lunes, 29 de junio de 2026

REAL ACADEMIA ESPAÑOLA - (RAE)

“UNA ESTIRPE, UNA LENGUA Y UN DESTINO”.

Se cumplieron 313 años en la única institución del antiguo imperio español que conserva autoridad sobre los 22 países que lo formaron. Es la Real Academia Española.

En el siglo XIX, cuando los pueblos hispanoamericanos decidieron su independencia, los grandes lingüistas también allí estaban, pero el trabajo que se hacía en la Real Academia Española era tan riguroso que la Casa mantuvo el respeto de todos, funcionando desde 1713. Nació con el claro propósito de sacudir el polvo al idioma y construir un diccionario completo del español, que hace mucho concluyó, y desde entonces sigue al pie de la letra todos los movimientos de nuestro idioma. Con la creación de la Asociación de Academias de la Lengua Española (ASALE) en 1951, comienza a desarrollarse una política lingüística que implica la colaboración de las veintitrés academias de España, América y Filipinas, con el fin de fijar la norma común sobre léxico, gramática y ortografía para todos los hispanohablantes.

SEDE DE LA RAE EN MADRID 

La Real Academia Española “Es una institución con personalidad jurídica propia que tiene como misión principal velar por que los cambios que experimente la lengua española en su constante adaptación a las necesidades de sus hablantes no quiebren la esencial unidad que mantiene en todo el ámbito hispánico”, según establece el artículo primero de sus actuales estatutos. Se hacía ciencia del lenguaje y solo ciencia del lenguaje, sin adherencias políticas.

La Asociación de Academias de la Lengua Española la componen veintidós academias correspondientes a sendos países donde se habla español. Se dedica a la regularización lingüística mediante la promulgación de normativas dirigidas a fomentar la unidad idiomática dentro y entre los diversos territorios; garantizar una norma común, en concordancia con sus estatutos fundacionales: “velar por que los cambios que experimente no quiebren la esencial unidad que mantiene en todo el ámbito hispánico.”

El idioma español no es propiedad de España. Pertenece a los pueblos que lo hablan como lengua materna y acoge a todos los que lo estudian. Las palabras, expresiones, locuciones y giros idiomáticos de los diferentes países son considerados por la Asociación de Academias de la Lengua. Algunas se incluyen en la generalidad y otras se aceptan para esa región.

Al servicio de los trabajos que la Academia desarrolla en Pleno o en Comisiones, funciona el Instituto de Lexicografía, integrado por filólogos y lexicógrafos que realizan las tareas de apoyo para la elaboración de los diccionarios académicos. En México en 1951 se reunieron las diferentes Academias americanas y se creó “La Asociación de Academias de la Lengua Española” (ASALE) que está integrada por las 22 academias de la lengua española existentes en el mundo. Su comisión permanente se encuentra en Madrid (España), ciudad en la que también se encuentran la sede de la Real Academia Española (RAE) y la sede central del Instituto Cervantes. El lema de la ASALE es «Una estirpe, una lengua y un destino». La ASALE funciona como el órgano de colaboración de todas ellas en la promoción de una política lingüística panhispánica. Esta política, plasmada en numerosos proyectos de trabajo conjunto, fue galardonada en el año 2000 con el Premio Príncipe de Asturias de la Concordia, concedido a la Real Academia Española, junto con la Asociación de Academias de la Lengua Española.

Algún medio de comunicación dio por buena la información y anunció que, desde ahora, “almóndiga”, “toballa” y “asín” formaban parte del diccionario.  No es cierto que la RAE haya admitido “recientemente” esos términos. Tal y como explica la propia Academia, esas tres palabras llevan en nuestro diccionario desde hace casi tres siglos. Así, para empezar, la noticia tiene poco de actual.  La variante “almóndiga” existía en español antiguo y está en el diccionario académico desde su primera edición en 1726, explican desde la institución. Además, “toballa” aparecía ya en el diccionario académico de 1739 y “asín” se registró en el diccionario académico de 1770.  La RAE se encuentra ante una cruzada, desmintiendo en redes sociales el reconocimiento de estas y otras palabras. No obstante, el error no está solo en la fecha de reconocimiento de esos términos, sino que el equívoco va mucho más allá. Tratan de aclarar desde la Academia, la clasificación de las palabras que hay en el diccionario es clave para saber hasta qué punto se permite o no su uso.



Si bien estas antiguas palabras permanecen en el diccionario, que (“pretende ser también válido para interpretar textos clásicos”), el hecho de que delante vaya indicado que se trata de un vulgarismo o que está en desuso es más que relevante. Así, se aconseja leer bien el diccionario antes de poner el grito en el cielo: “asín” aparece como un vulgarismo, mientras que “toballa” y “almóndiga” van marcados en el diccionario como términos en desuso. 
Son precisamente esos detalles los que hacen que, aunque estén en el diccionario, estas tres palabras no estén admitidas. Si no pertenecen al  lenguaje actual o si se consideran vulgarismos, la RAE insiste en que “no deben emplearse”.

El Diccionario de la lengua española pretende recoger el léxico general de la lengua hablada en España y en los países hispánicos. Sobre los requisitos que debe cumplir una palabra para ser sumadas al léxico "oficial" español, la RAE responde: "En cualquier caso es requisito fundamental para el mantenimiento y la inclusión de voces y acepciones que corresponden a las distintas áreas y países de habla hispánica, que su empleo actual, se excluyen, por tanto los arcaísmos dialectales, esté suficientemente documentado en textos, preferentemente de autores de reconocido prestigio".


Sobre el período de tiempo en el que deben ser usadas, se consignó: "Deben abarcar al menos seis o siete años, pues de otro modo, podrían reflejar un uso pasajero".

Esta selección será lo más completa en lo que se refiere al léxico de la lengua culta, mientras que en otros aspectos, dialectalismos españoles, americanos y filipinos, tecnicismos, vulgarismos y coloquialismos, arcaísmos, etc., se limitará a incorporar una representación de los usos más extendidos o característicos.

Al tratarse de un diccionario general de lengua, no puede registrar todo el léxico del español, sino que, por fuerza, debe contentarse con acoger una selección de nuestro código verbal.

En vista de que la RAE no se pliega a ninguna presión autoritaria, son numerosas las instituciones que intentan legislar y censurar por su cuenta, el organismo se encuentra cansado de repetirlo todos sus miembros, del más veterano al más reciente: la Real Academia Española o RAE no manda ni impone nada; no obliga, prohíbe, castiga ni multa. No está facultada para hacerlo y además no quiere. Es probablemente la institución más liberal de cuantas hay en este país profundamente antiliberal. A lo sumo recomienda, orienta, aconseja, avisa de que tal o cual término son peyorativos o vulgares o despectivos. Indica simplemente lo que es correcto gramatical, sintáctica y ortográficamente, pero nadie se ve forzado a hablar ni a escribir según esa corrección, que ni siquiera dicta la propia RAE, sino el uso centenario de la lengua. Javier Marías, catedrático de la Academia y se publicó en el periódico “El País” el 21 julio 2019.

La fuente documental que se ha recurrido sistemáticamente es el “Banco de datos académicos” y particularmente el “Corpus de referencia del español actual” (CREA),  que contiene más de 150 millones de registros del español europeo y americano posteriores a 1974.  

Tenemos diferentes publicaciones de la RAE con diferentes diccionarios.  La Comisión Permanente de la Asociación de Academias de la Lengua Española (ASALE), que canaliza las propuestas de léxico americano de las academias.

Las comisiones académicas elaboran las propuestas de adición, supresión o enmienda que posteriormente examinará el Pleno para decidir sobre su aprobación. El Instituto de Lexicografía prepara los materiales que se discuten en comisión y documenta las propuestas.

Una vez estudiadas por las comisiones y el Pleno, las propuestas pasan a consulta de las academias americanas que propondrán sus observaciones para que la modificación pueda ser aprobada definitivamente.

El Diccionario de la lengua española es la obra lexicográfica académica por excelencia.

El repertorio empieza en 1780, con la aparición, en un solo tomo para facilitar su consulta,  de una nueva versión, ya sin citas de autores, del primer diccionario de la institución, el llamado Diccionario de autoridades (1726-1739). El de 1780 fue, por tanto, el precedente de la serie de diccionarios usuales que llega hasta hoy.  Desde entonces, se han publicado veintitrés ediciones de la obra, convertida, a través del tiempo, en el diccionario de referencia y consulta del español. La más reciente, la 23.ª, ha salido de imprenta en octubre de 2014.

El Diccionario de la lengua española es el resultado de la colaboración de todas las academias, cuyo propósito es recoger el léxico general utilizado en España y en los países hispánicos. Se dirige, fundamentalmente, a hablantes cuya lengua materna es el español, quienes encontrarán en él recursos suficientes para descifrar textos escritos y orales. Desde su creación, en 1998, el Departamento de «Español al día» se encarga de resolver las dudas lingüísticas de los hispanohablantes.  La Ortografía de la lengua española (2010), última publicada y la más completa de las ortografías académicas, tiene como objetivo describir el sistema ortográfico de la lengua española y realizar una exposición pormenorizada de las normas que rigen hoy la correcta escritura del español.

RELACIÓN DE DICCIONARIOS

Diccionario de la lengua española (2001)

Diccionario esencial de la lengua española

Diccionario de americanismos

Diccionario de autoridades

Diccionario del español jurídico

Diccionario del estudiante

Diccionario histórico (1933-1936)

Diccionario histórico (1960-1996)

Diccionario panhispánico de dudas

Diccionario panhispánico del español jurídico

Libro de estilo de la lengua española

Diccionario práctico del estudiante

Diccionarios anteriores (1726-2006)

Glosario de términos gramaticales

Gramática

Gramática y ortografía básicas de la lengua española

La Nueva gramática de la lengua española (2009-2011)

Nueva gramática básica

Nueva gramática. Fonética y fonología

Nueva gramática. Morfología y sintaxis

Nuevo diccionario histórico del español

Nuevo tesoro lexicográfico

Ortografía 2010

Ortografía básica

Ortografía escolar

 

 

 

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