domingo, 12 de julio de 2026

LA HISTORIA DE EE UU ODIA A ESPAÑA

EE. UU. ni se acuerda de la guerra con España en 1898. Tampoco se acuerda de la ayuda de España en hombres, armas, dinero, munición y la Batalla de Pensacola (1781) que fue su mayor logro. Bernardo de Gálvez venció a los británicos y tomó el control de la Florida. Esto expulsó a Inglaterra del Golfo de México. Tampoco recuerdan la toma de Manchac, Baton Rouge y Natchez (1779). Bernardo de  Gálvez capturó  fuertes británicos en el río Misisipi. Batalla de Mobile (1780). Conquistó el Fuerte Charlotte tras un asedio.
Aparte de todo eso, muchos españoles murieron en esas luchas por la ayuda a las Trece Colonias. Y también se llevó dinero para pagar a las tropas, españolas y americanas.


La falsa creencia de que los protestantes eran superiores a los católicos, algo que se justificaba en el auge del Imperio inglés, dio lugar a una doctrina racista que situaba a los anglosajones en lo más alto de la escala evolutiva.
Pero lo cierto es que la leyenda negra contra todo lo español estuvo presente hasta bien avanzado el siglo XX –cuando otros enemigos ocuparon el interés americano– por culpa, precisamente, de la guerra de 1898. El desastre militar protagonizado por los escombros del Imperio español frente a la emergente armada americana estuvo firmemente secundado por una campaña propagandística que renovó a nivel mundial la mala imagen de los españoles .

SITIO DE BALER - LOS ÚLTIMOS DE FILIPINAS 

Las ideas ilustradas y liberales que habían entrado en Estados Unidos en el siglo XVIII se unieron a sus simpatías por las nuevas repúblicas nacientes al sur, aumentando el sentimiento antiespañol. Aprovechando el crecimiento del movimiento independentista en Cuba, EE.UU. se inmiscuyó en el conflicto con un “casus beli” dudoso, cuando no inventado, para apropiarse de los últimos territorios españoles de ultramar.
Al grito militar de  “¡Remember the Maine, to Hell with Spain!”, los norteamericanos destrozaron a las fuerzas españolas. Además de conceder la independencia de Cuba, que se concretará en 1902, España tuvo que ceder Filipinas, Puerto Rico y Guam . Sin embargo, las consecuencias a largo plazo fueron todavía más nocivas para los intereses hispánicos: EE.UU. recogió, renovó y amplificó la leyenda negra sobre España. Así, la visión negativa sobre nuestro país, que tenía su génesis en la propaganda holandesa, francesa e inglesa vertida durante el periodo imperial, fue elevada al grado de relato histórico con el ascenso de las potencias que habían rivalizado con la Monarquía hispánica por el cetro europeo.
“Nada quedaba más que los españoles; es decir, indolencia, orgullo, crueldad y superstición infinita. Así España destruyó toda la libertad de pensamiento a través de la inquisición, y durante muchos años el cielo estuvo lívido con las llamas del auto de fe; España estaba ocupada llevando leña a los pies de la filosofía, ocupada quemando a gente por pensar, por investigar, por expresar opiniones honestas. El resultado fue que una gran oscuridad cubrió España, atravesada por ninguna estrella e iluminada por ningún sol naciente”, expuso el político norteamericano Robert Green Ingersoll en los años previos a la Guerra de Cuba . La fobia anglosajona contra lo español fue asumida por EE.UU, incluidas todas sus mentiras y exageraciones.
Como luego ocurriría con los alemanes, los japoneses y los comunistas, los españoles se convirtieron en los enemigos recurrentes de EE.UU. incluso en el cine. En la película “The Sea Hawk” (El halcón del mar, 1940), Felipe II aparece retratado como un tirano fascista que contempla un enorme mapa del mundo y planifica la invasión de Inglaterra. Su estética oscura traza una referencia directa con el nuevo enemigo de Inglaterra y EE.UU. por esas fechas: Adolf Hitler.


Los piratas ingleses en las películas americanas, no son ladrones del mar, son héroes hasta teñidos por el romanticismo.
Philip Powell, historiador norteamericano (California, 1913-1987) fue uno de los primeros en analizar la campaña de los EE UU contra los españoles en su obra “La Leyenda Negra. Un invento contra España”
La imagen negativa sobre lo hispánico hunde sus raíces en la hegemonía mundial del Imperio español. Incluso su muerte como gran potencia estuvo acompañada de una gran campaña de propaganda contra ella
La escala de los héroes de la anti-España se extiende desde Francis Drake hasta Theodore Roosevelt; desde Guillermo “el Taciturno” hasta Harry Truman; desde Bartolomé de Las Casas hasta el mexicano Lázaro Cárdenas, o desde los puritanos de Oliverio Cromwell a los comunistas de la Brigada Abraham Lincoln.
Hay mucha menos distancia de concepto que la que hay de tiempo entre el odio Inglés y Holandés hacia Felipe II y sus ecos en las aulas de las universidades de hoy; entre la anti-España de la Ilustración y la anti-España de tantos círculos intelectuales de nuestros días.


Y nos preguntamos ¿ Qué mal ha hecho España a los EE UU?
El 4 de julio de 1776 nació Estados Unidos, aunque el territorio que se independizó de los británicos era mucho más pequeño que el país que conocemos actualmente. No eran un país, ni fueron reconocidos por nadie.
Se trataba de 13 colonias que tenía Reino Unido en la costa este de América del Norte y que, de norte a sur, eran: Massachusetts, Nuevo Hampshire, Rhode Island, Connecticut, Nueva York, Pensilvania, Nueva Jersey, Delaware, Maryland, Virginia, Carolina del Norte, Carolina del Sur y Georgia. La Guerra de Independencia Americana ocurrió entre 1775 y 1783, finalizando con la derrota británica y la firma del Tratado de París. En el año 1779 Norteamérica vivía su cuarto año de guerra de independencia contra Inglaterra. Aunque España se había declarado neutral, lo cierto es que bajo cuerda estaba apoyando militar y económicamente a las Trece Colonias (EEUU). Esta guerra salpicaba a España también en el aspecto geopolítico, pues entonces los actuales estados de Alaska, California, Nevada, Colorado, Utah, Nuevo México, Arizona, Texas, Oregón, Washington, Idaho, Montana, Wyoming, Kansas, Oklahoma, Alabama, Misisipi, Luisiana y Florida eran territorios hispanos pertenecientes al Virreinato de Nueva España (actual México). Tras 1779, la ayuda se manifestó de forma abierta mediante campañas militares y sustanciales envíos de dinero.


En mayo de 1781 finalizaba con victoria española la Batalla de Pensacola, dentro de la denominada Guerra Anglo-Hispana que tuvo lugar entre 1779-1783. Para echar a los ingleses de Florida, el gobernador de Luisiana, Bernardo de Gálvez, decidió reunir un ejército llegado desde distintos lugares del imperio, compuesto por una gran mayoría de negros libres, indígenas y criollos. El 9 de marzo de 1779 desembarcó las tropas españolas en Santa Rosa, una pequeña isla en la bahía de Pensacola (Florida). Pero la toma de Pensacola duró dos meses. Era una bahía con una estrecha entrada que estaba muy bien protegida por los ingleses, de manera que entrar allí era soportar un fuerte fuego enemigo.
Si hoy existe esa nación, es más que probable que sin la ayuda española no hubiera sido posible dicha emancipación de las trece colonias iniciales que configuraron el principio de este estado federal. Gran Bretaña tuvo presencia en América del Norte desde 1607 (los españoles llevábamos más de cien años dando vueltas por aquellos pagos), siendo Virginia la primera población sedentaria con colonos británicos.

LUIS DE CÓRDOVA 
Era inevitable la Guerra de la Independencia norteamericana. Obviamente la presión fiscal y administrativa sobre las colonias, y sobre todo los intereses de la oligarquía norteamericana, crearon un ambiente muy hostil hacia el rey ingles Jorge III.  La masacre de Boston sobre unos manifestantes asesinados a sangre fría por las tropas inglesas y el golpe de efecto de los colonos disfrazados de Mohawks (el Boston Tea Party) que vaciaron un barco de la Compañía de las Indias Orientales, monopolista del té, en el mismo puerto, fue el detonante para la sublevación.
Inglaterra venía muy castigada de su enésima guerra con Francia. Esto devino en una subida de impuesto en todas las latitudes del imperio colonial de los británicos en el conjunto de los súbditos. España aprovecharía la oportunidad junto con Francia (Pactos de Familia entre Borbones) enviando a los EE. UU. 120.000 reales de a ocho. Se le añadirían órdenes de pago por importe de otros 50.000 reales; eran los célebres “Spanish dollars”.  El valor total de estas entregas era de 946.906 reales. El ejército americano que combatió y ganó la batalla de Saratoga, sin ir más lejos, fue armado y equipado íntegramente por España.
Un atrevido almirante español, González de Córdova, echó el guante a una entera flota inglesa de más de 55 navíos con abastecimientos para las tropas inglesas en América. España acabaría reventando la Bolsa de Londres.

BERNARDO DE GÁLVEZ 
Este duro golpe a la armada británica detrajo increíbles recursos orientados hacia el combate contra los alzados en las colonias y junto con las derrotas infligidas por Bernardo de Gálvez (Pensacola) en el flanco sur de los engreídos isleños y la enorme ayuda procurada por España en vituallas, munición, mantas, pólvora, fusiles, artillería, y el apoyo adicional de más de 11.000 soldados, supusieron el negado descalabro de los británicos que en su adulterada historia nacional ni si quiera recuerdan. Cosas de la amnesia propia de Inglaterra.
España ofreció una ayuda económica vital a las colonias inglesas en América del Norte en su proceso de emancipación de la metrópolis y con esa ingente cantidad de dinero los padres fundadores de la naciente nación pudieron financiar su Guerra de Independencia. No obstante, la nueva república jamás llegó a pagar su deuda con España. Un estudio jurídico cuantifica cuánto fue el monto de aquella contribución y en él se demuestra que nunca fue devuelto ni un céntimo. Tras el Tratado de Paris como cierre de aquella agarrada, Estados Unidos sólo reconocería una deuda sensiblemente inferior, y un reconocimiento de deuda que quedó en papel mojado. Ya apuntaban maneras sobre cuáles serían las coordenadas políticas de su futuro y del significado de la palabra agradecimiento.
¿Está esta deuda prescrita? La Academia de Jurisprudencia y Legislación dice taxativamente que ni en la tradición anglosajona ni en la española se prevé la extinción conforme al derecho internacional". Por lo tanto es una deuda plenamente vigente por la que los EEUU deberían a España si añadimos solo un 5% de intereses a la cifra inicial, un mínimo de 3 billones de dólares, más del doble del actual PIB español.

EL PRESIDENTE OBAMA HOMENAJEA A BERNARDO DE GÁLVEZ
De las más importantes luchas que debilitaron al inglés fueron las campañas realizadas por Bernardo de Gálvez.
Fue un héroe tristemente olvidado por EE UU e incluso en España. No fue hasta el siglo XX cuando se comenzó a rescatar en Estados Unidos la memoria de Gálvez, hasta principios del siglo XX cuando, gracias a la acción de entidades como la Hispanic Socitety of America, fundada en 1904 por el filántropo Archer Milton Huntington, se comenzó a rescatar en el país la memoria de Gálvez y la contribución española a su independencia.
Recién el presidente Barack Obama rindió homenaje a Bernardo de Gálvez en diciembre de 2014 al nombrarlo Ciudadano Honorario de los Estados Unidos. Además, Obama ordenó colgar un retrato de Gálvez en el Capitolio, cumpliendo una promesa de honor que el Congreso estadounidense había hecho en 1783.

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