Los
historiadores consideran que la Monarquía apareció en la península ibérica hace
1.600 años, cuando se instaló el Rey Ataúlfo, primer Rey visigodo, en 415 en la
provincia romana Tarraconense según señala la casa del rey de España. En la Plaza de Oriente de Madrid, frente al Palacio Real, tenemos veintiocho estatuas de reyes visigodos, y dentro del Palacio otras veintinueve. Fue un encargo del rey Fernando VI para destacar los ancestros de la monarquía española.
Realmente son noventa y cuatro en total. También existe la del rey Pelayo de Asturias, el primer rey cristiano del siglo VIII. Pero hay más en los Jardines de Sabatini y otras por diferentes puntos de Madrid e incluso por otras provincias de España.Fueron realizadas bajo la dirección de los escultores de la Corte, Domenico Oliveiri, y Felipe de Castro.Las obras decoraban la fachada del Palacio hasta que Carlos III las ordenó retirar. Algunas acabaron en los almacenes del Alcázar y otras se distribuyeron por diversas ciudades españolas. Ataúlfo terminó, junto a otros Reyes visigodos, en el parque de La Florida de Vitoria. En 1970 varias de ellas regresaron a su lugar original, pero otras se quedaron en Burgos, en Pamplona y en diversos lugares de Madrid, como el Retiro o la plaza de Oriente.
Con lo cual la correlación de la monarquía en la historia de España no es perfecta.Se decidió que en la plaza hubiera solamente cinco de reyes visigodos. Ataúlfo, el primer rey visigodo muerto en el 415. Eurico, fallecido en el 484. Leovigildo, muy importante en el siglo VI.Recaredo I en 589, cuando convocó el III Concilio de Toledo en el que abjuró del arrianismo y se convirtió al cristianismo católico, con lo que llevó a cabo la unificación religiosa entre visigodos e hispanorromanos, quedando así sellada la unidad espiritual y territorial del Reino Visigodo de Hispania.Suintila, “El unificador” y vencedor de los Bizantinos que murió en 633. Y Wamba fallecido en el 680.Leovigildo, rey de los visigodos de 568 a 586 es el más importante. Creó el “Codex “Revisus”. Un nuevo cuerpo legal que anula lo anterior y añade capítulos, tal como la derogación de la ley que prohibía los matrimonios mixtos entre visigodos e hispanorromanos, (la población existente en la península a la llegada de los visigodos), de forma que se unificaba a la sociedad hispano-goda en un único conjunto y de mayor cohesión. Este hecho es fundamental para entender la correlación de la monarquía visigoda, ya cristiana, llegando a los reinos cristianos de la Reconquista, herederos de los visigodos en territorio y religión, pasando por los Reyes Católicos, los Austrias, y con los Borbones que llegan hasta hoy.Hay que destacar en estas nuevas leyes de Alarico, la derogación de la prohibición de contraer matrimonio entre hispanorromanos y visigodos (penados con pena capital en el anterior “Breviario”) Y también es fundamental la equiparación en el ámbito jurídico y procesal entre visigodos e hispanorromanos. Se establece la unidad jurídica y el derecho sucesorio será modificado en un sentido romano.La idea de colocar las estatuas de todos los Monarcas se la propuso a Fernando VI el erudito Fray Martín Sarmiento, quien sugirió empezar por el Rey Ataúlfo.

Los Reyes posteriores a los visigodos se consideraban herederos de ellos, de ahí que llamemos “Reconquista”, ya que estos reinos cristianos no existían, siendo el primero el de Don Pelayo en Asturias, y fueron apareciendo con la idea de reconquistar lo que era suyo, territorio y religión, algo fundamental en aquella época. Esto llega incluso a los territorios de otros continentes de la Monarquía española. Es por esto por lo que se incluyen las estatuas de los Emperadores Azteca e Inca, Moctezuma y Atahualpa, a la entrada del Palacio Real que da a la Plaza de la Armería.
A la derecha de la puerta principal, se yergue la imagen del Emperador Atahualpa, al que le tocó vivir y morir como última Inca. A la izquierda corresponde a Moctezuma. Las estatuas datan de mediados del siglo XVIII, y fue mandada a erigir por Felipe V y la concluyó Fernando VI, ambos Borbones. Los dos gobernantes americanos están acompañados por otros Reyes españoles, como si la fachada del Palacio sirviera de lección de historia de la Monarquía hispánica.
A la derecha de la puerta principal, se yergue la imagen del Emperador Atahualpa, al que le tocó vivir y morir como última Inca. A la izquierda corresponde a Moctezuma. Las estatuas datan de mediados del siglo XVIII, y fue mandada a erigir por Felipe V y la concluyó Fernando VI, ambos Borbones. Los dos gobernantes americanos están acompañados por otros Reyes españoles, como si la fachada del Palacio sirviera de lección de historia de la Monarquía hispánica.
Tenemos las estatuas de los reyes esparcido por Madrid y otras provincias. 1600 años de historia avalan la historia de la monarquía española. (Y no me vengan ahora con que entonces no existía España, porque no era la nación como la entendemos ahora, pero era el país que quedó después de los romanos, Hispania, España).
Fuentes: Sánchez-Arcilla Bernal José, historiador.
Almudena Martínez-Fornés, corresponsal en la casa del rey.

No hay comentarios:
Publicar un comentario