se fundan Vitoria y San Sebastián, hacia el 1200 con una labor repobladora. Pero Castilla después de un largo sitio se hizo con Guipúzcoa y Álava. Pese a todo Navarra participará en la batalla de las Navas de Tolosa (1212), en la que destacó el monarca navarro Sancho VII el Fuerte. La muerte sin descendencia de Sancho VII, supone la entronización en Navarra durante casi dos siglos de dinastías francesas, la de Champaña, la Capeta y la de Évreux. 


BANDERA DE NAVARRA. (siglo XIV)

En la ciudad de Pamplona es arrasado el barrio de la Navarrería por tropas francesas en 1276 y extendiéndose la confrontación por toda Navarra, venciendo éstos a los aliados castellanos e implantando el acercamiento de Navarra a Francia. Se produce la instauración de la Casa de Trastámara en Aragón a mediados del siglo XV con Fernando de Antequera. Con los años se llevaría a una guerra civil en 1441, cuando Juan II de Aragón (rey consorte de Navarra, Trastámara)) se quedó para sí el trono, en vez cederlo a su hijo Carlos, Príncipe de Viana, al que le correspondía. La guerra civil persistió tras la muerte de Carlos, Príncipe de Viana en 1461 y a la de Juan II en 1479. A finales del siglo XV el rey de Aragón Fernando el Católico realizaba continuas injerencias en la guerra civil de Navarra en apoyo a los Beamonteses, (partidarios del antiguo bando nobiliario de los Beaumont). Éstos eran contrarios a los agramonteses (partidarios del antiguo bando nobiliario de los Agramont). En 1512 el rey de Navarra se vio obligado a firmar el Tratado de Blois, por el cual conseguía apoyo del reino de Francia ante una posible agresión. Esto fue considerado por Castilla y Aragón como una beligerancia, ya que Francisco I de Francia estaba enfrentado al aragonés Fernando. Hemos de saber que la llamada Baja Navarra es una actual región del País Vasco Francés. Fernando el Católico, que era hijo de Juan II y su primer matrimonio con la reina Blanca de Navarra, inició la invasión, y entonces una ciudad de 8.000 almas y mal fortificada, firmó la rendición. En 1513, las Cortes de Navarra, convocadas en Pamplona por el virrey castellano y sólo con la asistencia de beamonteses, nombraron a Fernando el Católico rey de Navarra. El 7 de julio de 1515 las Cortes de Castilla en Burgos, anexionan el Reino de Navarra al de Castilla. 
El nuevo rey se comprometió a respetar los fueros del reino. La conquista de la Alta Navarra no finalizó aquí, ya que Catalina de Foix y Juan III de Albret, y posteriormente Enrique II, apoyados por los monarcas franceses, hicieron hasta tres intentos militares de recobrar el reino. En 1516, aprovechando la muerte de Fernando el Católico realizaron uno de los intentos. 


 JUAN II DE ARAGÓN 
El ejército fue derrotado en el Roncal. Sin éxito la vía militar, se intentó la diplomática-ca. Así tuvieron lugar dos encuentros entre las partes que no arrojaron ningún éxito, por lo que los reyes navarros, apoyados por Francia, realizaron un último intento bélico. En 1521, aprovechando la Guerra de las Comunidades que asolaba Castilla, deseosos de debilitar a toda costa al rey (ya entonces Carlos I), tuvo lugar un alzamiento generalizado en toda Navarra que después de tres años de batallas hubieron de rendirse obteniendo un perdón. En 1530, el rey de Navarra Enrique II, mantuvo la independencia del reino de la baja Navarra. Los reyes posteriores continuaron jurando las leyes propias navarras. En esta parte del reino de Navarra continuó la dinastía Albret-Foix que entroncaría con la de Borbón, quienes llegaron a reinar en Francia y estos territorios navarros les conferían la dignidad real, y muy celosamente sus sucesores la conservaron separada, aún después de acceder al trono de Francia llevaron la titulación de reyes de Francia y Navarra. Luis XIII aceptó una reconciliación en 1611. En 1620 publicó el edicto de incorporación del Reino de Navarra a la Corona de Francia, conservando a sus habitantes en sus fueros, franquezas, libertades y derechos. Durante la Guerra de Sucesión Española, (1701) Navarra (a pesar del fiero sentimiento antifrancés del pueblo) se posicionará a favor del duque de Anjou (futuro Felipe V) en lugar de por el archiduque Carlos de Austria. Es por ello por lo que tanto Tudela como Sangüesa fueron ocupadas por las tropas austracistas. A la finalización del conflicto, Navarra, al igual que las provincias vascas, conservaron sus fueros a diferencia de la Corona de Aragón

viernes, 26 de diciembre de 2025

NAVARRA - REINO (primera parte)


Los vascones, antiguo pueblo autóctono, posiblemente una de las tribus íberas, ocupaban la actual Navarra y parte de Aragón. Con la llegada de los romanos el territorio formó parte de la provincia romana Tarraconensis. Luego a la caída de los romanos los vascones fueron sometidos por los visigodos pero se sublevaron en tiempos de Leovigildo, en el 581, invadiendo y conquistando la Aquitania, que por ello se llamó Gascigne, (Gascuña), en el 587. Hubo entonces una Vasconia francesa (Aquitania), y otra propia o española. Frente a ambos se alzaban los pueblos Visigodos al sur y los Francos al norte. Con la invasión de los árabes en el 711, la época musulmana para los vascones fue una continuación de las luchas para defender su independencia de cualquier invasor, ya fuesen romanos, visigodos o musulmanes. No obstante, con los musulmanes, su aristocracia se convirtió y respetaron las posesiones y ascendencia social.

La Península durante el reinado de Sancho III 
Destacó una estirpe la de los Banu Qasi, convertidos al Islam. Y se aliaron a la familia de los Arista de Pamplona cuyo representante Ínigo Arista fue elegido rey. La dinastía de los Arista gobernó Navarra, sujetos a los emires cordobeses hasta comienzos del siglo X. De este linaje surgió Ben Muza, que fue el valí de Zaragoza. Al desaparecer los reinos visigodos, Vasconia quedó sometida a la influencia franca por un lado y por el otro al poder de las monarquías asturleonesa primero y al Condado de Castilla más adelante. Aunque los musulmanes consiguieron penetrar en los Pirineos occidentales, nunca la ocuparon por mucho tiempo, dejando zonas aisladas, entre ellas Navarra, lo que impidió asimismo que se convirtiera en parte de la Marca Hispánica de Carlomagno, quien aprovechando la rebelión del gobernador de Zaragoza para intervenir en la Península, atravesó en el año 778, con un ejército franco el territorio vascón y destruyó y redujo a ruinas a Pamplona, capital de los vascones que eran aliados. Abandonó el proyecto de tomar Zaragoza dada su dificultad. Pero, en agosto de 778 con un poderoso ejército se dirigió al norte, por Roncesvalles. Allí fueron objeto de una hábil emboscada por los vascones (o árabes, posiblemente), que ocasionaron una gran pérdida en la retaguardia del ejército de Carlomagno que estaba dirigida por un familiar, Roldán, Se hizo famosa, incluso hoy en día se conoce La Chanson de Roland, que inmortalizó el evento. En lo que hoy conocemos como Navarra, el norte de la comunidad permaneció poco tiempo bajo dominio musulmán y pronto se organizó en un núcleo cristiano de fugaz sometimiento al Imperio carolingio y con centro en la ciudad de Pamplona, población fundada en época romana por Pompeyo sobre un asentamiento vascón preexistente denominado “Iruña”. 

ESTATUA DE ÍÑIGO ARISTA EN MADRID

Su primer soberano como dijimos fue Íñigo Arista, hacia el 810, cabeza conocida de la primera dinastía navarra. De este modo se conformó el Reino de Pamplona. Íñigo Arista, señor de Pamplona, se le considera como el fundador del reino y patriarca de la dinastía. En el año 923 el rey pamplonés Sancho Garcés I junto a Ordoño II de León recuperan Nájera y La Rioja del dominio musulmán. Estos territorios quedan en manos de García Sánchez, hijo del anterior, denominándose Reino de Nájera. También se convierte en rey de Pamplona, estableciéndose en Nájera, con lo cual el reino pasa a llamarse Reino de Nájera-Pamplona. La desaparición del Califato de Córdoba liberó a los navarros de enemigos por el flanco sur, lo que permitió a su rey Sancho III el mayor, (1000-1035), concentrarse en sus ambiciones expansivas. El rey Sancho III el mayor, impulsó el reino, lo amplió, fomentó el camino de Santiago, acuñó moneda y celebró Cortes, originando una legislación. Estaba casado con la hermana del conde de Castilla, García Sánchez, y al morir éste asesinado, Sancho el mayor incorporó a su reino el condado castellano como protectorado y también otros condados como el de Gascuña y el de Barcelona que le rindieron vasallaje. Al casarse su hermana Urraca con el rey leonés Alfonso V, el rey navarro pretendió afianzar la unión de los reinos, pero al morir el leonés se avivaron las diferencias entre los reinos. Vermudo III rey de León, se casó con una hija de Sancho, Jimena, lo que animó a defender la causa de Vermudo contra los levantiscos nobles asturianos. Sancho III el mayor fue el primer monarca moderno, el que siguió las prácticas europeas de feudalismo. Guarda para sí el título de Emperador hasta entonces reservado a los reyes de León. Facilitó la entrada de la orden del Cluny y abrió la ruta hacia Santiago a los peregrinos europeos. Muerto Sancho III el reino se desmembró. Como dejó entre sus hijos la herencia repartida. A García le correspondió Navarra, Castilla fue para Fernando, que desde entonces fue con la categoría de reino, y Aragón, también como reino a Ramiro. Los condados de Sobrarbe y Ribagorza fueron para Gonzalo. Estamos en el año 1035.

REINA CONSORTE ISABEL DE BRAGANZA

Los tres hitos que marcaron la vida de María Isabel de Braganza (Queluz, 1797 – Aranjuez, 1818), el exilio a Brasil, la pérdida de sus dos h...