martes, 25 de agosto de 2026

VIDA ISABEL I DE CASTILLA, LA CATÓLICA (Parte 4)

Estamos en 1467/68. En el mes de julio de 1468 muere repentinamente Alfonso, el hermano de Isabel. Muchas murmuraciones hubo, pero no se sabe nada concreto.
El Nuncio papal ante la corte de Enrique IV y embajador de este en Roma. Veneris había dictado sentencia obligatoria, las cosas debían volver a como estaban en 1464. Es decir que Alfonso volvería a ser infante, pero recordemos que había sido proclamado Príncipe de Asturias, es decir heredero a la corona, lo que desplazaba a la hija del rey, Juana.
Dado que el hermano de Isabel, Alfonso, había fallecido, estaba claro que era Isabel la heredera y así lo debía reconocer el rey.

REY ENRIQUE IV (TVE)
Esgrimiendo el documento que entre otros el obispo Fonseca y el Nuncio Veneris habían redactado en nombre del papa, y era ley, no se reconocía a Juana heredera, sino Alfonso, y muerto éste, sería Isabel la heredera. Además, Isabel ya entonces calculó que si Juana reinaba, podría casarse con algún heredero de Portugal, ya que su madre (Juana de Avis), era nieta del rey de Portugal, y la corona de Castilla pasaría a manos portuguesas.
Sintiéndose traicionados por el rey, los Mendoza se llevaron a la niña Juana como rehén y para su seguridad. El Obispo Fonseca ofreció llevarse a la reina a su castillo, cosa que el rey aceptó. Allí la reina, de veintiocho años, sucumbió al amor de Pedro de Castilla, un descendiente del que había sido rey Pedro el Cruel, lo cual no tardó en dar sus frutos, dos gemelos. Ante la situación se presentó en casa de los Mendoza, con su amante, buscando refugio.
Mientras Isabel no tenía ninguna prisa por reinar, pero si para ser declarada heredera al trono por el rey. Si en Castilla hubiera habido la ley sálica, el único varón de la familia Trastámara era Fernando, heredero de la Corona de Aragón y rey de Sicilia.
Pero en Castilla las mujeres tenían derecho a reinar cuando faltaban varones en la línea de sucesión, y la opción de Fernando sería la última posibilidad.

COMIDA FAMILIAR CON EL REY (tve)
El inteligente rey Juan II de Aragón se apresuró a tratar de conseguir que Isabel se casara con su hijo Fernando, ambos de edad similar, de la misma casa Trastámara y juntos fortalecerían la unidad de la península contra los musulmanes. El arzobispo Carrillo fue el negociador imprescindible para el trabajo, ya que aspiraba a ser pieza fundamental en la corte si reinaba Isabel. Como vemos, los personajes cambiaban de bando según las conveniencias del momento.
Las historias se entrecruzan según que personaje vayamos comentando.  La legitimidad de Enrique era indiscutible. Pero no así la de Juana su hija. Con lo cual el matrimonio de Enrique habría que anularlo, porque ya Isabel y su gente sabían por el Nuncio Veneris, que el matrimonio del rey no tenía bula papal ya que eran primos. Se había solicitado pero el papa murió antes de aceptarla, y así quedó con el paso de los años, con lo cual la hija, Juana era bastarda y no podía reinar.
A todo esto los Mendoza ya ven imposible defender la causa de Juana. La fuga de la reina Juana y por entonces su embarazo lo hacían imposible. Constituían además para el rey un duro golpe, pero todavía no lo sabía.
La nobleza castellana se había reunido y hasta pensaron en pedirle al rey su renuncia. Pero finalmente se decidió que Enrique e Isabel negociaran definitivamente el asunto en presencia de sus consejeros.
El intrigante Pacheco  fue clave para llegar a los acontecimientos de la explanada de Guisando. La jugada oculta estaba en el interesado marqués Juan Pacheco. Una de las condiciones era que Isabel se casaría con un candidato propuesto por el rey Enrique. Se confirmaban las sospechas de Isabel. En realidad lo que urdía Pacheco eran los enlaces concertados de Isabel con el rey Alfonso V de Portugal. El hijo de éste, Juan, con la niña Juana (la Beltraneja), reconociendo sus derechos. De este modo reinarían primero Alfonso de Portugal y luego su hijo Juan de Portugal. Para ello Pacheco entregaría al rey todo su poder y sujetaría a Isabel políticamente. Pacheco tenía grandes intereses, tanto en Castilla como en Portugal.
Por entonces Juana de Avis, la madre de la Beltraneja, estaba poco menos que despreciada por el rey, y a partir de la guerra de Sucesión en Olmedo y Segovia había sido apartada de la corte.  El rey Enrique viendo la situación tan delicada, y que todo se basa en la legalidad de su matrimonio y la paternidad por tanto de su hija, manda a su mujer a volver a la corte. En agosto de ese año Juana de Avis estaba en avanzado estado de gestación.

NUNCIO PAPAL VENERIS (tve)

El deshonor de Enrique era evidente y motivo de murmullo y chanzas. Para Enrique IV es un golpe enorme que equivale a no poder demostrar la fidelidad de la reina y por consecuencia la sospecha de la bastardía de su hija Juana. Aunque el adulterio no tiene nada que ver con la situación jurídica de la niña. A esto se sumaba que la boda entre Enrique y Juana, que eran primos segundos, no tenía el necesario consentimiento papal.
Pero al final todo esto contribuyó a derrumbar la resistencia que ofrecía el rey a negociar por lo que en 1468, la situación estaba muy complicada para el rey. Su mujer estaba embarazada de otro hombre, lo que quedaba claro que la sospecha de la bastardía de su hija Juana fuera cierta ya que el rey no había tenido hijos con su primera mujer y con Juana pasaron siete años hasta el parto de Juana, (la Beltraneja). La poderosa Liga Nobiliaria a modifica su estrategia, eligiendo a Isabel para heredera al trono, por lo que se señaló el 19 de septiembre de 1468 para la entrevista en Guisando. Un día antes, en Cadalso, (a dos horas de Guisando), ambas partes firmaron un documento en que se señalaba las cosas de las que se hablaría. Erróneamente se ha llamado a este documento el Tratado de los Toros de Guisando. Al día siguiente se realizaron los actos, pero no se firmó ningún documento, pero se acordó, primero detener la guerra. Segundo, Isabel sería reconocida como Princesa de Asturias, otorgándose su juramento por las Cortes y la Junta de la Hermandad en el plazo de cuarenta días. Tercero, Isabel recibirá rentas y propiedad como el Principado de Asturias, las rentas de Ávila, etc. Cuarto, Isabel se comprometía a casarse con quien el rey acordase, con el consejo del arzobispo. Pero la princesa se reservaba el derecho a rechazarlo. Este punto resultó fundamental. Quinto se establece que el rey no está legítimamente casado con Juana de Avis “a servicio de Dios”, es decir, que aquel matrimonio entre primos segundos se realizó sin dispensa papal. Se haría divorcio y separación entre ambos, enviándose a la reina Juana a Portugal, dado su grave pecado de concubinato. Sexto, la “hija de la reina”, (por no certificar quien era su padre), será llevada a la Corte permaneciendo en ella. Al no estar casados sus padres, era hija ilegal.

ESCUDO DE ARMA DE LA FAMILIA MENDOZA 

De momento estaba todo aclarado. Enrique ordenó detener la guerra y que se reconociera a Isabel como su heredera en el trono. Dado que Isabel estaba en Ocaña al amparo del marqués de Villena, Pacheco, este incumplidor de pactos como sabemos, dejó pasar los cuarenta días acordados para el Juramento por las Cortes. Pacheco, astuto manejaba la situación e Isabel, que tenía aún diecisiete años y no contaba con experiencia en asuntos de Estado aún. Pero desde luego tonta no era, con lo cual en secreto encargó a persona de confianza que llevase un documento para su firma y hacer público lo firmado en Cadalso por el rey, haciendo hincapié en las donaciones que incluían el Principado de Asturias. Todo lo encomendado fue realizado y cuando el marqués Pacheco, tiempo después, quiso deshacer lo hecho en Guisando, se encontró con la sorpresa de que tanto en Asturias como en Vizcaya no solo se negaron a obedecer, sino que reafirmaron su fidelidad a la princesa, en quién veían encarnarse la antigua legitimidad de los visigodos, y Covadonga, origen de aquella lucha por la recuperación de la cristiandad, no era para el pueblo asunto baladí.

CASTILLO DE MANAZANES EL REAL - MADRID 
PROPIEDAD DE LA FAMILIA MENDOZA 

SINIBALDO DE MAS, DEFENSOR DE LA UNIÓN IBÉRICA

Nacido en Barcelona el 4 de septiembre de 1809. Recibió una formación humanística y científica, y desde muy joven destacó en el estudio de las lenguas, hablaba 20 idiomas.
Sabemos que, aún a pesar de su más que interesante formación, ésta no le sirvió para nada, porque contrae la disentería y parte hacia las Molucas, para instalarse definitivamente en Filipinas. Será allí donde, la situación política le obliga a vivir de las limosnas, pues la pensión concedida, no llegaba.



En Filipinas escribe el Informe sobre el estado de las Islas Filipinas. Estamos en 1843. Sinibaldo vio claro que la provincia de Ultramar no reportaba beneficios al Imperio español y su constante inestabilidad, haría peligrar la seguridad en la región. Abogó siempre por abandonar las islas. Era el turno de China. En 1834, con el apoyo del obispo de Astorga, y gracias al dominio de los idiomas y a su formación, es nombrado traductor y agregado diplomático en la “cuestión de Oriente“. Hasta tal punto que en 1846, es nombrado “Enviado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario en China”. Se instala en la región portuguesa de Macao, con el objetivo de establecer un tratado comercial con China similar a los firmados por las potencias europeas años atrás. Este hecho le convierte en el primer embajador de España en China.
Mas ocupa el cargo hasta 1852. Vuelve a ocuparlo nuevamente entre 1864 y 1868, año de su muerte.


ESCUDO DE LA UNIÓN IBÉRICA PROPUESTO 

En 1851, en uno de sus múltiples viajes a la península, publicó “La Iberia. Memoria sobre la conveniencia de la unión pacífica y legal de Portugal y España”, un detallado informe de las ventajas políticas, económicas y sociales de la unión de las dos monarquías peninsulares en una sola nación. Sinibaldo de Mas se convirtió en uno de los máximos impulsores del iberismo (Unión Ibérica), movimiento que promovía la unión de España y Portugal en una sola unidad política y hacer de ella una entidad fuerte desde los puntos de vista político, económico, social y cultural. Además, aportó los estandartes de la nueva nación: el escudo sería el de España y Portugal unidos y la bandera tendría los colores blanco, azul, rojo y amarillo.
 

lunes, 24 de agosto de 2026

VIDA DE ISABEL I DE CASTILLA, “LA CATÓLICA (PARTE 3)

El 5 de junio de 1465, los nobles opositores al rey pusieron de manifiesto su pretensión: sustituir en el trono al rey Enrique IV por el príncipe Alfonso, su hermano de padre.
La ciudad de Ávila fue testigo de la deposición simbólica de Enrique, encarnado en un pelele de paja al que quitaron sus símbolos de poder, coronando en su lugar al príncipe Alfonso, un niño de 11 años. Por lo tanto en Castilla había dos reyes, enemigos y hermanos de padre. Este acto es conocido como la “Farsa de Ávila”.

RECREACIÓN DE LA "FARSA DE ÁVILA"

El rey Enrique no reaccionó como era de esperar, ajusticiando a los nobles rebeldes o tomando represalias contra ellos. En su lugar, decidió conceder un perdón magnánimo a los jefes de la oposición.  Por otra parte, escribió al Papa Paulo II una carta relatando los acontecimientos que se estaban desarrollando en Castilla, además de un alegato preparado por sus letrados como defensa de su persona y su gobierno.
Isabel ya entonces pensó que la propia vida de ser hermano corría peligro. Amenazaba el presagio de una guerra civil. El rey Enrique tenía sus partidarios. El más leal los nobles de la casa Mendoza. 
De esta forma es que estalla una guerra que terminará tres años después, en 1468. Alfonso reinó incluso con el nombre de Alfonso XII durante tres años. Fue un títere en manos del marqués Pacheco y no fue seguido por muchos castellanos que seguían fieles a Enrique IV. 
Pero tuvo una corte con actividad cultural a la que acudían caballeros de renombre.


ISABEL EN EL BAILE DE MOMOS
Pasado el invierno de 1465 a 1466 era evidente que ambos bandos no estaban en condiciones de obtener la victoria.
Mientras tanto, continuaba la guerra, y Pacheco sabedor que no podría asaltar la fortaleza de Segovia, ofreció al rey Enrique una propuesta de paz. Eliminaría al rival (Alfonso) de la escena política. Y por el contrario el rey debía alejar de la corte a los Mendoza y fundamentalmente a Beltrán de la Cueva y devolvería a él los cargos que había ostentado y a la vez ofrecería a Isabel para casarla con su hermano, Pedro Girón.
Éste era un hombre bruto, ya maduro para Isabel, freire incapaz de cumplir sus votos de castidad por ser maestre de Calatrava, padre de bastardos, ambicioso y hombre violento. Enrique dio su consentimiento. Y también lo hizo Alfonso como heredero. Isabel se encomendó a la protección de Dios, según la espiritualidad que le habían enseñado.
En el viaje de vuelta Girón se sintió enfermo y sorpresivamente murió en abril de 1466. Sucesos como este fortalecieron a Isabel en la fe, ya que en su biografía encontramos más de uno. Isabel adoptó una actitud pasiva, tampoco podía hacer mucho.

ISABEL ES ACONSEJADA POR GONZALO CHACÓN

La muerte de Pedro Girón detuvo toda negociación y prosiguió la guerra.
En el mes de agosto de 1467 ambos bandos se enfrentaron en Olmedo, conocida como la Segunda Batalla de Olmedo. Realmente ninguno fue vencedor claro, pero Enrique no se atrevió a proclamar su victoria ante sus tropas marchándose  antes de tiempo, cosa que si hizo Alfonso aconsejado por su valedor, experto en asuntos militares, Gonzalo Fernendez de Córdoba. Se dice que en realidad en que combatió con la armadura de Alfonso fue Gonzalo, (el que sería El Gran Capitán), su protector, e indujo a Alfonso a declararse vencedor.
Las cosas se complican y entra en el asunto el papa Paulo II como pacificador. Encarga las negociaciones a Antonio de Veneris, nuncio papal ante la corte de Enrique IV y embajador de este en Roma, con plenos poderes. Pronto sentenció que la legitimidad de la corona pertenecía a Enrique IV y las cosas debían volver a como estaban en 1464. Es decir que Alfonso volvería a ser infante, pero recordemos que había sido proclamado Príncipe de Asturias, es decir heredero a la corona, lo que desplazaba a la hija del rey, Juana.
Mientras siguen las negociaciones, Pacheco pierde la batalla en Toledo. Con lo cual decide hacerse con Segovia, plaza muy difícil de tomar, tanto la ciudad como la fortaleza. Pero hábil y astuto consigue, como dijo, que las puertas se abran desde dentro, es decir que había sobornado a algunos hombres. Con lo cual entra en Segovia tomando la ciudad, no sin resistencia, pero con éxito. No lo consigue con el Alcázar defendido por Cabrera.

BATALLA DE ALMAGRO 

Recordemos que Isabel no vivía en palacio, sino en la ciudad y por lo tanto se convierte en rehén de Pacheco y del arzobispo Alfonso Carrillo, que era otro personaje de cuidado, muy poderoso y que también había participado en la Farsa de Ávila, contrario al rey. Lo único bueno para nuestra Isabel es que se reuniría con su hermano y ambos fueron ver a su madre.
El pérfido marques Pacheco despidió a Beatriz y otras mujeres cercanas a Isabel, con lo cual ésta fue en busca de Carrillo, recién promovido a Duque de Alba, y le puso delante un papel para su firma, jurando por su honor que empeñaba su palabra de no consentir que se impusiese a ella un matrimonio mientras ella libremente no diera su voluntad. Poca garantía era un papel en tiempos tan revueltos, pero la palabra de un primado de España era algo muy serio.
Aquí es donde los hermanos se reúnen con su madre y celebran el cumpleaños de Alfonso, entre otras con una representación de “momos”, una pieza de baile y recitado, en la que participó la propia Isabel, con otras jóvenes, bailando y vestidas como hadas. El propio Jorge Manrique dio fe de la brillantez de la corte. Recordemos que en esos días al hermano de Isabel, Alfonso, lo habían proclamado rey de Castilla.
Alfonso en agradecimiento le ofreció a su hermana el señorío de Medina del Campo, uno de los mandos de la voluntad de su padre. Así es como Medina entró a formar parte en marzo de 1468 de la vida de Isabel, para no desprenderse jamás de la villa, hasta el momento de su muerte.
El alojamiento que buscó en la villa no fue el castillo de la Mota, como se cree, sino un palacio, edificio que no merece siquiera ese nombre, situado junto a la Iglesia de San Antolín.

CASTILLO DE LA MOTA 

En el mes de julio de 1468 muere repentinamente Alfonso. Muchas murmuraciones hubo, pero no se sabe nada concreto.
La guerra por la corona había terminado.
Isabel se había salvado de casarse con salva de casarse con un indeseable. Pedro Girón, que no merecía ser rey de Castilla. Su hermano había muerto y Juana había sido desplazada por Antonio de Veneris, nuncio papal ante la corte de Enrique IV y embajador de este en Roma, con plenos poderes.  
Sabemos que el rey Enrique es un hombre proclive a pactar antes que luchar. Es como si la divina providencia señalara a Isabel que había sido la tercera persona en línea de sucesión ahora era posible que fuera reina. Hoy estamos en condiciones de saber los sucesos que se produjeron entre julio y septiembre de aquel trascendental año de 1468, gracias a los trabajos de investigación de los rigurosos historiadores Isabel de Val y Juan Torres Fontes.
No es cierto que Isabel enseguida haya querido proclamarse reina a la muerte de su hermano. Si es cierto que tenía partidarios de Isabel y contrarios a su hermano Enrique. Pero ella debía instalarse en una postura de legitimidad de origen, que en Castilla dependía del nacimiento y de la aceptación por parte del reino. Había dos argumentos extremos, obediencia a Enrique y rechazar el posible derecho de la hija, Juana. Por lo cual, esgrimiendo aquel documento que entre otros el obispo Fonseca y el nuncio papal habían redactado en nombre del papa, y era ley, no se reconocía a Juana heredera, sino Alfonso, y muerto éste, sería Isabel la heredera. Además, Isabel ya entonces calculó que si Juana reinaba, podría casarse con algún heredero de Portugal, ya que su madre, Juana de Avis, era hermana del rey de Portugal, y la corona de Castilla pasaría a manos portuguesas.
 

domingo, 23 de agosto de 2026

VIDA DE ISABEL I DE CSTILLA “LA CATÓLICA” (Parte 2)

El rápido ascenso del noble  Beltrán de la Cueva en la corte castellana no es bien visto, sobre todo por el marqués de Villena Juan Pacheco y Alfonso Carrillo, arzobispo de Toledo, familiares y poderosos castellanos.
Habían pasado seis años cuando la reina anuncia que está embarazada, lo que provoca gran alborozo en el rey y sospechas en otros.
No obstante hay que decir que no hay una documentación ni testigo con absoluta fidelidad por lo que se pueda asegurar que la recién nacida haya sido hija de Beltrán de la Cueva.
Las voluntades testamentarias del rey Juan II iban siendo burladas una a una. Cuellar que le correspondía a Isabel pasó a manos del de la Cueva. El señorío de Arévalo le fue despojado a su madre, la reina viuda, entregándose a Álvaro de Zúñiga, que iba a contraer matrimonio con una hija de Pacheco.

FORTALEZA DE SEGOVIA EN SIGLO XV (Recreación TVE)

Estos y otros muchos hechos que sufrió en carne y en su familia, las guardó Isabel en su memoria y en su mentalidad de que dado que el destino de las mujeres de esta clase social, estaban ligados a las uniones para enaltecerlas y no para destruirlas, en su caso esto sucedería de forma que ella misma tomaría la decisión que más conviniera, matrimonio político podría ser, pero con su voluntad, no sin ella.
De 1462 a 1465 en la vida de Isabel, no sabemos cuál fue su reacción ante la sugerencias que circulaban sobre su posible matrimonio. Sabemos que solo se casaría con quien ella quisiera, no por imposición. Enrique IV intentó  desposar a Isabel con el hermano de su esposa, el rey Portugués Alfonso V, veinte años mayor que ella, pero Isabel le rechazó de inmediato alegando la diferencia de edad . 

ALFONSO V DE PORTUGAL 

En este sentido un tal Fernando, hijo de Juan II de Aragón, venía de perlas para curar viejas cuentas entre ambos reinos. Luego se habló del hermano de éste, Carlos, Príncipe de Viana, precisamente por lo contrario, era enemigo de su padre. Murió el Príncipe Carlos y se barajaron historias de traiciones y envenenamiento. Pero nada tenemos para confirmarlo.
Personalmente reconozco que mi admiración por Isabel, aparte de como reina y por sus hechos posteriores, viene dada por la claridad de ideas, su percepción de la realidad y su talento natural para entender asuntos tan intrincados como los vaivenes de una corte llena de ambiciones y vanidades, a una edad tan temprana, estamos en 1465, Isabel tenía solo catorce años, pero ya se percataba de los peligros que la rodeaban a ella y a su hermano Alfonso de dieciséis años.
Nació la hija de los reyes en 1462 y obtuvo el reconocimiento de todos los nobles y eclesiásticos de sucesora por ser hija del rey y su esposa Juana, otorgándole el título de Princesa de Asturias, formalidad tradicional en Castilla que aún se conserva para quién es heredero a la corona. Por lo tanto desplaza en la línea de sucesión a su medio hermano Alfonso. En ese mismo acto promovió a Beltrán de la Cueva a Conde de Ledesma, siendo el único noble que recibe un ascenso similar.

SEPULCRO DE ALFONSO DE CASTILLA 

Otro error del rey, ya que desató aún más la desconfianza en su paternidad de la niña y acentuaba la posibilidad de que el padre sea Beltrán. Juan Pacheco protestó por ello por escrito pero no explica por qué no tenía derecho la niña. Se puede decir que pensaba que le correspondía a Alfonso, por ser varón y por lo tanto no podía ser desplazado en la sucesión. O porque pensaba que no era hija legítima.
Lo cierto es que el documento no fue exhibido en esas fechas, sino mucho después, como ya veremos. A pesar de todo Juan Pacheco la apadrinó en su bautizo, siendo las madrinas, su propia esposa y la infanta Isabel, que por entonces tenía once años.
Así las cosas la reina de Juana de Avis ve que la línea de sucesión a la corona está marcada por ese nacimiento, ya que desplaza a sus hermanastros, Alfonso e Isabel. Por lo que se decide sacarlos de Arévalo a ambos y llevarlos a la corte a ambos, por seguridad se argumenta, hasta ver que se hará con ellos, pero separándolos de su madre que quedaría sola en Arévalo al cuidado de Gonzalo Chacón.
En la corte Isabel se encontró en una sociedad totalmente desconocida, muy alejada de sus convecciones morales y espirituales.  No era raro descubrir relaciones sexuales entre el personal que trabajaba en el palacio.
De 1462 a 1465 en la vida de Isabel, no sabemos cuál fue su reacción ante la sugerencias que circulaban en la corte sobre su posible matrimonio. En este sentido un tal Fernando, hijo de Juan II de Aragón, venía de perlas para curar viejas cuentas entre ambos reinos. Luego se habló del hermano de éste, Carlos, Príncipe de Viana, precisamente por lo contrario, era enemigo de su padre. Murió el Príncipe Carlos y se barajaron historias de traiciones y envenenamiento. Pero nada tenemos para confirmarlo.

JUANA DE AVIS, REINA CONSORTE DE CASTILLA (SERIE TVE)

En 1464 la Liga de Nobles castellanos, con Juan Pacheco a la cabeza redactaron un documento notarial donde se invocaba que el rey debía acordar con los grandes la línea fundamental de su gobierno. Los acuerdos llamados “Sentencia de Medina del Campo”, es fechada entre el 11 de diciembre de 1464 y el 16 de enero de 1465. Este documento es importante en lo que se refiere a la infanta Isabel porque mediante él se acuerda que Isabel tenga su propia casa en Segovia. Isabel y Alfonso ambos pasaron de estar bajo la vigilancia de la reina Juana de Avis en la corte quedando separados, Alfonso con el marqués de Villena y protegido por Gonzalo de Córdoba, (el que fuera el Gran Capitán), que estaba hacía algún tiempo en el mismo puesto pero custodiando a Isabel. Y por otro lado, Isabel abriría casa propia en Segovia, custodiada por Gonzalo Chacón, hombre honesto de la confianza de Isabel, y que también administraba sus ingresos y su seguridad, y acompañada por Beatriz de Bobadilla, hija del alcalde de Arévalo y la mejor amiga de Isabel.
Otra de las disposiciones del acuerdo era que el juramento de reconocimiento de su hija Juana como heredera debía ser recusado ya que no tenía derecho a la sucesión. Pero la propuesta era todo un insulto. El rey en las negociaciones aceptó algunas cosas. El rey Enrique, presionado, se vio obligado a proclamar a Alfonso Príncipe de Asturias en 1464 en detrimento de su hija Juana.  El rey aceptó que Alfonso sea el heredero a la corona y que sería casado con la hija del rey, Juana, que por entonces solo tenía dos años de edad. Las cesiones y mercedes concedidas por Enrique tampoco resultaron suficientes para los exigentes nobles y en mayo de 1465 dirigían una carta al rey declarándose en rebeldía. Era evidente que la guerra entre las fuerzas del rey y parte de la nobleza se acercaba.
El monarca poco más podía hacer que prepararse para la guerra pero todavía faltaba un hecho, que aunque simbólico, resultó de gran importancia. El 5 de junio de 1465, pusieron de manifiesto su pretensión: sustituir en el trono al rey por el príncipe Alfonso. La ciudad de Ávila fue testigo de la deposición simbólica de Enrique, encarnado en un pelele de paja al que quitaron sus símbolos de poder, coronando en su lugar al príncipe Alfonso, un niño de 11 años. Por lo tanto en Castilla había dos reyes, enemigos y hermanos de padre.
Este acto es conocido como la “Farsa de Ávila”. 

sábado, 22 de agosto de 2026

ROMA EN EL PAIS VASCO

En el año 196 a.C. llegaron los romanos a tierras del País Vasco, con los que los antiguos vascos vivieron en paz y en cooperación. Solamente se puede encontrar feroz oposición a la conquista romana en los aquitanos. Cuando los romanos atacan a los aquitanos, éstos, para pedir ayuda, no se dirigen a los galos, sino a los habitantes del sur pirenaico, que a ellos les resultaban más próximos al ser culturalmente afines. Sabemos que esta ayuda sur-pirenaica les llegó de la mano de caudillos con experiencia en la lucha junto a Sertorio, y que entró en acción en Aquitania (antigua región francesa) en el año 56 a.C. contra las legiones de César,  y vencidos los aquitanos  al otro lado de los Pirineos, en la actual Álava, se libra la batalla de Andagoste entre el ejército romano y tropas indígenas de la zona, en la que salen victoriosos los indígenas. Tras las guerras cántabras (29–19 a.C.) y victoria de los romanos frente a astures y cántabros, toda la península ibérica había sido conquistada ya por Roma, estableciéndose la "Pax Romana" (Paz Romana).


El actual País Vasco formó parte del Imperio desde antes del cambio de era, mucho antes que otras provincias como Britannia o Dacia, por ejemplo, y que a diferencia de esta última mantuvo su antigua cultura ante la inmensa presión latina. Las tribus vascas se vieron divididas en dos grandes demarcaciones políticas, por un lado Hispania (autrigones, caristios, várdulos y vascones) y las Galias (actual Francia, aquitanos) y provincialmente entre la Tarraconense (Hispania) y la Novempopulania (Galias).
El euskara (la lengua vasca) tomó contacto con el celta en el siglo VIII a.C.; por otro lado, la influencia cultural íbera llegó a la ribera del Ebro de habla vasca con posterioridad, desde Cataluña, subiendo el curso del río Ebro. Es muy posible, por tanto, que los antiguos vascos consideraran a celtas e íberos como invasores y que, ante la llegada de otros invasores más poderosos que los anteriores, se aliaran con estos últimos para expulsarlos.
La expansión territorial vascona trae consigo la extensión del euskara hacia el sur y afianzamiento de ésta hacia el este. En Aragón los vascones colaboran con los romanos en las guerras contra los celtíberos. Una vez derrotados en el año 72 a.C., la colaboración vascona fue recompensada por los romanos con la jurisdicción sobre amplios territorios del Aragón occidental. Estos territorios al sur, llegaban a 15 km de Salduie, la que después de su conquista sería llamada por los romanos como Cæsar Augusta, la actual Zaragoza.
Después de la conquista romana, hubo vascos enrolados en las legiones romanas en sus guerras contra los britanos, en lo que hoy es Gran Bretaña. Habiendo sido encontradas lápidas mortuorias de la época romana, con nombres eusquéricos, cerca de Londres, antigua Londinium romana.

TEATRO ROMANO EN CESAR AUGUSTA 

Se asentarían colonos romanos al sur de las tierras de estas tribus vascas y en zonas mineras como las de Somorrostro en Autrigonia (Vizcaya) o en las llanadas de Aquitania, lo que daría lugar a las colonias romanas de la Novempopulania (nueve pueblos), en lo que hoy en día se conoce como Gascuña (región histórica del suroeste de Francia). 
Unos asentamientos que darían lugar siglos después al surgimiento de las lenguas y pueblos latinos de Castilla y Gascuña, fruto de la romanización de la población vasca.
Tradicionalmente para explicar la pervivencia del euskera se ha considerado a los vascos como un pueblo primitivo, aislado secularmente del resto de los pueblos que le rodeaban y que no participó de la civilización romana, por ser una tierra de bajo interés económico para el Imperio Romano. Los hallazgos arqueológicos en tierras vascas continuamente desmienten estas teorías, dado que demuestran que la romanización, en todos los aspectos, fue muy superior a otras tierras de la Romania. Aunque esta romanización fue más notable al sur de las tribus vascas, en las zonas costeras y en la Aquitania. Si pervivió Territorios bajo jurisdicción vascona durante la época imperial romana (siglo I d.C.), la cultura vasca, fue por la colaboración y buen entendimiento con los romanos, no por un aislamiento que nunca existió. Si bien ayudó a esta supervivencia el comercio por el Océano Atlántico, como zona económica de interés para el Imperio, lo que posibilitó que la zona vasca quedara al margen de los intensos flujos migratorios que se dieron en otras zonas de la península o en Aquitania (por su alto interés agrícola).

En las tierras vascas hubo minas, por ejemplo, en Arditurri (Oiartzun, Oyarzun Guipúzcoa), Banka (Baja Navarra), Lantz (Navarra), Eskoriatza (Guipúzcoa) o en Somorrostro (Vizcaya) donde se extrajeron minerales (hierro, plata...) para exportarlos a diferentes partes Suelo con mosaicos de la principal ciudad romana en territorio caristio, Iruña-Veleia, cerca de Vitoria-Gasteiz (Álava)del Imperio Romano; producción de cerámica en Pamplona (Navarra) o en Donazaharre (Saint-Jean-Le-Vieux; Baja Navarra); producción de vino en Falces y en Funes (Navarra); industria de salazón en la Getaria guipuzcoana y también en la labortana (topónimo proveniente del latín Cetaria, "salazón"); termas romanas en Fitero (Navarra); calzadas que unían las principales ciudades vascas con Roma; puertos en la costa vasca como Oiasso (Irún, Guipúzcoa) que comunicaban con cualquier parte del Imperio. Otro ejemplo de esta falta de aislamiento se encuentra en el hallazgo de diversas monedas acuñadas en tierras vasconas por la administración romana, ya desde los primeros años, que han sido encontradas en diferentes partes de la geografía vasca.
Siendo el íbero, posiblemente, lengua franca peninsular para muchos pueblos prerromanos antes de la llegada de los latinos. En menor medida, como en esta moneda, también se utilizó la lengua celtíbera para escribir con caracteres ibéricos, dado que en esta zona el celta era la lengua franca. De ahí que las tribus vascas hayan pasado a la historia por su nombre celta y no por su nombre vasco.
La Estela de la época romana encontrada en Gastiain (Navarra) es uno de los principales hallazgos arqueológicos de esta época, y que vuelve a rebatir las teorías de la pervivencia del euskera por falta de romanización, ha sido el reciente descubrimiento del puerto romano de Oiasso (u Oiarso, Oyarzun ), en la actual Irún. 


Irún se encuentra en la región de Guipúzcoa, el territorio en donde se conserva la cultura vasca con más fuerza. Oiasso era la base comercial de la rutas marítimas desde la que partía la distribución de mercancías hacia el interior, al valle del Ebro y a la gran calzada romana. Las ánforas halladas en Oiasso (Oyarzun) demuestran que, incluso al final del Imperio Romano, el aceite y el vino de Bizancio (la actual Estambul turca) llegaban regularmente a los puertos atlánticos. Además de dedicarse al comercio marítimo y ser uno de los principales puertos del Mare Externum, se dedicaba también a la minería. En las peñas de Aia han localizado tres kilómetros de galerías romanas junto a las explotaciones modernas, unas minas que se dedicaban a la extracción de plata. El hallazgo de galerías de drenaje, notable ejemplo de ingeniería hidráulica romana, indica que había detrás toda una estructura administrativa.
Las excavaciones realizadas han dado como resultado 25 poblamientos de época romana en la costa bizkaína y 27 interiores. En Alaba el número de asentamientos aumenta hasta los 80.
La urbanización es un fenómeno importado de Roma. En el territorio vascón hay más de 200 asentamientos romanos catalogados. En los restos del oppidum de Iruña (cerca de Vitoria), construido el siglo I a.C., se aprecian las murallas, calles y edificaciones; entre Lodosa y Mendavia se encuentran las ruinas de un centro y de un acueducto; en la cima del monte Urkulu, en el Pirineo, hay una torre en forma circular.
También hay restos romanos en el litoral. Utilizaron las desembocaduras de los ríos como puertos para transportar a Burdigala (Burdeos) los minerales extraídos en las minas del País Vasco. Entre estos puertos tenemos la ría de Bilbao (explotación de minas de hierro), Vesperie (tal vez el actual Bermeo), la ría de Gernika (restos en Forua y minas de mármol de Ereño), Tritium Tuboricum (Mutriko o Deba), Menosca (Getaria) y Oiarso (Oyarzun), que era el puerto de salida para la plata y el plomo de las minas de Arditurri, junto al río Bidasoa, y las de Adarra, junto al Urumea.

CALZADA ROMANA
Las calzadas romanas tenían una doble finalidad, militar y económica. Así, permitían los desplazamientos militares y aseguraban la pax romana, y formaban parte de la infraestructura de explotación económica. Las rutas romanas que atravesaban el País Vasco lo comunicaban por una parte con el Mediterráneo y con el noroeste peninsular, y por otra con Aquitania. Enlazaban dos grandes vías: la del norte, Narbona-Burdigala, y la del sur, Tarraco-Ad Legiones VII Geminam. Desde Briviesca y Miranda, esta vía cruzaba los Pirineos por el alto de Ibañeta, para llegar hasta Burdeos vía Dax. Entre sus puntos importantes estaban Tullonium (Dulantzi), Arakil y Pamplona. Contaba con ramales secundarios que salían desde Pamplona en dirección norte (hacia Oiasso) y sur (hacia Caesaraugusta
 
Fuentes:  Depart
amento de Educación, Universidades e Investigación del Gobierno Vasco
                 Kondaira.net

VIDA DE ISABEL I DE CASTILLA - (Cap. 1)

En el pueblo de Madrigal de las Altas Torres, en Ávila, nació Isabel de Trastámara el 22 de abril de 1451. Hija del rey Juan II de Castilla y de su segunda esposa Isabel de Portugal. Al nacer era infanta de Castilla, ya que el heredero y por lo tanto Príncipe de Asturias era su hermano de padre, Enrique, (futuro Enrique IV),  hijo de Juan II del primer matrimonio con su prima María de Aragón.


MURALLA DE MADRIGAL DE LAS ALTAS TORRES
Dos años después de Isabel nació Alfonso, hermano de sangre de Isabel, fue en noviembre de 1453, por lo que Isabel pasaría a quedar en tercer lugar en la sucesión a la corona.
El rey Juan II murió en julio de 1454, por lo que Isabel con tan solo tres años  no se podría acordar siquiera de su padre. La reina consorte Isabel de Avis, portuguesa, nieta del rey portugués. Seguía siendo la administradora de los bienes de Castilla, pero con el control de varios religiosos, tal como lo dejó ordenado su marido, lo que hace sospechar que ya rey  pensaba que la reina sufría algún desequilibrio mental, lo que se corroboró, pues a la muerte de él, ella entró en una profunda depresión, lo mismo que le pasaría a su nieta Juana con Felipe “el hermoso”, años después. Lo cierto es que en sus últimos meses tenía desvaríos y recordaba y nombraba a Álvaro de Luna seguramente apesadumbrada ya que ella fue determinante en la caída del condestable Álvaro de Luna., hombre muy cercano al rey y que con la complicidad del marqués de Juan Pacheco, marqués de Villena, lo consiguieron aparar de la corte y terminó decapitado.

JUAN PACHECO (Serie tve)

El rey Juan acuerda el matrimonio de la infanta Blanca de Navarra, que tenía 12 años, con su hijo Enrique, príncipe heredero de Castilla, que tenía 11 años, recuperando Navarra de este modo las villas y castillos perdidos durante la guerra. El matrimonio duró tres años sin tener descendencia, atribuyéndose a una impotencia sexual de Enrique debida a un maleficio. Duró el  matrimonio desde 1440 hasta la nulidad en 1453. El nuevo matrimonio de Enrique con Juana de Portugal, hermana del rey Alfonso V de Portugal. Las capitulaciones definitivas se firmaron en 1455. La boda fue en Córdoba, pero sin acta notarial ni una bula concreta que autorizara la boda entre los contrayentes, que eran primos segundos.
La noche de boda Enrique ordenó que quedara en suspenso la costumbre castellana  que ordenaba exhibir públicamente la sábana del lecho nupcial. No consiguió otra cosas que dar argumentos a los chismorreos que le señalaban como impotente.
A la muerte de su padre en 1454 Enrique IV había sido proclamado rey de Castilla. Ya rey, envió a sus hermanos con su madre a Arévalo lejos de la corte y cerca de Medina del Campo. Isabel recibió una esmerada educación de acuerdo con lo que se esperaba que aprendiera una princesa del momento.

ARÉVALO (Ávila)

El pueblo de Arévalo está asociado a la niñez de Isabel. Allí es donde se crea su vinculación con la orden franciscana y en especial con Hernando de Talavera, que con los años sería su consejero y confesor.
Hay que señalar que la orden de los Jerónimos, auténticamente española, apoyados en una fuerte capacidad de la naturaleza humana que consideraban dotadas de racionalidad abierta al conocimiento hasta alzarse a Cristo como modelo de perfección. Esa profunda formación religiosa de Isabel  que le fue transmitida desde su niñez caló hondamente  de tal forma que moldeó su carácter, su alma y su mente. También los franciscanos de Arévalo le inculcaron la virtud de la pobreza.
Isabel está condenada desde su primera juventud al cuidado de su madre (loca seguramente), y de su hermano que nunca maduró. Allí fue educada por los monjes, en la pobreza y la oración. Nos situamos en un mundo muy lejano al nuestro, pero debemos de tratar de entender, sin juzgar, para comprender la vida y obra de esta mujer. Isabel iba creciendo y quienes la rodeaban insistían en presentarla como un chiquilla especialmente despierta. Fue importante su mentor, Gonzalo Chacón, hombre que mantuvo una cercana relación con los infantes Alfonso e Isabel durante el reinado de Enrique IV, lo que provocó que se convirtiera en un compañero fiel a lo largo de toda la trayectoria política de Isabe al que le profesaría un gran afecto que duró toda la vida.
En la corte, mientras tanto las cosas se iban complicando. En su testamento Juan II había dejado en herencia al infante don Alfonso que fuese maestre de la orden de Santiago. Título muy importante durante siglos. Que luego Enrique por contra se la concedió a Beltrán de la Cueva, con la desaprobación de la nobleza. También a Isabel el señorío de Cuéllar, las rentas de Madrigal que poseía su madre, cuando ella faltase y unos ingresos supletorios hasta alcanzar la cantidad de Un Millón de maravedíes al año.

ENRIQUE IV DE CASTILLA 
El rey Enrique no cumplió con la mandatos de su padre y Isabel, su hermano Afonso y su madre nunca recibieron esa cantidad asignada. Más bien al contrario, padecieron frecuentemente escasez de recursos.
Beltrán de la Cueva  llegó como paje a la corte castellana. Un año después le era concedido su primer señorío: la villa de Jimena. Ascendió rápidamente gracias a sus excelentes relaciones con el rey. Fue nombrado mayordomo. En 1459 entró a formar parte de la Orden de Santiago con el cargo de comendador de Uclés y en 1460 le fue concedida la tenencia de la fortaleza de Carmona y posteriormente la tenencia del castillo de Ágreda. En 1461 la influencia de Beltrán en la corte se vio por fin consolidada al entrar a formar parte del Consejo del rey, desplazando a Juan Pacheco, marqués de Villena, como hombre de confianza de Enrique IV. En 1462 se le concedió Ledesma con el título de condado, al ser acordado por intermediación regia su matrimonio con Mencía de Mendoza y Luna, hija de Diego Hurtado de Mendoza y Suárez de Figueroa, marqués de Santillana, y sobrina del que sería cardenal, Pedro González de Mendoza. Como dote de boda, se le entregó la fortaleza de Huelma.
 
 
ISABEL (Serie tve)

Esta fulgurante carrera desató los rencores de numerosos cortesanos y nobles, en especial el marqués de Villena. Comenzaron a difundirse rumores sobre supuestas aventuras de Beltrán con la reina, Juana de Portugal, e incluso que la princesa Juana no era hija del rey (al que se juzgaba impotente), sino del propio Beltrán. 
Por esta razón, en el futuro, se comenzaría a apodar a la heredera al trono como Juana la Beltraneja, pero esto es ya al nacimiento de ella, en 1474.
Volviendo atrás, Enrique IV no logra tener descendencia y esto aconsejaba tener preparada la herencia al trono, por lo cual en 1464 es designado el Príncipe don Alfonso, su hermano, como heredero del Reino de Castilla. 

viernes, 21 de agosto de 2026

LA CEUTA ROMANA

El norte de la provincia romana de Hispania. Para Roma, el Estrecho de Gibraltar no era una frontera entre continentes, sino un puente político y militar que unía ambas orillas bajo una misma administración.
En época romana, “Septem Fratres”, (Ceuta) estaba integrada en la estructura administrativa peninsular. Formaba parte de la Hispania Transfretana, literalmente “la Hispania del otro lado del Estrecho”.
Tras la caída del Imperio Romano, Ceuta siguió vinculada a la península.



Luego, bajo el Reino Visigodo, Ceuta funcionaba como un condado fronterizo cristiano, gobernado por el conde visigodo Don Julián, cuya autoridad dependía directamente de Toledo. Aunque era un territorio con autonomía militar por su carácter fronterizo, seguía siendo parte de la estructura política de Hispania.
Ceuta era hispana en el año 711, antes de la llegada del Islam al norte de África y muchos siglos antes de que Marruecos existiera como estado moderno. España no pudo arrebatarle Ceuta a Marruecos porque Marruecos no existía cuando Ceuta ya era parte de Hispania.
Para el cardenal Cisneros y muchos otros, la África del norte había sido romana y cristiana, la patria de San Agustín, de ahí que una vez terminada la Reconquista en la Península, debía proseguir en África, rechazar a los moros y proseguí hacia Egipto.
Así que se realizó la expedición militar en 1509, y  la conquista de Orán consolidó la política de expansión de la MonarquÍa cristiana española en el litoral norteafricano, basada en la ocupación de plazas costeras estratégicas (presidios) sin pretender la conquista del interior. La ciudad quedó convertida en uno de los principales bastiones españoles del Magreb occidental y en la base de nuevas operaciones militares, además de constituir la principal plaza fuerte española en el noroeste de África durante los siglos siguientes a hasta casi el  año 1.800.
Ceuta estuvo integrada en realidades políticas ibéricas durante siglos: visigoda, luego portuguesa en 1415, y finalmente española en 1580 tras la Unión Ibérica.
Antes de que exista Marruecos como Estado soberano, existieron dinastías y sultanatos, pero no un estado nacional. La españolidad de Ceuta es anterior al Islam incluso.
En Toledo, junto al río Tajo, se conservan las ruinas conocidas como el Baño de la Cava. Estamos en el año 709 d.C. Separar la verdad histórica y la leyenda sobre aquellos hechos es complicado. Ni los historiadores se ponen de acuerdo sobre y un sucedido determinado. Pero escogemos la versión más verosímil, o más difundida.
Según la tradición del siglo VIII, el rey visigodo Don Rodrigo vio a Florinda la Cava, hija del conde Don Julián bañándose en el río Tajo y la ultrajó por la fuerza, desatando la venganza de su padre quien se alió o ayudó a los musulmanes para su posterior conquista musulmana de Hispania, derrocando tras la batalla de Guadalete al rey visigodo Don Rodrigo.

ESTATUA DE LAS COLUMNAS DE HÉRCULES EN CEUTA 
Comes Julianus, (Don Julián) era posiblemente un visigodo o bizantino, era partidario de Agila II que disputaba el trono visigodo a Rodrigo, era seguramente gobernador de la actual ciudad de Ceuta, conjuntamente con el rey visigodo Witiza (hay quien dice que era el padre de Agila II) se confabuló con los musulmanes norteafricanos para que incursionaran en la península.
Los musulmanes calcularon las posibilidades y las riquezas que podrían obtener para lo que mandaron una expedición a la península y quedaron maravillados. Por lo que noticiados los árabes se pusieron a la preparación de invadir la península.
Ceuta era entonces el último bastión cristiano en el norte de África, aislado y rodeado por el avance del califato Omeya. Los nobles visigodos enemigos de Rodrigo huyeron de Toledo y se refugiaron en Ceuta. Don Julián, en lugar de defender la frontera para un rey al que consideraba un usurpador, se alió con estos nobles rebeldes. Juntos pactaron con los generales musulmanes Musa y Tariq, facilitándoles los barcos necesarios para cruzar el Estrecho.
Los visigodos rebeldes y Don Julián seguramente pensaban que los musulmanes actuarían como mercenarios para derrocar a Rodrigo y restaurar a los herederos legítimos. Las fuerzas norteafricanas vieron la debilidad del reino visigodo y decidieron quedarse. La conquista de la península comenzó con la victoria musulmana en el 711.

BATALLA DE GUADALETE EN EL AÑO 711
Es posible que hayan sido los barcos de don Julián los que ayudaron a cruzar el estrecho a las fuerzas invasoras. Entraron por Gibraltar, con un ejército de 12.000 hombres, la mayoría bereberes, (etnia islámica del norte de África), y desembarcaron a las órdenes de Tariq-ibn Ziyad que era el gobernador de Tánger. De forma y manera que cuando el rey Rodrigo llegó con su ejército ya era tarde y en la batalla famosa batalla cerca del río Guadalete, ya en el año 711, del cual toma su nombre dicha batalla, allí perdió Rodrigo la batalla y la vida.
Asegura Serafín Fanjul que es Catedrático de literatura árabe, miembro de la Real Academia de la Historia. “Hoy en día nadie, ni los historiadores arabistas, creen que Al-Andalus fue un crisol; fue una época terrorífica”. “No sé si se produjo la batalla de Covadonga, lo que sí sé es que durante el siglo VIII entraron en total unos 100.000 árabes en la Península y en los años 730 y 740 se dieron unas hambrunas tremendas en las zonas de Asturias y Galicia que obligaron a los musulmanes que se habían asentado en el Norte a regresar a su tierra bereber. Fue un éxodo obligado por el hambre más que una heroica batalla de don Pelayo, que desde luego aprovechó esa huida para impulsar la monarquía astur-leonesa
Los visigodos no habían entrado como invasores sino a través de un pacto con Roma para desalojar a Álamos, vándalos y suevos en el años 409. Cuando se inició la Reconquista en el 722  fueron los nobles hispano-godos los que comenzaron la lucha porque todos eran cristianos, con don Pelayo a la cabeza. La Reconquista iniciada en Asturias marcó el principio de la creación de los reinos cristianos que defendían su territorio su pueblo y su religión.  Los reinos que continuaron no sólo lo hacían para recuperar el territorio sino defender su religión. Al tomar el reino nazarí de Granada, Isabel I de Castilla lo hizo en nombre de aquellos visigodos que siendo cristianos comenzaron la lucha en Asturias. Así se los recordó el historiador cronista que su lucha provenía de ser herederos de los primeros visigodos asturianos. Y como herederos de una tradición y enseñanza cristiana.
De hecho ya sabe que la persona que es heredera de la corona española de denomina Príncipe o Princesa de Asturias. Por ser el reino donde comenzó la Reconquista del territorio y de la religión.
España tiene 1600 años de monarquía hereditaria. Los historiadores consideran que la Monarquía apareció en la península ibérica cuando se instaló el Rey Ataúlfo, primer Rey visigodo, en el 415 en la provincia romana Tarraconense según señala la casa del rey de España.

REY VISIGODO ATAÚLFO 
Monarquía española interrumpida por una República de sainete que duró menos de dos años y otra que era un caos y que perdió una guerra. Y la dictadura franquista, que dejó en sus leyes la continuidad de una monarquía. 
Pero Juan Carlos I optó por ser Parlamentaria, es decir democrática.
Melilla es española desde 1497 y Ceuta desde 1668, cuando pasó de Portugal a la Corona. Melilla, cuando la tomó Castilla, estaba en ruinas y sin control efectivo de nadie: los wattasíes de Fez y los zayyaníes de Tlemecén se la disputaban sin ocuparla. 
No se arrebató a ningún Estado, se ocupó un vacío. 
La dinastía alauí, la que reina hoy, no llega al poder hasta los años 1660: casi dos siglos después. 
La estatua de Hércules separando las columnas simbolizan la separación del estrecho de Gibraltar y Ceuta, que ambas columnas aparecen en el escudo del rey Carlos I de España.

ESCUDO DE CARLOS I DE LOS REINOS DE ESPAÑA 
África es un continente; Marruecos es un Estado. Confundir ambas categorías sería tan absurdo como sostener que cualquier territorio europeo que limita con España está, por esa razón, "Geográficamente en España". La diferencia puede parecer puramente semántica, pero deja de serlo en cuanto entran en juego las reivindicaciones territoriales. Decir que una ciudad "está en Marruecos" no se limita a indicar dónde se encuentra en un mapa, indica una incorporación geográfica que no se da realidad.

VIDA ISABEL I DE CASTILLA, LA CATÓLICA (Parte 4)

Estamos en 1467/68. En el mes de julio de 1468 muere repentinamente Alfonso, el hermano de Isabel. Muchas murmuraciones hubo, pero no se sab...