domingo, 11 de octubre de 2026

LOS TEMPLARIOS EN LA RECONQUISTA

La primera participación de la Orden del Temple en una Guerra, se realizó en la Península Ibérica. En Tierra Santa habían participado en diferentes escaramuzas. Por entonces la mayoría de la Península Ibérica, se hallaba en gran parte en manos de los Sarracenos.
En 1064, una expedición de templarios parte de Toulose, para participar en la Cruzada Española y liberar Barcelona del yugo sarraceno.
La Orden del Temple, se constituyó como el principal baluarte de los Reinos de Aragón y Condados de Cataluña, siendo el destino de todos los Caballeros de la Nobleza y receptora de importantes bienes aportados. Ramón Berenguer III, Conde de Barcelona y Señor de la Provenza, entra en la orden en 1131.


La entrada de los Templarios en la Península, coincide con el reinado de Alfonso I de Aragón y Navarra, el "Batallador ". Para establecerse de forma definitiva en la Península, la Orden recibió del Conde de Barcelona el Castillo Grañena y Alfonso I, les cedió la recién conquistada fortaleza de Calatrava.
Él fue un gran admirador de la Orden del Temple y decidió crear un Orden similar a la que denomino Orden de Montjoy, que luego se incorporó a la del Temple aportando las inmensas posesiones que tenía en el Sur de Aragón. Alfonso I el Batallador, murió en 1134, durante el asedio de Fraga, dejando el reino sin descendencia legal, hace testamento de la Corona a las Órdenes del Temple, Hospital y Santo Sepulcro. En 1132, la Orden del Temple era la única Orden reconocida.
Los Nobles aragoneses, se oponen al Testamento y buscan una solución con las Órdenes, para que el trono de Aragón no recaiga en el legítimo sucesor Alfonso VII de Castilla.
Ramiro, hermano de Alfonso tiene una hija que se llama Petronila y es considerada como la legitima sucesora al Reino. Ramón Berenguer IV, Conde de Barcelona y señor de Provenza se casa con Petronila, pasando a ser el Rey consorte de Aragón, poniendo bajo su reinado a Aragón, Barcelona y Provenza.
La legitimación del reinado exigía la renuncia expresa de las Órdenes que habían sido testamentarias de Alfonso I. La influencia y buena relación de Ramón Berenguer IV con la Orden del Temple, de la que su padre era caballero, allanó la resolución del conflicto.
En Septiembre de 1143, se reúnen todas las partes y se sella un acuerdo que establecía la creación de una nueva caballería, bajo la potestad de Temple, que debía luchar contra los musulmanes. Para generar los fondos, se reserva: el 20% de las tierras conquistadas a los musulmanes más el 10% de la parte Real. Cesión de varios castillos y fortalezas.
La Orden del Temple, se constituyó como el principal baluarte de los Reinos de Aragón y Cataluña, siendo el destino de todos los Caballeros de la Nobleza y receptora de importantes bienes aportados. Aragón alcanzaría un acuerdo con los templarios para las luchas en la Reconquista, la concordia de Gerona, en 1143. Por ella recibieron los castillos de Monzón y otros tres más y la Orden militar de Belchite.
Como en toda Europa, la orden se enriqueció con numerosas donaciones de padres que no podían dar un título nobiliario más que al hijo mayor, y buscaban cargos eclesiásticos, militares, cortesanos o en órdenes religiosas.


La importante derrota de la batalla de Muret se perdió para Aragón el imperio tras los Pirineos. Los templarios se convirtieron en custodios de Jaime I, el Conquistador, en el Castillo de Monzón, Recibieron un tercio de la ciudad en Mallorca por sus campañas y también en Valencia.
La vieja fortaleza de Calatrava había sido encomendada por el rey castellano Alfonso VII a los caballeros templarios. Al morir el monarca a mediados del siglo XII los templarios abandonaron la fortaleza, aduciendo que aquel promontorio fortificado era indefendible en medio de la estepa castellana si no se contaba con fuerzas suficientes. Como era de esperar, los almohades atacaron la fortaleza toledana, pero el abad Raimundo, del monasterio cisterciense de Fitero, organizó su defensa auxiliado por un monje que había sido caballero, Diego Velázquez. Entre los dos aguerridos clérigos convocaron una cruzada, logrando formar un pequeño ejército que resistió heroicamente el ataque. En recompensa, el rey castellano Sancho III otorgó la plaza de Calatrava a Fray Raimundo de Fitero, quien para su defensa establecería una guarnición permanente de soldados con votos monásticos, que llamó la Gran Orden Militar de Calatrava. Los caballeros de Calatrava vestían hábitos, salvo en la guerra, y juraban un voto único de obediencia, aunque en la práctica éste incluía pobreza y castidad.
El 27 de enero de 1158 nacía la Orden militar de Calatrava, la primera que emulaba en España el espíritu de sacrificio guerrero de las órdenes del Santo Sepulcro.
Los reinos cristianos, eran conscientes del peligro almohade y después de varios choques, Alfonso VIII, firma una tregua, que rompe cinco años más tarde, cuando Alfonso VIII de Castilla y León, se propone tomar Sevilla. El combate se desarrolla el 18 de Julio de 1195 en Alarcos, próximo a Ciudad Real, con una evidente inferioridad numérica del ejercito Cristiano
La batalla de Alarcos fue una humillante derrota, que confirmo las estrategias militares que llevo a la Orden del Temple, a retirarse de la Fortaleza de Calatrava.
Los ejércitos cristianos comandados por las Órdenes de Santiago y Calatrava, lanzaron una carga de caballería, plena de coraje y valentía, que consiguió romper las filas almohades.
El califa Yakub, tenía previsto el movimiento y ordeno a la caballería ligera desplazarse longitudinalmente, para efectuar un movimiento envolvente sobre las tropas cristianas, que quedaron atrapadas y sucumbieron acribilladas por un diluvio de flechas lanzadas desde el exterior. Las bajas cristianas fueron superiores a 25.000 víctimas, entre las que cuenta el Maestre de la Orden de Santiago: Sancho Fernández de Lemos.

CASTILLO DE MONZÓN
La orden de Calatrava, perdió el enigmático castillo de Calatrava y numerosas posesiones.
Años después la venganza se consumaba con la victoria de la batalla de Las Navas de Tolosa, el principio del fin del reino musulmán.
La Batalla de las Navas de Tolosa, enfrentó el 16 de Julio del 1212 a un ejército aliado cristiano formado en gran parte por las tropas castellanas de Alfonso VIII de Castilla las aragonesas de Pedro II de Aragón y las navarras de Sancho VII de Navarra contra el ejército numéricamente superior del califa almohade Muhammad- Al-Nasir en las inmediaciones de la localidad Jienense de Santa Elena.
Fue iniciativa de Alfonso VIII entablar una gran batalla contra los almohades tras haber sufrido la derrota de Alarcos en 1195. Para ello solicitó al Papa Inocencio III la predicación de una cruzada por la cristiandad prometiendo el perdón de los pecados a los que lucharan en ella. Saldada con victoria del bando cristiano, fue considerada por las relaciones de la batalla inmediatamente posteriores, las crónicas y gran parte de la historiografía como el punto culminante de la Reconquista y el inicio de la decadencia de la presencia musulmana en la península ibérica, aunque en la realidad histórica las consecuencias militares y estratégicas fueron limitadas, y la conquista del valle del Guadalquivir no se iniciaría hasta pasadas unas tres décadas.

REY ALFONSO VIII DE CASTILLA 
Los almohades, gente dura, le dio al rey Alfonso VIII de Castilla una paliza de padre y muy señor mío en la batalla de Alarcos. El rey castellano se lo tomó a pecho, y no descansó hasta que pudo montarles la recíproca a los moros en las Navas de Tolosa, que fue de mucha trascendencia por varios motivos. En primer lugar, porque allí se frenó aquella oleada de radicalismo guerrero-religioso islámico. En segundo, porque con mucha habilidad el rey castellano logró que el papa lo proclamase cruzada contra los sarracenos, para evitar así que, mientras se enfrentaba a los almohades, los reyes de Navarra y León -que, también para variar, se la tenían jurada al de Castilla, y viceversa- le hicieran la puñeta apuñalándolo por la espalda. En tercer lugar, y lo que es más importante, en las Navas el bando cristiano, aparte de voluntarios franceses y de duros caballeros de las órdenes militares españolas, estaba milagrosamente formado por tropas castellanas, navarras y aragonesas, puestas de acuerdo por una vez en su puta vida. Milagros de la Historia. Y nada menos que con tres reyes al frente, en un tiempo en el que los reyes se la jugaban en el campo de batalla. El caso es que Alfonso VIII se presentó con su tropa de Castilla, Pedro II de Aragón, como buen caballero que era -había heredado de su padre el reino de Aragón, que incluía el condado de Cataluña-, fue a socorrerlo con tropas aragonesas y catalanas, y Sancho VII de Navarra, aunque se llevaba fatal con el castellano, acudió con la flor de su caballería. Faltó a la cita el rey de León, Alfonso IX, que se quedó en casa, aprovechando el barullo para quitarle algunos castillos a su colega castellano. El caso es que se juntaron allí, en las Navas, cerca de Despeñaperros, 27.000 cristianos contra 60.000 moros, y se atizaron a lo bruto. La carnicería fue espantosa. Ganaron los cristianos, pero en el último asalto. Y hubo un momento magnífico cuando, viéndose al filo de la derrota, el rey castellano, desesperado, dijo «aquí morimos todos», picó espuelas y cargó ciegamente contra el enemigo. Y los reyes de Aragón y de Navarra, por vergüenza torera y no dejarlo solo, hicieron lo mismo. Y allá fueron, tres reyes de la vieja Hispania y la futura España, o lo que saliera de aquello, cabalgando unidos por el campo de batalla, seguidos por sus alféreces con las banderas, mientras la exhausta y ensangrentada infantería, entusiasmada al verlos llegar juntos, gritaba de entusiasmo mientras abría las filas para dejarles paso.

EL LEGADO ESPAÑOL EN AMÉRICA

La imagen estereotipada de una conquista de saqueo y rapiña no responde en absoluto a la realidad histórica de una empresa que fue, sustantivamente, una empresa de incorporación de los pueblos americanos a la sociedad, a la religión y a la cultura española y, por ende, europea.
Ya la Reina Católica, Isabel de Castilla, promulgó decretos en 1494 para la protección de los indios frente a los posibles (y ciertos) abusos de los colonizadores. Determinó que los indios seguirían siendo propietarios de sus tierras y prohibió expresamente la esclavitud. Pero la corona no se quedó solo en esto, puso decisión, recursos, conocimientos y sus mejores hombres a la tarea de integrar a los pueblos americanos a la cultura española, es decir la que predominaba en Europa. Isabel muere en 1504 y ese mismo año muere Colón. 

Ambos nunca supieron que se había descubierto un continente. Se creía aún que eran un conjunto de islas cercanos a la India, por eso Colón les llamó “indios”.
Pero Fernando el católico se planteó seriamente promulgar por escrito como orden real, los derechos de los indígenas. Así nacieron las “Las Leyes de Burgos u Ordenanzas para el tratamiento de los indios”. Juristas y teólogos estudiaron el asunto y de aquí salió el resultado de que lo importante era la evangelización del indígena. También que la corona tenía el dominio sobre los territorios descubiertos o por descubrir, y el indio era un hombre libre, no podrá ser explotado, pero debía trabajar a favor de la corona, a través de los españoles que allí estaban, y para ello se crearon la “encomienda” y el “requerimiento”. Estas Leyes de Burgos se les considera hoy como el primer acuerdo sobre los Derechos Humanos, siendo el precursor de ese derecho.
Podemos asegurar que España no se limitó a explorar aquel vasto territorio, sino que realizó una empresa aún más asombrosa y trascendente: la incorporación de sus gentes a su cultura y a su fe, en definitiva, a la civilización cristiana, europea y occidental. Y no con la intención de que fuera una forma circunstancial, sino definitiva.
Más adelante el rey emperador Carlos I, para el buen gobierno de los indios, con las bases de la voluntad ya de la reina Isabel en su ordenanza de 1494 y la promulgación en 1512 de la Leyes de Burgos por el rey Fernando y asimismo para hacerse pública la polémica creada por fray Bartolomé de las Casas, convocó para 1540 una junta legislativa que se albergó en la Universidad de Salamanca, para iniciar las reorganización que los humanistas venían pidiendo décadas atrás. Fueron invitados legisladores y religiosos influyentes como el abogados, teólogos y economistas. Ello redundó en la promulgación de las Leyes Nuevas, del 20 de noviembre de 1542 en Barcelona. Fundamentalmente sus puntos es que suprime las Encomiendas, que tanto problemas habían dado, y regula la forma de hacer los nuevos Descubrimientos y de gratificar a los Conquistadores. También suprime la esclavitud de los indígenas, y las guerras de Conquista. Recogen, entre otros, los siguientes derechos: la prohibición de injuriarlos o maltratarlos, la obligación de pagarles salarios justos, su derecho al descanso dominical, la jornada laboral máxima de ocho horas y un grupo de normas protectoras de su salud, especialmente de la de mujeres y niños. Esto en el año 1542.

Hay que tener en cuenta que América antes de la llegada de los españoles no fue una edad de oro, ni es un paraíso perdido. La vida era muy dura, por eso la esperanza de vida era corta. De 16 a 22 años para los hombres y de 14 a 18 años para las mujeres, además de cada diez niños nacidos sólo cinco o seis llegaban a esas edades pues morían antes de los 5 años, a veces por enfermedades, otras por infanticidios. Todo se regía por la lucha por la supervivencia, se pasaba hambre. No había vacas, no había gallinas, no había ovejas ni cabras, todo ello fue traído en barcos por los españoles. Cuando no se tenía que comer se comían cortezas, hierbas y madera, o se practicaba el canibalismo como algo muy habitual y extendido. Había epidemias de virus que no se podían parar, no se conocían los remedios naturales para curar todos los males. Había enfermedades antes los españoles, se han encontrado momias con síntomas de tuberculosis, también otras momias de niños que fueron emborrachados y abusados. Las guerras encarnizadas eran constantes. Incluso las civilizaciones a las que se les atribuyen la construcción de las grandes pirámides se dedicaban al exterminio y a la caza de humanos. No existía nada que uniera a esas gentes; ni lengua, ni costumbres, ni creencias... nada. Por eso es un error decir que llegaron los españoles y NOS conquistaron; no existía un “nosotros”.
Porque, en efecto, existía, era constatable el desfase tecnológico entre ambas orillas del océano Atlántico. De hecho, observado desde parámetros de clasificación cultural occidentales, como ha advertido Javier E. Sanchiz Ruiz, investigador del Instituto de Investigaciones Históricas y doctor en Historia de México: “Las civilizaciones precolombinas se encontraban en una fase cultural equiparable a la Edad del Bronce cuando los españoles llegaron a América”. Más significativo le ha parecido el hecho de que los indígenas americanos no hicieran uso de la rueda, “no por desconocimiento, ya que sí se observa la forma de la rueda en pequeñas figuras y juguetes”. El ejemplo de la rueda, “que no se usó con fines de transporte porque por motivos bioclimáticos no había animales de tiro”. De todas formas si conocían la rueda y solo la usaron para juguetes porque los animales no les servían, se dejaron muchas posibilidades que ofrece la rueda, correas de trasmisión, engranajes, poleas, polipastos, carretillas, etc. Tampoco tenían desarrollado un sistema de navegación avanzado. Jamás hubiesen podido alejarse mucho de las costas, ni aguantar temporales o fuertes corrientes.

Escudo actual de la Universidad de México, 

primera Universidad de América

Realmente fue un Descubrimiento en toda regla, se descubrió un continente. Una vez hecho esto quedan cuatro cosas por hacer fundamentales para aquella época. Colonizar, extraer riqueza, evangelizar y adaptar a los indígenas a la civilización más avanzada. Y esa labor la realizó España, incluso con una integración social mutua. En la América del norte, la zona no dependiente de la corona española, las cosas fueron distintas. Allí se apartó al indígena, no se le intentó civilizar y eso que estaban mucho más atrasados que en el sur. No eran ni agricultores ni ganaderos. Eran nómadas. Ni se les enseñó. No se les dio idioma, ni religión y mucho menos se mezclaron.
Y hay que recalcar que en américa nunca hubo colonias españolas, sino virreinatos, es decir que el pueblo era español. Hasta que llegaron las emancipaciones. Pero eso es otra historia.
La corona puso a disposición ingentes recursos y conocimientos que fueron invertidos en la tarea de poner a América a un nivel aceptable. Pensemos que los indígenas no sabían navegar a vela, no conocían la rueda ni el hierro. Se emplearon entonces conocimientos de astronomía, navegación, construcción naval, ingeniería militar, arquitectura, bellas artes, literatura, teología, derecho, administración y economía; fueron necesarios para el buen fin de la empresa americana. No sorprende la hegemonía de España en todos esos campos durante los siglos XVI y XVII. Después vino el siglo XVIII. Para unos de consolidación y reforma. De revisionismo y claudicación para otros. Un siglo durante el que, en cualquier caso, España mantuvo una posición entre las cuatro o cinco grandes potencias mundiales.

ACUEDUCTO DEL PADRE TEMBLEQUE

Este acueducto lleva el nombre del fraile franciscano Francisco de Tembleque. Se trata de la obra de ingeniería hidráulica más importante construida por el virreinato de la Nueva España durante en el continente americano, (1553), que tuvo la finalidad de conducir agua a los pueblos indígenas de Otompan, actual Otumba y la Congregación de Todos los Santos actualmente Zempoala, así como a otras poblaciones nativas ubicadas en su trayecto.

Sin duda, en la América española se cometieron abusos, no pocos impulsados o consentidos por las autoridades locales, y no se niega la barbarie cometida a espaldas de las leyes vigentes. Pero es indiscutible que todos ellos lo fueron al margen de la legalidad, en contra de la ley dictada desde la metrópoli. Una ley que, no pocas veces, perjudicaba los intereses materiales de los colonos españoles, y de ahí su incumplimiento muchas veces. España se impuso desde un principio un objetivo de integración de la población aborigen en la sociedad de la nueva España trasatlántica mediante una política de discriminación positiva (como diríamos hoy) de los indígenas mediante las leyes protectoras. Nadie puede informar de Universidades o Colegios para indígenas en las colonias inglesas, francesas, holandesas.

PRIMERA CATEDRAL EN AMÉRICA (1570)
A partir de 1640, fueron muchos los mercaderes españoles que invertían sus metales preciosos en América, sobre todo en Perú, en vez de arriesgarse a que fueran confiscados en España o se perdieran en el viaje. Este capital fue la base para la transformación de las ciudades en la era posterior a la minería. El oro y la plata que se traían a la España península era el Quinto Real, es decir el 20% del total obtenido. El resto quedaba en América o los Virreinatos. Si no hubiera sido así los españoles no habrían podido dejar en América 55 Universidades desde 1550 y más ciudades patrimonio de la Humanidad (32), que en la propia España. Por otro lado hay que decir que la cantidad de oro y plata llegada a España en 300 años es menos que la hoy obtenida sólo en Perú en un año o en México en el mismo periodo. Los métodos de extracción eran muy rudimentarios comparativamente, y no digamos las dificultades del transporte.
Las aportaciones de España en la colonización de América: Cuando en el año 1636 se fundó la Universidad de Harvard (inicialmente dirigida hacia el estudio de la Teología), ya había en las Indias españolas una decena de Universidades que llegarían a más de treinta en el momento de la independencia. Treinta Universidades, la primera la Real y Pontificia Universidad de México, creada por real cédula del emperador Carlos V inaugurada el 25 de enero de 1553. A esto hay que agregar una veintena de colegios mayores adscriptos. Una característica de algunas Universidades en la América española es que tenían cátedras de lengua indígena, cuyo conocimiento era obligatorio para todos los curas y religiosos que en la América española ejercieran la enseñanza.
Portugal nunca fundó una en Brasil. Tampoco lo hicieron Francia y Holanda
Además se llevó la rueda. Polea y polipasto, como elemento de trabajo y transporte. La noria. Aunque los mexicas tenían tornos de alfarería, no se les había ocurrido usar la rueda como medio para facilitar el transporte. El arado, que contribuyó, de manera decisiva, a la transformación de la agricultura. El hierro. La metalurgia de Toledo era la más avanzada de Europa. La cerámica de Valencia, azulejos, vajillas. Las armas de fuego. La pólvora. La seda. El papel y la imprenta moderna, con la edición en América de diccionarios, libros religiosos, científicos, jurídicos, etc., contribuyó a la difusión de la cultura europea en el Nuevo Mundo. La escritura y la gramática de Antonio de Nebrija. En 1500 se publicó en Toledo La Celestina, en 1508 Amadís de Gaula en Zaragoza y, después, vendrían Cervantes, Calderón de la Barca, Quevedo, Lope de Vega, etc., cuyas obras llegaron a América al poco de ser publicadas en España. La vid. (Perú, Chile, Argentina y California). El vinagre. Los olivos. La cebada. La fabricación de cerveza. Leguminosas (garbanzos, lentejas, habas) El arroz, las almendras, el ajo, la cebolla, la ciruela pasa y otras variedades de frutos secos. Ganado bovino, incluido el toro de lidia, y, con ello, los productos lácteos. El trigo. El limón. La naranja, la manzana, la pera, el melocotón y el higo. La caña de azúcar, el lino, el cáñamo. El ganado ovino. El caballo y su guarnicionería. El sebo. El alquitrán. El calendario juliano, y después, el Gregoriano. El reloj mecánico, inventado en Europa en el siglo XIII. Las arquitecturas europeas y árabes. Iglesias, monasterios, catedrales, viviendas, pueblos y ciudades. . Técnicas de jardinería. Técnicas de construcción de barcos de pequeños, y hasta de gran tonelaje. Técnicas de navegación transoceánicas. La ballestilla, el astrolabio, el cuadrante, la brújula marina, la ampolleta, instrumentos de navegación y la cartografía. Técnicas de explotación de la minería y el utillaje de hierro como picos, alzaprimas, cuñas y almádenas, los molinos de ganga accionados por fuerza hidráulica, o el método de amalgama.
Las universidades. El Derecho Romano que constituían la base jurídica en Castilla. La aritmética, geometría, astronomía y música. El sistema financiero: el dinero, la banca, la letra de cambio, las sociedades mercantiles, etc. Troqueles, prensas y demás utensilios para acuñar monedas. La Casa de La Moneda de México, la primera "Casa de la moneda" de América. La imprenta, la primera en América, instalada en 1539. 

EDIFICIO DE LA PRIMERA IMPRENTA EN AMÉRICA
Conocimientos de economía y administración. Conocimientos de farmacia. Construcción de hospitales y su gestión. Técnicas hidráulicas, acueductos y embalses, canalizaciones y el molino hidráulico. El tornillo de Arquímedes. Técnica de los tapices, importantísimas fueron las colecciones de tapices de los reyes Fernando e Isabel. La marroquinería, el repujado, el damasquinado, la esmaltería, la azabachería, la mazonería, la orfebrería, la joyería. Encuadernación de libros. El vidrio, la técnica de las vidrieras. Técnicas de pintura. La técnica del laminado del oro ("pan de oro”). La música occidental llevada por los españoles durante el renacimiento y el barroco, así como los instrumentos musicales necesarios para su interpretación: el violín, el laúd, el arpa, el clave, el clavicordio, trompetas, atabales, sacabuches, el bajón, flautas, tambores, etc. La guitarra española, el instrumento más popular en España. Las técnicas de entretejido: alfombras, vestidos, terciopelos. La técnica del artesonado.
Las técnicas urbanísticas para planificar las nuevas ciudades coloniales consideradas hoy, en muchos casos, Patrimonio de la Humanidad por la Unesco: Ciudad de Potosí y ciudad histórica de Sucre, en Bolivia; Cartagena de Indias y centro histórico de Santa Cruz de Mompox, en Colombia; ciudad vieja de La Habana y sus fortificaciones, Trinidad, centro histórico de Cienfuegos, centro histórico de Camagüey, en Cuba; Viejo San Juan, en Puerto Rico; centros históricos de Quito y Cuenca, en Ecuador; centros históricos de México, Oaxaca, Puebla, San Miguel de Allende, Guanajuato, Morelia, Zacatecas y Campeche, en México; distrito histórico de Panamá; centros históricos de Cuzco, Lima y Arequipa, en Perú; Antigua Guatemala, en Guatemala; Coro, en Venezuela, y otras muchas ciudades coloniales construidas por los españoles y que hoy son candidatas a figurar en la lista de la Unesco: Salta, en Argentina; Villa de Leyva, en Colombia, etc.
La ingeniería militar. Fuertes, los castillos, murallas, fortificaciones. La ingeniería civil: innumerables puentes (puesto que desconocían el arco, tenían que utilizar puentes de cuerdas suspendidos), puertos, canales y calzadas, en cuya construcción se empleó la grúa (la de cigüeñal, la de arbolar, la de pisar, la portuaria, la accionada por rueda, la flotante), dragas, la máquina de hinca de pilotes, las máquinas de achique, la noria de vejigar, etc.

La primera universidad fundada oficialmente en América fue la Universidad de Santo Tomás de Aquino en Santo Domingo (República Dominicana), erigida el 28 de octubre de 1538 mediante la bula papal.

El Camino Real de Tierra Adentro, que comunicaba la Ciudad de México con Santa Fe de Nuevo México (hoy en Estados Unidos), fue una de las obras de ingeniería más importantes de las realizadas por los españoles en América, hasta el punto de haber sido declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 2010. Las lentes. El idioma común. La religión católica. El mestizaje. 

Cuando acusan de saqueo de oro y plata es porque no saben que las cantidades que se sacaron en los doscientos cincuenta años que España estuvo allí a base de pico y pala se sacan hoy en día en un año con las herramientas actuales. De la producción se llevaba a l Metrópoli el 20%, el 80% restante se quedaba en América, y allí se invertía por sus propietarios en ganadería, agricultura, construcción, etc. Porque para un español de aquellos tiempos era mucho más rentable vivir en América que vivir en la península, dado que su vida era mucho más cómoda. Y la gran parte de lo que sacó España se invirtió allí mismo en ciudades, universidades, hospitales, iglesias, escuelas, fábricas, etc. Lugares en los que se integró a los indios con los españoles porque tenían los mismos derechos. Los indigenistas no puede ser que desconozca o añoren la época anterior a la conquista porque ¿Dónde dejan el canibalismo, el desconocimiento de la navegación marítima, el desconocimiento de la escritura, el desconocimiento de la agricultura, etc.? España sacó a la mayor parte de la población originaria de América del Paleolítico Inferior, y el que no lo vea es que no lo quiere ver. Igual que los romanos nos dieron a los españoles casi todo lo que somos.

CAMINO REAL DE TIERRA ADENTRO 

Los datos estadísticos están publicados por la propia Casa de Contratación de Sevilla que controlaba exhaustivamente todo el tráfico. No obstante si algunos ignorantes quieren seguir echando la culpa de su atraso a España pueden leer a Humbolt y entender de una vez para siempre que el campesino de Perú o de Méjico a finales del XVIII tenía más nivel de vida con diferencia que el alemán.

Las Fundaciones de Ciudades en América realizadas por España
Santo Domingo. Ciudad fundada por Bartolomé Colón el 5 de agosto de 1498. Santiago de Cuba la capital de Cuba fue fundada en 1515 por el conquistador español Diego Velázquez de Cuéllar. La Ciudad de Guatemala, fue fundada en 1541 como centro militar. La ciudad de Bogotá fue fundada el 6 de agosto de 1538 por el español Gonzalo Jiménez de Quesada. Buenos Aires tuvo dos fundaciones, la primera en 1536 por Pedro de Mendoza, fue destruida y la segunda en 1580 por Juan de Garay. Santiago de Chile, fundada el 12 de febrero de 1541, Pedro de Valdivia. La capital de Venezuela, fue fundada como centro ganadero en 1560 por el mestizo Francisco Fajardo. En 1567, el conquistador español Diego de Losada, refunda formalmente la ciudad el 25 de julio de 1567 con el nombre de Santiago de León de Caracas. La capital de Ecuador, Quito la funda Sebastián de Belalcázar el 6 de diciembre de 1534, como ciudad de San Francisco de Quito. La capital de Perú, Lima se funda el 18 de enero de 1535, con el nombre de la Ciudad de los Reyes. Paraguay, capital Asunción, fechada su fundación el 16 de septiembre de 1541, por el teniente gobernador Domingo Martínez de Irala. Panamá fue fundada el 15 de agosto de 1519 por Pedrarias Dávila cerca de una ranchería Cueva a la que llamaban Panamá.
México. El 13 de agosto de 1521, los mexicas fueron derrotados con la toma de la ciudad, a manos de los españoles. Los territorios que anexionó Cabeza de Vaca al Imperio Español integrándolos en el Virreinato de Nueva España, podrían equivaler en extensión a lo que hoy es la actual Europa occidental y el hito de su conquista, quizás solo haya sido superado por el Gran Alejandro casi dos mil años antes en su expansión cultural y militar hacia el antiguo oriente. España exploró y conquistó extensísimos territorios que abarcaron desde Carolina del Norte en la costa Este norteamericana hasta Alaska en la punta noroeste del subcontinente: California, Arizona, Nuevo México, Texas, Alabama, Mississippi, Arkansas, Kansas, Florida, Luisiana, Virginia, Georgia, Carolina del Sur y del Norte, Tennessee, Oklahoma, Oregón, Nevada, etc.

PLAZA MAYOR DE LA CIUDAD DE MÉXICO (SIGLO XVII)

Desde 1573 se dictaron normas y ordenanzas para la fundación y disposición urbanística de las nuevas ciudades y se reguló hasta el extremo. Se adoptó el sistema de cuadrícula castellano. Una plaza mayor y alrededor las principales edificaciones gubernativas y religiosas. La plaza era el centro del comercio, el paseo, celebraciones, etc. Actividades de ocio y festivas.
España dejó unas 30 Universidades funcionando antes de la independencia, 39 ciudades y monumentos que son ahora Patrimonio de la Humanidad, más de 150.000 licenciados en diversas materias, de distintas razas y colores de piel, dejaron hospitales, Lima por ejemplo tenía una cama por cada cien habitantes cifra que hoy no tiene por ejemplo Los Ángeles. Se construyeron caminos, alguno de más de tres mil kilómetros como en Camino real de México a la tierra alta hoy EE. UU.
La corona y el pueblo español se desangró con la exploración y la conquista. Muchos hombres murieron solamente por su fe, por su impresionante voluntad de descubrir. 
Recordemos sin ir más lejos la muerte de Magallanes y la llegada de Elcano con solamente 18 hombres, hambrientos, después de tres años de viajar y confirmar empíricamente que el planeta era esférico. Eso señala perfectamente la calidad de aquellos hombres, capaces de alcanzar el máximo sueño, la mayor gesta lograda por el hombre.

viernes, 9 de octubre de 2026

MIGUEL RICARDO ÁLAVA - EL GRAN MILITAR DEL SIGLO XIX

Nació en Vitoria en1772 – Murió en Bareges (Francia) en 1843.
Fue Teniente general del Ejército, capitán de fragata de la Armada, político, presidente de las Cortes y diplomático. Sentó plaza como cadete en el regimiento de infantería de Sevilla en 1785. A continuación embarcó y comenzaron sus primeras campañas.  Participó en la defensa de Ceuta (1791). 

RECUPERACIÓN DE LAS OBRAS DE ARTE EN EL LOUVRE
Hizo la campaña de Italia.  La escuadra salió de Cádiz  y al poco tiempo entró en el puerto de El Callao y continuó rumbo a las Filipinas. Declarada la guerra con el reino británico. Durante el sitio de Manila, participó en la organización de las defensas de la plaza.
Mas tarde embarcó y viajó a Italia. Entró en Nápoles para recoger y trasladar a varios miembros de la Familia Real. A la vuelta del viaje, su Majestad le concedió licencia.
Se presentó en Cádiz procedente de Madrid. Pasa destinado a las órdenes del comandante general de la escuadra- Una noche, salió con la escuadra que mandaba el general Federico Gravina  y se incorporó con la francesa mandada por el almirante Villeneuve. Volvió a zarpar con la escuadra francesa y los navíos españoles Argonauta y Terrible, fondearon en Ferrol. En las aguas de cabo Trafalgar tuvieron un encuentro con la Armada británica de veintitrés navíos mandados por el almirante Nelson, y se desarrolló el memorable combate de ese día. El Príncipe de Asturias lo emprendió con el mayor denuedo contra una de las columna enemigas. Hicieron fuego sobre él cuatro navíos. Murieron en el Príncipe tres oficiales de guerra y cincuenta miembros de su tripulación. Entró en Cádiz con el navío destrozado.  Continuó en el navío Príncipe de Asturias como primer ayudante de la Mayoría, hasta que ante la escasez de buques y escasa ocupación profesional solicitó el retiro.
En Cestona le sorprendió el inicio de la Guerra de la Independencia. Fue elegido diputado del Consejo vitoriano (24 de enero de 1808), momento en que casi todo el país estaba en manos de los franceses. Recibió y despidió a Fernando VII de paso para Bayona. Más tarde se trasladó a dicha ciudad, donde intervino en la aprobación de la Constitución de Napoleón.

De Vitoria marchó a Madrid. Se presentó al general Castaños, quien lo incorporó a su ejército. Pocos días después salía de Madrid con sus tropas pero atacados por fuerzas más numerosas, se tuvieron que retirar.
El Real Decreto firmado por el rey José Bonaparte el 18 de julio de 1809 suprimía todas las órdenes religiosas masculinas y el patrimonio pasaba a ser propiedad estatal. Esto sirvió de precedente para saquear iglesias, palacios, tumbas, conventos, pinturas, esculturas…Es conocida la figura del mariscal Soult, que rapiño en Andalucía numerosas obras de arte como la Inmaculada de Murillo, ganándose el apodo de Napoladrón.
Napoleón quería crear un museo como el Louvre en Madrid, el emplazamiento elegido era el Palacio de Buenavista, lo que actualmente es hoy el Cuartel General del Ejército de Tierra. Este Museo Josefino debería acabar con el expolio, pero no funcionó, finalmente muchas de esas obras salieron de España rumbo a París, un convoy de dos mil carros cargados con obras de incalculable valor.
Deja nuestro hombre el campo de batalla, se presenta a la Junta a la que dio toda clase de detalles de la acción. Comisionado por la Junta Central, se incorporó en Viseu (Portugal) al Ejército aliado, bajo el mando del general Wellington para informar de la mala situación en que se encontraba la citada Junta. La cual le ordena mantenerse en aquel Ejército lo que acabaría llevándole a una amistad con Wellington.
Su actuación en la batalla de Albuera le supuso el ascenso a general.
Más tarde, y con igual éxito, participó también en el ataque a Salamanca y batalla de Arapiles (22 de julio de 1812). En la batalla de Vitoria (21 de junio de 1813) mandó una división inglesa con gran éxito.

MONUMENTO EN VITORIA-GASTEIZ
En San Juan de Luz se hallaban los aliados preparándose para seguir su camino triunfal hasta Toulouse, lugar donde acabó la guerra por haber abdicado Napoleón y retirarse a la isla de Elba. Fernando VII le concedió la encomienda de Hornachos de la Orden de Santiago que recibió en la capilla de la embajada española en París. Por sus ideas liberales fue perseguido tras la restauración de Fernando VII, lo cual no fue óbice para que se le nombrara embajador de España en los Países Bajos a petición de los británicos (1815-1822).Tras la disolución de las Cortes fue elegido diputado por su provincia. Durante los sucesos del 7 de julio de 1822 tuvo una destacada actuación en defensa del orden constitucional.
Del enorme expolio realizado por oficiales del ejército de napoleón, que se encontraba en el Louvre de Paris, tras la caída de Napoleón se exigió que se devolviera todo lo robado, pero París hizo caso omiso. Es aquí donde cobra protagonismo la figura de Miguel Ricardo de Álava, embajador en París en aquella época.
Organizó un destacamento armado y asaltó el Museo del Louvre. Por la fuerza entraron en el museo y reclamaron todas las pieza españolas saqueadas durante la guerra. El capitán y ayudante de Álava, Nicolás Miniussir, junto con el pintor Francisco Lacoma, reunieron un contingente de 200 infantes armados con fusiles y bayonetas. El por aquel entonces director del museo, Vivant Denon, se negó a que los cuadros salieran de allí. El capitán Miniussir sólo consiguió sacar doce obras y le remitió a Miguel Ricardo una carta donde exponía que al día siguiente volvería de nuevo. Y, en efecto, a la mañana siguiente temprano lograría rescatar doscientos ochenta y cuatro cuadros y cinco objetos más. Aunque se quedaron cuadros de Velázquez, Murillo, Ribera, Tiziano… todos los que conforman la sala española del Louvre. Álava envió los cuadros al puerto de Bruselas y posteriormente a Amberes. Acabada la guerra de Independencia contra Napoleón en 1814 dos años después llegarían a la Academia de Bellas Artes de San Fernando y finalmente serían depositados en el Museo del Prado.
Fue felicitado por la recuperación de las obras y siguió sirviendo a su país, llegando a participar en otra legendaria batalla, la de Waterloo, pasando a la historia por ser, posiblemente, el único hombre que participó en las dos batallas más decisivas de las guerras napoleónicas: Trafalgar y Waterloo.

PINTURA SOBRE LA BATLLA DE WATERLOO
En el Trienio Constitucional fue diputado y presidente de las Cortes (1822-1823). En los siguientes doce años, tuvo destacadas actuaciones en defensa del orden constitucional. Por motivos políticos se le embargaron sus bienes y se le desposeyó de sus títulos y honores. Fijó su residencia en Inglaterra, se instaló en casa de su amigo el general Wellington, en donde permaneció hasta que fue indultado, regresando a Madrid en 1834. Del exilio marchó nuevamente a Londres en calidad de embajador. Obtuvo la Gran Cruz de la Real Orden española de Carlos III y se le nombró caballero de la citada Orden. Nombrado embajador en Gran Bretaña trató de gestionar la intervención de la Cuádruple Alianza en la guerra carlista.
Finalizada la guerra, tras la dimisión de María Cristina, renunció a la embajada (20 de marzo de 1841).
Marchó después a Francia con objeto de restablecer su salud en ese pequeño pueblo de los Pirineos y murió el14 de julio de 1843. Las autoridades alavesas trasladaron sus restos al cementerio de Vitoria (julio de 1884).
La Academia de Bellas Artes de San Fernando le nombró académico de honor por sus gestiones en la recuperación de las obras de arte llevadas a Francia por las tropas de Napoleón.

jueves, 8 de octubre de 2026

FERNANDO III REY DE CASTILLA Y LEÓN

Al nacer Fernando, (Posiblemente en el 1200) su padre, Alfonso IX de León, es tío carnal de su madre, Berenguela de Castilla. El papa anula el matrimonio por consanguinidad pero legaliza a los hijos nacidos de esa unión. El niño vivía con su padre y al morir el rey castellano, su hermano Enrique, de 13 años, su madre le pide a su exmarido que le envíe al niño, ocultando la noticia de la muerte del rey Enrique I, ya que pasaría a heredar Berenguela y ella pensaba abdicar en favor de su hijo Fernando.

FERNANDO III, EL SANTO
Se negó a esto Alfonso IX ya que según acuerdos anteriores si  moría uno de los dos reyes, de León o de Castilla, el otro heredaría.
Berenguela por fin pudo reunirse con su hijo y lo proclamó rey de Castilla en 1217. Con la concesión de la corona de Castilla se sucedieron las disputas entre Berenguela y el conde de Lara, con el beneplácito de rey Alfonso IX de León, su padre. Padre contra hijo. Fernando, prudente como su madre envió cartas a su padre diciendo que jamás lucharía contra él y al final de 1217 se firmó la paz con las respectivas contraprestaciones. Las luchas e intrigas terminaron definitivamente cuando murió el conde de Lara.
En 1219 Fernando se armó a sí mismo caballero y tres días después se desposó con Beatriz de Suabia, hija de Federico II de Alemania. De ese matrimonio nació entre otros el futuro rey Alfonso X, el sabio.
En 1230 muere Alfonso IX de León dejando en testamento el reino a sus hijas de un matrimonio anterior. Así quedaría separados los reinos de Castilla y León para siempre. Berenguela, sabia y prudente consigue de estas mujeres que cedan el reino a Fernando a cambio de prebendas y sustanciosas cantidades de dinero.
El 7 de noviembre de 1230 Femando es coronado rey de León.
El Imperio Almohade se fue hundiendo después de la derrota en Las  Navas de Tolosa en 1212.  Aprovechó el rey la decadencia de los almohades tras la muerte del califa.
Alhamar el Rojo, fundador de la dinastía de los nazaríes se proclamó sultán en 1232, originalmente tenía su centro de poder situado en Jaén Después trasladó su corte a Granada, siendo reconocido como emir por las oligarquías de Guadix, Baza, Jaén, a lo que se unió la anexión de la taifa de Málaga en 1238, y la sumisión de Almería.
En 1238 Fernando III de Castilla asediaba la ciudad de Granada. Ya llevaba ocho meses de asedio cuando el emir tuvo la valentía de entrevistarse sin guardia al rey castellano el 28 de febrero de 1238, y arrodillado ante él le juró obediencia y vasallaje. Así nació el reino nazarí de Granada, en 1238, siendo vasallo de la corona de castilla, un reino que nace derrotado. Al pactar con los granadinos, estos liberaron a unos mil cuatrocientos esclavos cristianos.

CIUDAD DE SEVILLA 
En 1226 atacó la región murciana del alto Guadalquivir. Consiguió Burgalimar y Salvatierra y ocupó Baeza, asedió Sevilla y se adueñó de las fortalezas de Aljarafe y el califa huyó a Gibraltar.
Pero la pieza más preciada es Córdoba.
Fernando III que estaba en Benavente se encaminaba hacia Córdoba.
En diciembre de 1235 algunos moros descontentos en Córdoba traicionaron a su gobernador. Matan a los centinelas y abren las puertas desde dentro para la entrada del ejército.
Llega Fernando en febrero de 1236 a Córdoba y la asedia. Los cordobeses esperaron la ayuda pero no llegaba e iniciaron negociaciones de rendición con Fernando III. Al no aceptar las condiciones del rey para evacuar la ciudad, propició que la ciudad de Córdoba se rindiese en junio de aquel año. En las negociaciones se estableció una tregua de seis años y el pago de parias.
Es cuando Fernando III, recordando la operación que había hecho Almanzor 239. El caudillo musulmán había arrasado Santiago de Compostela, si bien respetó el edificio, hizo sacar las campanas y que cargadas a hombros por cristianos cautivos, fueran llevadas hasta Córdoba, entonces el Califato.
Fernando ordenó que fueran descolgadas he hizo lo mismo, que los moros llevarán a hombros las campanas hasta Santiago.

CIUDAD DE CÓRDOBA 
Después de la caída de Córdoba, Ibn Hud se instaló en Almería. Ibn Hud fue asesinado por el gobernador de Almería, que inmediatamente se alzó con el poder en aquella ciudad. Poco tardó en anexionarse también el territorio almeriense al atacarle. El asesinato de Ibn Hud y el desmoronamiento del poder almohade propiciaron el avance de las tropas cristianas. Numerosas villas y castillos cordobeses fueron anexionados mediante pactos o por las armas.
Con su sucesor la influencia almohade en la península se redujo a la nada y fueron incapaces de socorrer a los musulmanes de Al-Ándalus mientras Fernando III avanzaba por el valle del Guadalquivir. En 1246 Ibn al-Yadd expulsó al gobernador y quedó como principal de Sevilla, firmando una tregua con Fernando III. Los elementos contrarios a este acuerdo le asesinaron y su líder, Axataf, pasó a ser el nuevo gobernante de Sevilla.

PUERTA DEL PERDÓN DE LA CATEDRAL DE BURGOS 
Después de la toma de Jaén en 1246 Fernando III devastó los campos sevillanos de Carmona, Lora y otros, como preparación al asedio a Sevilla para el año siguiente, dominando así todo el valle del Guadalquivir. La conquista de Sevilla no era fácil y se llevó de manera simultánea por tierra y por el río.
1247, Sevilla, la ciudad de plata de los Almohades, torres, murallas dobles, cien mil habitantes, y un puente sobre el Guadalquivir. Une la ciudad con Triana que la alimenta. Barcas unidas con cadenas de hierro que lo sujetan. Ordenó entonces la construcción de una flota con naves procedentes del Cantábrico, Laredo, Castro Urdiales, San Vicente de la Barquera. Fue el origen de la marina de Castilla para destruir el puente. Las embestidas sobre el puente por el Guadalquivir terminan por destrozarlo. Sevilla quedará aislada y sin provisiones. Seis meses de hambre. Eso les privó a los musulmanes de los refuerzos procedentes de África. Así la ciudad quedó aislada del castillo de Triana y no tuvo más remedio que rendirse. 
El 23 de noviembre de 1248 el emir entrega las llaves a Fernado. La ciudad capital del imperio Almohade en España ya es ahora castellana.
Después Fernando bajó por el Guadalquivir con dos compañías de saqueo, liquidando las resistencias restantes de las Marismas y de la comarca del estrecho de Gibraltar, Jerez, Arcos, Medina Sidonia y otras ciudades gaditanas como Puerto de Santa María, Sanlúcar, Rota y Trebujena. En estas actividades estuvo implicado el príncipe Alfonso. Sólo quedaba Cádiz y Niebla. Fernando creyó morir en esos días, pero murió cuatro años después, en 1252 cuando preparaba una expedición a Marruecos para conquistar Orán hasta el Atlántico para controlar ambos lados del estrecho.

CATEDRAL DE LEÓN 
Fernando III trató de unificar y centralizar la administración de los reinos castellano y leonés, promovió la traducción del Fuero y Juzgó e impuso el castellano como idioma oficial de sus reinos en sustitución del latín. Repartió las nuevas tierras conquistadas entre las órdenes militares, lo que dio lugar a la formación de grandes latifundios. También ordenó hacer el Libro de la Nobleza y Lealtad que es una obra de derecho político y normas de los deberes del gobernante. Mandó construir las catedrales de Burgos y León. Inició las obras de la catedral de Toledo. El canciller del rey, Juan, fundó la catedral de Valladolid y, posteriormente, siendo obispo de Osuna, edificó esa catedral. Nuño, obispo de Astorga, hizo la torre y el claustro de su catedral. Mandó edificar el rey innumerables iglesias, conventos y hospitales y tanto él como su madre efectuaban importantes donaciones.
Hacia 1237 instituyó el Consejo de los Doce Sabios, que eran un grupo consultivo de doce personas. El tratado de su creación tiene un epílogo de su hijo, Alfonso X el Sabio.

ACARREO DE LAS CAMPANAS DE LA CATEDRAL DE SANTIAGO
En 1240 Fernando clausuró la Universidad de Palencia, fundada en 1212 por Alfonso VIII de Castilla, y la trasladó a Salamanca, que fue fundada en 1215 por Alfonso IX de León, ya que no parecía funcionar al nivel que se quería por los escasos recursos que poseía. Desde este momento Fernando dedicó mucha atención y recursos a la Universidad de Salamanca, convirtiéndola en una de las mejores de Europa. Fue mecenas de artistas.
Tras la muerte de Fernando III y de su entierro en la catedral se genera una energía espiritual que atrae a los fieles sevillanos.
El papa Sixto V confirmaría en 1590 que Fernando III poseía el halo de santidad y que merecía el tratamiento de santo, y más tardé el papa Urbano VIII acreditó su santidad e inició el proceso de beatificación en 1628.  Pero fuel el papa Clemente X quien extendió el culto al beato a todos los reinos peninsulares y lo canonizó en 1672. Más de cuatrocientos años después de su muerte.
No fue santo por ser pacífico, sino por su constancia en pelear contra los musulmanes, si bien es cierto que mostraba gran piedad y respeto a la moral cristiana. Instauró la costumbre de lavar los pies a doce de sus súbditos más pobres, costumbre que perduró en la corte de Castilla y después en la española hasta el siglo XX. Cuando estaba en campaña rezaba el oficio “parvo mariano”, antecedente medieval del santo Rosario.
Destacó en el aspecto cultural. Instauró el castellano en sustitución del latín, como lengua oficial. Fue buen jinete, hábil cazador y excelente jugador de ajedrez. Culto y lector ávido, ordenó que en su lápida se escribiera en cuatro idiomas, latín, para el clero, castellano para el pueblo, árabe para los moros y hebreo para los judíos.
Fernando III engrandeció Castilla como no lo había hecho ningún otro rey ni antes ni después de su reinado.
 
 
 

miércoles, 7 de octubre de 2026

BATALLA DE LEPANTO - HOY ES EL 455 ANIVERSARIO

El recuerdo de la batalla de Lepanto del 7 de octubre de 1571 parece que no tiene mucho interés entre los responsables de hoy. Tan solo creo que la Armada conmemora en hoy en Cádiz el aniversario de la batalla de Lepanto. Se asistirá en el buque Juan Carlos I por autoridades de la Armada Española.
De autoridades políticas no se sabe nada. Otra bofetada a la historia de España

RÉPLICA DE LA GALERA "LA REAL"
MUSEO MARÍTIMO DE BARCELONA 
Un entrañable recuerdo a todos aquellos que lucharon por una causa justa. Don Juan de Austria, Barbarigo, Juan Andrea Doria, Álvaro de Bazán, Lope de Figueroa, Sebastián Veniero, Alejandro Farnesio, Juan de Cardona, Colonna, Luis de Requesens, Miguel de Cervantes, y otros y otros valientes que dieron todo por su justa causa, Dios los tenga en su seno, por siempre orgullosos!!!
Juan de Austria, un hombre de 24 años había logrado cambiar el curso de la historia. Por lo visto, el propio rey Felipe II señaló que había arriesgado demasiado. De haber perdido, Europa habría cambiado su historia.
El Turco toma Chipre y amenaza a España. La decisión del sultán de intervenir en la rebelión de los moriscos de las Alpujarras, y su clara amenaza sobre la cuenca occidental del Mediterráneo después que sus escuadras recuperaron la plaza de Túnez. El Turco pretendía sin la menor duda, la destrucción de la escuadra española. En época de Selím II, los otomanos construyeron una poderosa escuadra con la que estaban seguros de aniquilar a la española. Incrementaron el número de los jenízaros, hijos de esclavas cristianas en su mayoría, con los que se instituyó una verdadera nobleza militar ansiosa de dar su sangre por su señor y su fe. Todo el mar se llenó con su nuevo terror.
El papa Pío V solicitó a España y Venecia la creación de una alianza militar con los Estados Pontificios con el objetivo de frenar la expansión otomana en el Mediterráneo. En 1571, Madrid, Venecia y Roma crearon la Santa Liga. Esto no detuvo a los turcos que sin temor a las consecuencias, iniciaron el asedio a Chipre. Esto colmó la paciencia y la flota de la nueva y flamante "Santa Liga" decidió iniciar los preparativos para acabar de una vez por todas con sus enemigos de la media luna.
En 1571, los buques de la Santa Liga y la armada turca mantuvieron uno de los combates marítimos más grandes de la historia. La Batalla de Lepanto. La Santa Liga juntó una de las mayores flotas que han surcado los mares a través de la historia. Además, entre las tropas de la Santa Liga destacaban los famosos Tercios españoles, que esos primero mataban y después preguntaban, si acaso. Felipe II había ordenado el embarque de unas 40 compañías procedentes de cuatro Tercios distintos. En total, la Santa Liga sumaba unos 90.000 hombres, entre soldados, marineros y remeros. En cuanto a la armada del Imperio Otomano, el número de hombres era muy similar, y entre sus soldados sobresalían los temidos jenízaros (cristianos que, tras ser capturados de pequeños, se convertían al islam y eran educados para la guerra, como los yhaidistas de ahora) El buque más utilizado era una galeaza que se trataba de un barco cuya función principal consistía en servir de plataforma para la lucha cuerpo a cuerpo. El uso de las Galeazas fue determinante para los cristianos.

DON JUAN DE AUSTRIA 
Tan sólo unos pocos días después de partir, el 7 de octubre, ambas armadas se encontraron cerca del Golfo de Lepanto dando lugar a lo que sería una de las batallas más sangrientas de la historia. Durante la mañana, y con la extraña calma que suele preceder a la amarga batalla, ambas escuadras finalizaron su despliegue. En el bando español el centro estaba regido por La Real, la nave de Don Juan de Austria. En el flanco izquierdo, se situaba amenazante el veneciano Agostino Barbarigo, a quién se le dieron órdenes de impedir que el enemigo les envolviera. Finalmente, el ala derecha estuvo regida por Juan Andrea Doria, genovés al servicio de España, y por último, el español Álvaro de Bazán tenía bajo su responsabilidad las galeras de la reserva, que debían socorrer un frente u otro.
Ninguno de los líderes sabía que en una de las galeras cristianas se hallaba, espada en mano, un joven literato que no superaba los 24 años: Miguel de Cervantes.
Después de que se arbolaran los crucifijos y estandartes y los sacerdotes absolvieran a los soldados por si morían en combate, los remeros comenzaron a sacar las palas.
Desde "La Real", un grito, el de don Juan de Austria, ahuyentó el miedo de los marinos: "Hijos, a morir hemos venido, o a vencer si el cielo lo dispone".

DON ÁLVARO DE BAZÁN 
La situación no era mejor en el flanco contrario, donde Uluch Alí había conseguido atravesar la línea cristiana haciendo uso de una estratagema que alejó el ala derecha cristiana de la batalla. Por suerte, la escuadra de reserva acudió a socorrer el centro de La Santa Liga. A partir de ese momento rindió la anarquía entre las diferentes naves, que trataban de resistir, junto al buque aliado más cercano, la acometida del enemigo. En este momento de incertidumbre, el joven Cervantes recibió varios disparos, uno de los cuales le alcanzó en la mano izquierda, dejándosela inútil para siempre.
En esta situación, cuando la batalla se encontraba en el momento más decisivo, un disparo de arcabuz mató a Alí Pachá, un soldado español le rebanó el cuello y colgó la cabeza de una pica. Lo que provocó el desmoronamiento de la resistencia a bordo de la Sultana.
El estandarte musulmán fue arriado, al tiempo que los gritos de victoria en las filas cristianas iban pasando de una galera a otra. El pescado estaba vendido.

BATALLA DE LEPANTO 
La batalla de Lepanto fue una matanza terrible, sin precedentes. Entre 25.000 y 30.000 otomanos murieron en la batalla. A pesar de la gran derrota, el Imperio Otomano volvería a planta batalla tan sólo tres años más tarde, cuando consiguió conquistar Túnez a los españoles.
A su vez, en 1574, Venecia firmó en secreto la paz con el sultán, rompiendo la Santa Liga y traicionando a España y al Papa.
Así pues, España volvía a estar sola en su lucha contra el expansionismo otomano, lo que parecía anunciar nuevas e inevitables guerras.
Sin embargo, el conflicto entre ambos imperios sólo duró hasta 1577. Las galeras del sultán se pudrieron en los puertos y nunca más volvieron a suponer una amenaza para la seguridad de los estados cristianos del Mediterráneo. La derrota para el imperio Otomano supuso el final de su expansión hacia Occidente, su freno en Europa, donde llegó hasta Viena de dónde saldrá derrotado un siglo más tarde, su cambió de teatro al Indico, donde hizo sufrir de los lindo a los portugueses, lo que contribuirá a la unión de los reinos peninsulares.

LOS TEMPLARIOS EN LA RECONQUISTA

La primera participación de la Orden del Temple en una Guerra, se realizó en la Península Ibérica. En Tierra Santa habían participado en dif...