FUNDACIÓN DE SANTIAGO DE CHILE
No consigo saber de qué pasta estarían hechos aquellos hombres, y aquella mujer, para sufrir tantas calamidades, duras batallas y unos esfuerzos contra la naturaleza impresionantes, cuando ya no les era necesario. No obedecían órdenes directas y Valdivia y más de uno ya eran ricos, no tenían porqué exponerse a esas dificultades.
El 12 de febrero de 1541, un grupo de 150 hombres y una mujer, liderados por Pedro de Valdivia, exhaustos tras cruzar el desierto más árido del mundo, en un acto que rozaba lo imposible, fundaron Santiago de Nueva Extremadura, la capital del actual Chile. Una ciudad que nació de un sueño y perduró frente a la hostilidad de un territorio indómito, gracias una apuesta de vida en el confín del mundo conocido.
No consigo saber de qué pasta estarían hechos aquellos hombres, y aquella mujer, para sufrir tantas calamidades, duras batallas y unos esfuerzos contra la naturaleza impresionantes, cuando ya no les era necesario. No obedecían órdenes directas y Valdivia y más de uno ya eran ricos, no tenían porqué exponerse a esas dificultades.
El 12 de febrero de 1541, un grupo de 150 hombres y una mujer, liderados por Pedro de Valdivia, exhaustos tras cruzar el desierto más árido del mundo, en un acto que rozaba lo imposible, fundaron Santiago de Nueva Extremadura, la capital del actual Chile. Una ciudad que nació de un sueño y perduró frente a la hostilidad de un territorio indómito, gracias una apuesta de vida en el confín del mundo conocido.
La
fundación de Santiago, óleo de Pedro Lira (1888). La obra muestra a Pedro de
Valdivia en la cima del Huelén
Para entender la fundación de Santiago, primero debemos entender al hombre detrás del estandarte. Pedro de Valdivia no era el típico conquistador, a diferencia de Francisco Pizarro en Perú o Hernán Cortés en México, Valdivia ya era un hombre próspero. Tenía una lucrativa encomienda y una mina de plata en el Alto Perú.
Sin embargo, Valdivia quería ser el gobernador de su propia tierra, el arquitecto de un nuevo reino. Con esa determinación, y contra todo consejo lógico (dada la desastrosa expedición previa de Diego de Almagro en 1536), solicitó permiso para conquistar las provincias de Chile.
Nació en Badajoz en el año 1500. Murió en Tucapel (Chile), el dúa de navidad de 1553. Fue militar, explorador y conquistador de Chile.
Inició su carrera militar por 1521, cuando acudió a sumarse a las tropas que reunía Carlos V para oponerse a los franceses en Flandes. Luego pasó a Italia, donde integró el Tercio de Infantería. Estuvo en la batalla de Pavía en 1525. De ahí pasó a Nápoles, donde participó en la defensa de la ciudad. En 1527, Valdivia regresó a su tierra con el grado de capitán.
En 1535 se embarcó rumbo a Venezuela como parte de los refuerzos para la expedición al Orinoco. La huestes recorrió los llanos de Venezuela. El contingente se dirigió a Panamá y luego por tierra a Lima, a fines de 1536. Allí, Valdivia se puso a las órdenes de Francisco Pizarro.
Valdivia En Cuzco. Al regresar a Cuzco después de una expedición a Chile encontró que Diego de Almagro levantó el asedio al que estaba sometida la plaza por las fuerzas del inca y tomó el control de la ciudad. La disputa entre Pizarro y Almagro por Cuzco hacía inminente la guerra entre ambos caudillos. En estas circunstancias, y valorando la experiencia militar de Valdivia, Pizarro lo nombró maestre de campo en julio de 1537.
Valdivia participó luego en la conquista de la provincia del Collao, en la actual Bolivia. En 1538 y recibió una encomienda en el valle de La Canela. A ello se sumó el denuncio de una mina de plata en Porco. Pese a su holgada situación, Valdivia aspiraba a la gloria, y cuando Pizarro visitó la zona, se reunió con él en Chuquiabo, sitio de la futura ciudad de La Paz, para solicitarle la conquista de Chile como teniente suyo, al amparo de una Real Cédula de 1537 que le había concedido las tierras abandonadas por Diego de Almagro. La mala reputación que había cobrado el territorio hizo difícil reclutar gente y conseguir financiación para la empresa. Valdivia liquidó sus bienes reuniendo con ello unos 9.000 pesos, que no alcanzaban para el cometido. Debió, pues, asociarse con un comerciante, quien aportó mercadería valorada en la misma suma como socio.
La llegada al Perú de Pero Sancho de Hoz, antiguo secretario de Pizarro, regresaba sin dinero pero con una capitulación para la población de las tierras al sur del estrecho de Magallanes. Aunque los territorios asignados a uno y otro eran, en rigor, distintos, Pero Sancho de Hoz hizo valer sus derechos y sus influencias en la Corte para pretender la conquista de Chile. Pizarro consiguió que Valdivia y Pero Sancho se asociaran en la empresa. El primero partiría de inmediato, el segundo reuniría armas y pertrechos.
Valdivia salió de Cuzco en enero de 1540 con no más de once españoles, incluyendo Inés Suárez, compañera y amante del capitán, y un contingente de indios yanaconas. Las esperanzas estaban puestas en la posible incorporación de los indios Chunchos y Chiriguanos, que acompañaban. Pedro de Valdivia cruzó el Desierto de Atacama entre 1539 y 1540 con cerca de 150 hombres, enfrentando condiciones extremas de
de día y gélidas noches. Esta dura travesía fue estratégica, dividiendo la expedición en grupos para gestionar el agua. De tanto en tanto tropezaban con los restos muertos de hombres y animales, algunos de la expedición de Almagro. A pesar de la aridez, llegaron al valle de Copiapó y finalmente a Santiago el 12 de febrero de 1541.
Mientras Valdivia había salido, llegó de noche al campamento Pero Sancho de Hoz con tres compañeros, quienes penetraron en la tienda de Valdivia con intenciones aviesas. Inés Suárez, que allí se encontraba, dio la alarma y se mandó llamar a Valdivia. Al no haber conseguido los refuerzos comprometidos y ante la amenaza de caer en prisión por deudas. Pero Sancho había urdido el plan de matar a Valdivia y tomar el mando de la expedición. Al conocerse sus propósitos, Pero Sancho fue apresado y se le inició un proceso que terminó como simple soldado.
Desierto de Atacama. El lugar no polar más árido de la Tierra.
Llegaron hasta el valle de Copiapó. Allí Valdivia tomó posesión del territorio en nombre del Rey, más no de Pizarro, y dio por nombre Nueva Extremadura. Continuó hasta el valle del Mapocho. La nueva ciudad, fundada oficialmente el 12 de febrero de 1541, recibió en nombre de Santiago del Nuevo Extremo. Valdivia convocó a los indios y les hizo saber de su propósito de establecerse. Estos toleraron por entonces la presencia de los españoles, siendo que aún no habían cosechado sus sembrados. Los naturales enviaban tributo en oro al inca, Valdivia consiguió que el cacique local le proporcionara indios para su explotación. Dispuso la construcción de un bergantín en la desembocadura del río Aconcagua para asegurarse la comunicación con el Perú. A medida que avanzaba la recolección de las cosechas, los indios muy descontentos dijeron que matarían a todos como lo habían hecho los almagristas con Francisco Pizarro en el Perú. Esta noticia, que se anticipaba a los hechos mismos, generó desconcierto y Valdivia se aprovechó de ella para librarse de la dependencia de Pizarro. El conquistador presentó su renuncia, argumentando que con la muerte de Pizarro había cesado su mandato. El Cabildo procedió a nombrarlo gobernador hasta que Su Majestad proveyera el cargo, lo que Valdivia terminó por aceptar encantado.La temida rebelión de los indios comenzó con el ataque a los españoles a cargo de las faenas en los lavaderos de oro. La amenaza de los indios se sumó a una conspiración contra Valdivia para reemplazarlo por Pero Sancho de Hoz. Sólo se castigó a unos pocos, por la necesidad de conservar las escasas fuerzas. El asalto a Marga-Marga fue el preludio del ataque e incendio de Santiago el 11 de septiembre de 1541, mientras Valdivia estaba ausente en una campeada contra los indios. El asalto fue rechazado, pero las chozas de paja, que no eran otra cosa las viviendas levantadas, quedaron totalmente destruidas. Más grave aún fue la pérdida de los alimentos. Valdivia regresó al poblado en ruinas y despachó a Alonso de Monroy y cuatro jinetes a pedir refuerzos al Perú, a la vez que se iniciaba la lenta reconstrucción de las viviendas. Los animales, machos y hembras, así como los granos de trigo, fueron dedicados a la reproducción.
Llegaran los primeros auxilios en septiembre de 1543. La nave traía a bordo a Francisco Martínez, el socio de Valdivia, quien al enterarse del estado de la empresa, optó por disolver la sociedad a cambio de una encomienda de indios cerca de Santiago. En diciembre del mismo año, regresaba a Santiago Alonso de Monroy con un refuerzo de setenta españoles. La llegada de este contingente dio mayor seguridad a la colonia y permitió a Valdivia hacer una fundación en el norte del territorio y así mantener abierta la comunicación con Perú.
Con el arribo de la “San Pedro” en la primavera de 1544, Valdivia pudo contar con los medios para la exploración del litoral hacia el sur hasta el estrecho de Magallanes.
Alonso de Monroy
Valdivia había enviado a Monroy y Pastene al Perú en busca
de auxilios. Para favorecer este empeño envió 70.000 pesos en oro. Acompañaba,
Antonio de Ulloa que había conseguido licencia para regresar a España para
recibir una herencia, a través de quien Valdivia escribió una carta al
emperador Carlos V.En sus salidas por las tierras del Chile central, Valdivia pudo apreciar que los efectos del hambre y las enfermedades se sumaba la huida de muchos indios hacia el sur.
En el Perú los enemigos de Valdivia habían tratado de llevar refuerzos para apoyar a Pero Sancho. Antonio de Ulloa había logrado que se incautaran los dineros enviados por Valdivia y la nave de Pastene.
Informado de lo sucedido y vista la delicada situación existente en el Perú, Una vez más era necesario llevar todo el oro disponible y recurrió para ello al engaño. Hizo saber a los españoles que autorizaría la salida de todo aquel que quisiera volver al Perú o España, lo que hasta entonces no había permitido. Se les autorizaba para sacar todo el oro que quisieran, haciéndose un registro de las cantidades que pertenecían a cada cual. Cuando todo estaba dispuesto para zarpar, Valdivia se dirigió a Valparaíso e invitó a los viajeros a un almuerzo en tierra. En un momento, eludió a los comensales y embarcó zarpando de inmediato, sin que los engañados alcanzaran a impedirlo.
Michimalonco ataca Santiago. Septiembre de 1541.
Valdivia se informó de la victoria de Gonzalo Pizarro sobre
Diego Centeno, que había permanecido leal al Rey. La experiencia militar de
Valdivia, debidamente valorada por el representante del Monarca, lo incorporó a
su estado mayor. Valdivia fue a darle cuenta de las fuerzas leales y el
presidente lo recibió afectuosamente nombrando la palabra “gobernador” Era la
primera vez que lo llamaba por su título. Este reconocimiento se formalizó
mediante una provisión de 18 de abril de 1548. La gobernación sólo alcanzaba
hasta la zona explorada, lo que contrariaba las expectativas de Valdivia, que
pretendía las tierras hasta el estrecho de Magallanes.
Valdivia reclutó gente y consiguió tres naves, con las cuales se dirigió a Arequipa. Estaba en Arica cuando recibió órdenes de La Gasca de regresar a Lima para responder a diversas acusaciones que le habían formulado sus enemigos. Valdivia estimó prudente regresar. Los cargos incluían el haber dado muerte a Pero Sancho de Hoz, su usurpación del gobierno y el robo del oro a los colonizadores. No fue difícil para Valdivia refutar las acusaciones, favorecido por la buena disposición de La Gasca, que valoraba su acatamiento a la autoridad real. Fue autorizado para volver a Chile, sin perjuicio de ordenarle que se separara de Inés Suárez, y de pagar el dinero arrebatado a los vecinos.
Valdivia reclutó gente y consiguió tres naves, con las cuales se dirigió a Arequipa. Estaba en Arica cuando recibió órdenes de La Gasca de regresar a Lima para responder a diversas acusaciones que le habían formulado sus enemigos. Valdivia estimó prudente regresar. Los cargos incluían el haber dado muerte a Pero Sancho de Hoz, su usurpación del gobierno y el robo del oro a los colonizadores. No fue difícil para Valdivia refutar las acusaciones, favorecido por la buena disposición de La Gasca, que valoraba su acatamiento a la autoridad real. Fue autorizado para volver a Chile, sin perjuicio de ordenarle que se separara de Inés Suárez, y de pagar el dinero arrebatado a los vecinos.
Viaje
de Valdivia al Perú y lugar de la Batalla de Xaquixahuana el 9 de abril de
1548. Jaquijahuana es hoy conocida como Pampa de Anta.
Su llegada a Chile con un numeroso contingente permitió afianzar la conquista. Valdivia encargó a Francisco de Aguirre la refundación de La Serena, que había sido destruida por los indios. El ansiado avance hacia el sur, empero, se vio demorado por las complicaciones de una caída de caballo y una enfermedad que tuvo a Valdivia cercano a la muerte.
Valdivia y un contingente de hombres llegaron a las márgenes del Biobío, que lograron atravesar pese a la resistencia de los naturales, avanzando luego hacia la costa.
Los castellanos probablemente buscaban la bahía de Penco, cuya latitud probablemente les señaló Pastene, y que sería ideal para establecer una ciudad. Cuando se encontraban entre los ríos Andalién y Biobío se produjo la batalla de Quilacura, un combate nocturno en la guerra de Arauco, llevado a cabo a cuatro leguas del río Biobío, entre la expedición española de Pedro de Valdivia y una fuerza de guerreros mapuches, liderada por el toqui Malloquete, el 11 de febrero de 1546. Esta batalla ocurrió en el marco de la primera expedición de Valdivia al sur del río Itata. En la batalla participaron más de 8.000 personas.
Valdivia batió a 200 indígenas que huyeron despavoridos,
pues jamás habían visto a hombres blancos ni caballos, pero durante la noche, a
no más de unos 63 km de Penco, sobre el campamento español se dejó caer
repentina y sorpresivamente el grueso de la fuerza indígena: ésta estaba
constituida por tribus dirigidas por sus caciques, pero sin un plan de ataque
organizado, por lo que los aborígenes se retiraron después de varias horas de
combate.
Valdivia levantó su campamento apresuradamente llegando al otro día a las tierras del cacique de la región de Andalién. Recorrió las riberas del Biobío en el lugar en que hoy está ubicada Concepción. Había inquietud entre su gente por la rudeza del ataque y el exceso de población de indígenas en la región. El ejército enemigo lo venía rastreando sigilosamente desde Quilacura, engrosado por las tribus que se iban sumando a su paso a la fuerza principal (alcanzando unos 20 mil hombres). De pronto, sorpresivamente, Valdivia se vio en peligro de ser rodeado y se refugió junto a sus hombres en Penco (donde fundaría Concepción 4 años más tarde). Hizo encender fogatas en el campamento y a medianoche lo abandonó aceleradamente sin parar hasta llegar a Santiago. Valdivia comprendió que la próxima vez, había que hacer el intento con más fuerzas, para lo cual había que conseguir refuerzos en el Perú. Cuando los mapuches cayeron sobre el campamento no encontraron a nadie. Pedro de Valdivia volvió después de cuatro largos años y los derrotó en las batalla de Andalién y la batalla de Penco, e inició la fundación de varias ciudades en el territorio mapuche. Concepción, fundada en 1550 por Pedro de Valdivia, es la capital de la Región del Biobío.
Valdivia escribió al Monarca el 15 de octubre de ese año, pidiendo que se ampliara su gobernación hasta el estrecho de Magallanes.
La amenaza latente de una sublevación indígena hacían recomendable consolidar la conquista. La abundancia de población nativa susceptible de ser dada en encomienda, y la presión de los españoles por beneficiarse del trabajo indígena era un acicate.
Valdivia levantó su campamento apresuradamente llegando al otro día a las tierras del cacique de la región de Andalién. Recorrió las riberas del Biobío en el lugar en que hoy está ubicada Concepción. Había inquietud entre su gente por la rudeza del ataque y el exceso de población de indígenas en la región. El ejército enemigo lo venía rastreando sigilosamente desde Quilacura, engrosado por las tribus que se iban sumando a su paso a la fuerza principal (alcanzando unos 20 mil hombres). De pronto, sorpresivamente, Valdivia se vio en peligro de ser rodeado y se refugió junto a sus hombres en Penco (donde fundaría Concepción 4 años más tarde). Hizo encender fogatas en el campamento y a medianoche lo abandonó aceleradamente sin parar hasta llegar a Santiago. Valdivia comprendió que la próxima vez, había que hacer el intento con más fuerzas, para lo cual había que conseguir refuerzos en el Perú. Cuando los mapuches cayeron sobre el campamento no encontraron a nadie. Pedro de Valdivia volvió después de cuatro largos años y los derrotó en las batalla de Andalién y la batalla de Penco, e inició la fundación de varias ciudades en el territorio mapuche. Concepción, fundada en 1550 por Pedro de Valdivia, es la capital de la Región del Biobío.
Valdivia escribió al Monarca el 15 de octubre de ese año, pidiendo que se ampliara su gobernación hasta el estrecho de Magallanes.
La amenaza latente de una sublevación indígena hacían recomendable consolidar la conquista. La abundancia de población nativa susceptible de ser dada en encomienda, y la presión de los españoles por beneficiarse del trabajo indígena era un acicate.
Monumento a Pedro de Valdivia en la plaza de Armas de Santiago. Estatua en bronce realizada por el español Enrique Pérez Comendador. Sostiene el conquistador en su mano derecha el rollo del acta de la fundación de Santiago, y apoya la izquierda en la espada, símbolo de justicia. En la metáfora del artista, el robusto caballo sin riendas es Chile, que camina al futuro por su cuenta a partir de la obra del fundador.
Avanzó y se efectuó otra fundación el 9 de febrero de 1552, la que recibió el nombre de Valdivia. También aquí la población indígena era abundante, lo que permitió conceder no menos de ochenta y ocho repartimientos.
A fines de 1552, Valdivia envió a Alderete a España como su apoderado en la Corte. Éste llevaba el encargo de obtener la ampliación de su gobierno, un título nobiliario y el hábito de Santiago. A la vez llevaba el encargo de Valdivia de traer a Chile a su legítima mujer.
Valdivia mandó a Francisco de Aguirre al otro lado de la cordillera de los Andes adonde se había establecido otra partida de españoles. Despachó a Francisco Villagra al sur.
Monumento a Pedro de Valdivia en el Cerro Santa Lucía en el
lugar exacto donde fue fundada la ciudad de Santiago de Nueva Extremadura.
Se apreciaban indicios de desasosiego entre los indios. El ataque al fuerte de Tucapel en diciembre de 1553, obligó a la guarnición a retirarse a Purén, desde donde los españoles solicitaron auxilio a La Imperial. Enterado Valdivia de los sucesos, se dirigió desde Concepción a Quilacoya, donde hizo levantar un fortín. Las noticias de un inminente ataque, propaladas por los indios, hicieron que Gómez de Almagro demorara en un día su partida. Así quedaron divididas las fuerzas españolas. La estrategia de la división fue de Lautaro, un joven mapuche que los españoles habían capturado cuando tenía unos once años de edad.
La Navidad de 1553 fue trágica para los conquistadores. Desoyendo la amenaza que presentaban los indios y subestimando sus fuerzas, Valdivia partió en una expedición hacia Tucapel, donde sus enemigos atacarían y quemarían el fuerte el día 25 de diciembre. Preguntados dieron: “Qué quiere nuestra señoría que hagamos, sino que peleemos y muramos”, dice la crónica de don Alonso de Góngora Marmolejo que fue la última consigna de los españoles, rodeados y sin posibilidad de vencer a unos mapuches que les superaban en número y les habían emboscado por sorpresa.
Mientras sus hombres se entregaban, suicidas, al enemigo, se dice que Pedro de Valdivia intentó huir, abandonando la formación y suponiendo que los indios, distraídos, no iban a perseguirlo. Pero Lautaro personalmente lo perseguiría hasta una ciénaga en la que cayó su caballo y donde el conquistador fue apresado y tratado con violencia: despojado de sus ropas y humillado, el relato de Marmolejo insinúa que Valdivia había envejecido tan gordo que caminaba con dificultad y trató de sobornar a los indígenas con poderes y riquezas para que le perdonaran la vida, pero fue asesinado, desollado y, si la crónica es cierta, posteriormente devorado con brutalidad.
Era el día de Navidad de 1553.









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