miércoles, 6 de mayo de 2026

MARTÍN ALONSO PINZÓN

Fue el co-descubridor de América. No fue el que tuvo la idea del viaje por occidente, ese fue Colón, pero éste no hubiera podido llegar posiblemente de no ser por Alonso Pinzón.
Nació en Palos de la Frontera (Huelva), en 1441. Hermano de los navegantes y descubridores Francisco Martín y Vicente Yáñez Pinzón. Eran miembros de una antigua familia de armadores y navegantes de la ciudad costera onubense Palos de la Frontera. Desde su juventud y siguiendo la tradición familiar se dedicaron a la navegación viajando por el Mediterráneo y el Atlántico. Martín Alonso era el mayor de los tres hermanos, tuvo siempre un navío propio. Contaba con grandes conocimientos de navegación adquiridos con la práctica, con el estudio cartográfico (se tiene constancia que viajó a Roma para investigar los documentos conservados en la Biblioteca Vaticana), y con el trato personal con otros navegantes de la época, principalmente portugueses, lo que unido a la posesión de una fortuna personal y varios barcos de su propiedad, le hacía uno de los más reconocidos navegantes de Palos de la Frontera.

MARTÍN ALONSO PINZÓN 

Fray Juan Pérez y fray Antonio de Marchena se dirigieron a él para que tratase con Cristóbal Colón los detalles del viaje de la nueva ruta a las Indias propuesta por Colón, viajando por el poniente. Se reunieron en el Monasterio de la Rábida dando como resultado un acuerdo personal entre ambos navegantes para concurrir con sus barcos, con aportación de capital y la participación de él, sus dos hermanos, además de amigos y conocidos. Y además persuadió al cosmógrafo Juan de la Cosa para que se uniera a la expedición y aportara su nave La Gallega que cambiaron de nombre por la nao Santa María. Con la conformidad real Luis de Santágel, tesorero de Ración del rey Fernando, adelantó a Colón el importe de 1.400.000 maravedís, destinados a los aprovisionamientos del viaje. Pero al final, Santágel se reembolsó este anticipo y sus intereses, porque quien realmente pagaba era Isabel I y lo hizo con las rentas castellanas, como se había acordado, para excluir a la Corona aragonesa de toda participación en los asuntos relativos a la empresa.
Pinzón decide desechar las embarcaciones que Colón había confiscado en Moguer y contrató otras nuevas, La Pinta y La Niña, porque las tenía arrendadas. Él sería el Comandante de La Pinta y su hermano Vicente Yáñez será el de la Niña. También aportó dinero personal, medio millón de maravedíes, tercera parte de los gastos. También convence a los hermanos Niño que eran miembros de una familia marinera importante. Con esto se consigue enrolar a toda la marinería necesaria, gente de la zona e incluso de fuera de Andalucía. La tercera carabela se fletó a Juan de la Cosa, La Santa María, que era más complicada de manejar. Eso infundió confianza al pueblo y se cubrió la cantidad de hombres necesarios para el viaje. En total noventa personas. Los conocimientos y prestigio de los Pinzón fueron fundamentales para la proeza. A Martín Alonso Pinzón en tierras del sur de España se le considera aún hoy el verdadero héroe del Descubrimiento.

RÉPLICA DE CARABELA "LA PINTA" EN PALOS DE LA FRONTERA 

En la madrugada del 3 de agosto partieron del puerto de Palos las tres naves. Martín Alonso capitaneó La Pinta, mientras que su hermano Francisco Martín era contramaestre.
La vida a bordo era soportable para esos tiempos. Hoy sería impensable de todo punto. Al amanecer comenzaban las tareas. La hora de la comida era además de la alimentación en sí motivo de vida en común. Los alimentos eran malísimos. Sabemos por crónicas de otros viajes posteriores que por ejemplo las galletas se pudrían, los guisos eran apestosos con carne ya rancia. No tenían especias que disfrazaran algo el sabor. La fruta y la verdura se acababan a los pocos días. También la tripulación tenía un comportamiento deplorable a la hora de comer.

NAO SANTA MARÍA 

Hoy podemos reproducir el viaje de aquellos hombres pero algunas cosas son imposibles ni siquiera imaginarlas. También la inquietud, la intranquilidad de no saber si volverían, o si encontrarían siquiera la tierra buscada.
Cuando se produjo el motín provocado por la tripulación de la nao Santa María, que capitaneaba el propio Cristóbal Colón y cuyo contramaestre era Juan de la Cosa, por no hallar tierra en tantos días de navegación, Martín Alonso Pinzón consiguió reducir el motín e incluso logró animar a Colón a proseguir el viaje, divisando tierra unos días más tarde, el 12 de octubre de 1492, en Guanahaní (San Salvador); pero dieciséis días más tarde, el 28 de octubre, al descubrir y llegar a Cuba, y posteriormente a La Española, se produjeron importantes diferencias entre Martín Alonso Pinzón y Cristóbal Colón, que parecen estar motivadas por querer seguir dos direcciones para el resto de viaje, a pesar de que Bartolomé de las Casas relató que Colón dijera “que si no fuera por Martín Alonso, ni hallaren ni descubrieran tierras”, aunque también puede ser debido a que, descubiertas estas tierras, Pinzón no necesitaba a Colón para conocer otro mundo. Así el día 22 de noviembre Martín A. Pinzón se marchó solo en busca de mejor fortuna a bordo de La Pinta.

ESTATUA DE LOS HERMANOS PINZÓN EN PALOS DE LA FRONTERA

Navegando entonces con dos naves llegó a otro lugar mejor aprovechado, Baracoa.
Todos los barcos debían reunirse en la isla La Española, para programar el retorno a España, que iniciaron el 16 de enero de 1493. Emprendieron el viaje las dos carabelas que restaban, ya que una de ellas encalló y con la madera se construyó el fuerte “Navidad”. Viajaron La Pinta con Martín Alonso y Francisco Martín Pinzón y La Niña con Cristóbal Colón y Vicente Yáñez Pinzón. La Pinta fue la primera en llegar a España, desembarcando en Bayona (Galicia), desde donde Martín Alonso apenas arribó a tierra envió un correo a los monarcas comunicándoles el descubrimiento de unas islas, tal y como nos confirman las palabras del cronista aragonés Jerónimo Zurita. Enfermo, Martín Alonso a continuación partió camino a Palos, adonde llegó el 15 de marzo de 1493. La Niña, con Colón y Vicente Yañez desembarcaron primero en Lisboa (4 de marzo de 1493), y fueron recibido por el rey portugués Juan II. Luego llegaron a Palos el 15 de marzo con pocas horas de diferencia, y Colón marchó a Barcelona para informar a los reyes de su descubrimiento, mientras que Martín Alonso Pinzón falleció a los pocos días, siendo enterrado seguramente en el monasterio de La Rábida según era su voluntad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

PATIOS CORDOBESES

Ya desde los romanos que habitaron aquí y más tarde los musulmanes, se popularizaron las viviendas donde la vida giraba en torno a un patio ...