domingo, 1 de noviembre de 2026

ISABEL Y FERNANDO – (Parte 6) - GUERRA DE GRANADA

En el comienzo, además de que en Granada dejaron de pagar el tributo anual en oro correspondiente a Castilla, el gobernador de Ronda se apoderó de la plaza de Zahara en 1481.
Ya dijimos que con la bendición del nuncio papal se inició la guerra de Granada. Diez largos años duraría la guerra.
La suerte estaba echada. Fernando organizó un ejército con su Estado Mayor. Las campañas se harían en los meses calurosos, y las desarrollarían con su estudio previo. Había nacido la guerra moderna. 
Los musulmanes se pensaban superiores. En el Palacio nazarí crecieron las intrigas. El rey Muley Hacén, algo viejo ya, se había encaprichado con una  cristiana que habían secuestrado que era mucho más joven que él llamada Soraya. Su esposa Aixa, muy resentida por perder la condición de favorita, se conchabó en secreto con su hijo Boabdil para que le destronase y traicionase. Boabdil, se dejó enredar. Tamban Aixa recurrió al clan de los Abencerrajes, un linaje de origen noble de la época, muy influyente.

REINO NAZARÍ DE GRANADA (1480)
El rey moro salió a la lucha por recuperar Alhama y su hijo Boabdil aprovechó la ausencia de su progenitor para dar un golpe de mano con la ayuda del poderoso clan de los Abencerrajes, la familia aristocrática traicionera. Fernando se enteró de la cuestión e influyó lo que pudo para incrementar las rencillas del palacio moro. El rey Muley Hacén, se refugió en el castillo de Mondéjar. Sin consentimiento expreso de El Zagal, su tío y emir desde 1485, Boabdil condujo entonces un ejército hasta los territorios cristianos, donde los castellanos salieron a su encuentro, le derrotaron en Lucena y se lo enviaron a Fernando cargado de cadenas. Todos los cristianos pedían la cabeza de Boabdil, pero Fernando eso le parecía un desperdicio. Le dejó marchar a cambio de que en secreto, fuese su aliado y pagase una indemnización, porque la guerra estaba saliendo carísima. En prenda se quedó con sus hijos.

GONZALO FERNÁNDEZ DE CÓRDOBA 

Era un capitán al servicio de Isabel I de Castilla y de Fernando II de Aragón, y Boabdil (Mohammed ben Abî al-Hasan), era el rey nazarí de Granada. Se conocieron después de la batalla de Lucena, en 1.483, cuando Boabdil fue hecho prisionero por estos reyes cristianos. Gonzalo fue la persona que durante los meses de cautiverio estuvo más cerca de él, negociando una alianza con Isabel y Fernando y compartiendo largas horas de conversación. Lo que comenzó como una relación política acabó convirtiéndose no sólo en una visión compartida de la realidad sino en una estrecha amistad.
Hasta el punto de que cuando Boabdil fue puesto en libertad bajo la condición de dejar en Castilla a su hijo primogénito, para asegurar de ese modo que cumplirá el pacto alcanzado con Isabel y Fernando, sólo aceptó ese requisito si sus hijos quedaba bajo la tutela personal de Gonzalo Fernández de Córdoba, que aceptó el encargo y de ese modo se convirtió en el responsable de la educación de los pequeños.
A todo esto el Papa ya había otorgado la bula de Cruzada, lo que significaba mucho dinero.

EL ZAGAL - EMIR DE GRANADA DESDE 1485
Con el emirato partido en dos bandos, Fernando se dispuso a ir troceando. Ronda y Marbella cayeron en 1485, Loja en 1486.
Tomar Málaga era fundamental, Sería un golpe decisivo.
Se realizó un asedio en 1487 que duró cuatro meses, se cortó la entrada de alimentos y supuso un episodio sangriento en la guerra. Los reyes reclamaron soldados de todos sus reinos, y hasta allí llegaron enfervorecidas huestes de vizcaínos, guipuzcoanos, asturianos y valencianos. La flota castellana bloqueó el puerto para evitar que la ciudad recibiese refuerzos y provisiones de Marruecos.
Málaga estaba amurallada e incluso los arrabales. La alcazaba estaba comunicada con el castillo de Gibralfaro. Lo defendían unos 15.000 gomeres africanos (tribu bereber).
Fernando salió de Córdoba con un enorme ejército de jinetes, peones y soldados de apoyo, en total unos 20.000 hombres. A este contingente se unió la artillería mandada por Francisco Ramírez de Madrid que salió de Écija. El ejército tomó la decisión de atacar primero Vélez-Málaga para posteriormente avanzar sobre Málaga. Los espías de los nazaríes transmitieron los movimientos de los cristianos, Los habitantes de Vélez escaparon a las montañas y al castillo de Bentomiz.

BOABDIL Y SU MADRE AIXA

El Duque de Cádiz tras montar una empalizada, durante varios días asedió Gibralfaro hasta abrir una pequeña brecha en un muro. 
Los granadinos contraatacaron y causaron bajas a los cristianos. Con un desaliento en las tropas, Fernando hizo llamar a Isabel para animar a sus hombres, cosa que ya habían hecho años atrás en Toro y en Burgos. Se estudió la estrategia, Las bombardas fueron cambiadas de lugar. Se colocaron cañones cargados de pólvora debajo del edificio. Esta voladura propinó un fuerte golpe moral a los defensores.
Las tropas nazaríes lanzaron una última desesperada ofensiva sobre el campamento cristiano, que fracasó. Por lo cual no tuvieron más remedio que capitular acordando así el 18 de agosto de 1487. De esta forma el ejército castellano entró en Málaga.
La población fue castigada a la esclavitud o pena de muerte, con excepción de veinticinco familias que pudieron permanecer en Málaga, como mudéjares, en el recinto de la morería. La conquista de Málaga supuso un durísimo y definitivo golpe para el reino nazarí de Granada que perdía así su principal puerta marítima.
Entre 5000 y 6000 cristianos extremeños, leoneses, castellanos, gallegos y levantinos repoblaron la provincia, de los que unos mil se asentaron en la capital. En un primer momento se levantaron cuatro parroquias en la ciudad.
Lo que quedaba del emirato estaba dividido entre Boabdil, que controlaba Granada, y su tío el Zagal. El Zagal tenía en su poder Almería y Guadix. Muley Hacén había muerto dos años antes. Llevaron su cadáver hasta lo más alto de Sierra Nevada, donde le dieron sepultura. El pico pasaría a llamarse Mulhacén.
Este personaje, el Zagal, era hermano del rey Muley Hacén, y cuando su sobrino Boabdil le quitó el trono a su padre en 1482, combatió junto a su hermano en la guerra civil granadina y heredó de este el trono en 1485. Así, se convirtió en el penúltimo rey de la dinastía nazarí de Granada, aprovechando que casi simultáneamente Boabdil resultó cautivo de los Reyes Católicos durante una incursión de este en Lucena como hemos contado. Boabdil, que se escondía en el Albaicín de Granada.

LOS REYES CATÓLICOS 
A partir de 1488, la Guerra de Granada entró en su fase decisiva, orientándose hacia la conquista del sector oriental del Reino nazarí,  territorio bajo el control de El Zagal. Fernando quería aprovecharse de la profunda crisis interna y división del bando musulmán entre El Zagal y su sobrino, Boabdil y las luchas de poder dentro del reino.
Los Reyes Católicos instalaron un campamento en Murcia y, dirigidos desde Lorca, iniciaron una ofensiva en la primavera de 1488 contra la zona oriental, la más empobrecida y despoblada del reino. Localidades como Vera, Mojácar, Huéscar y Cuevas de Almanzora se entregaron prácticamente sin resistencia, en gran medida debido a la táctica castellana de talar cultivos, quemar alamedas y cortar los suministros.
El sitio de Baza (1489) fue entre junio y diciembre de 1489, los Reyes Católicos con un enorme ejército estimado en más de 13.000 jinetes y 40.000 infantes sometieron a un durísimo asedio a la ciudad de Baza. Comenzó en junio de 1489 y duró siete meses de resistencia liderada por Cid Hiaya. Finalmente la ciudad capituló el 4 de diciembre de 1489.
En el mes de noviembre fue enviado Yahya Alnayar, un aristócrata, político y militar andalusí, primo de Boabdil y cuñado de El Zagal, seguramente el mejor militar que tenía el Zagal. Había sido alcalde y visorrey de Almería en 1480. Fue el que entregó Baza a los cristianos y se bautizó con el nombre de Pedro de Granada.
La caída de Baza quebró la resistencia oriental; el sultán El Zagal entregó Almería el 21 de diciembre y Guadix el 30 de diciembre de 1489, dejando reducido al reino nazarí prácticamente solo a la capital de Granada y su entorno inmediato.

ISABEL CON EL CARDENAL MENDOZA 
Y FERNÁNDEZ DE CÓRDOBA
La capital era lo que quedaba por tomar en enero de 1490. Para entonces ya se estaba hablando sobre las condiciones posibles de la entrega, negociaciones secretas en las que Fernando no era partícipe porque había cuestiones como la de los judíos, pretensiones del Zagal y de Boabdil que no estaba de acuerdo y otras en la que no quería ceder.
Isabel viajó desde Jaén para negociar. Yahya Alnaya tenía el propósito de quedarse en el reino y quería garantías. Los habitantes de los dominios del Zagal pasaban a convertirse en mudéjares. Yahya Alnayar fue convertido bautizándose como  Pedro de Granada y pasó a desempeñar el oficio de alguacil mayor de Granada, Comendador de la orden de Santiago y miembro de la nobleza castellana. Tras la toma de Granada, llegó a ser Alguacil Mayor de la ciudad (1500) y alcalde de Baza. Y se cerraron acuerdos con el emir Boabdil. Pero la ciudad era un refugio para miles de musulmanes que no deseaban la entrega de la ciudad y el emir se vio condicionado. . Boabdil se apoderó de Lanjarón, Lecrín y Andarax.  Fue entonces cuando su tío El Zagal optó por largarse a Marruecos con la propuesta recibida de Isabel ,pero allí fue tratado como un traidor.
A mediados del mes de febrero Fernando estaba convencido de que no iba a efectuarse la entrega de Granada pacíficamente.
Para Fernando estos dos años siguientes eran un serio contratiempo ya que  debía defender Sicilia, nuevamente amenazada, pero dio prioridad a Granada. Fue cuando se decidió levantar una ciudad donde dejaba claro que se quedarían allí hasta la rendición de la ciudad.
Fernando sabía que entrar a saco hubiera sido una carnicería por ambos bandos, y con resultado incierto. De modo en lugar de tratar de tomarla al asalto, la sitió. Mandó construir una ciudad junto a Granada, a la que llamó Santa Fe. Caso insólito éste; edificar una ciudad para sitiar otra.
En mayo de 1490 los castellanos reanudaron las ofensivas finales, meses de bloqueo y negociaciones secretas. Isabel envió un emisario negociador. Ofreció a Boabdil un señorío en la Alpujarra, rentas y el compromiso de respetar la religión y las costumbres de los granadinos. El acuerdo en la desesperada situación en que se encontraba, no estaba mal, por lo que el emir aceptó. El 25 de noviembre de 1491 se firmaron las Capitulaciones de Granada en Santa Fe.
Se fijó el 2 de enero para hacer efectiva la entrega de la ciudad. Para evitar machadas de última hora, Fernando ordenó a Gutierre de Cárdenas que entrase con un pequeño contingente por la noche y ocupase la Alhambra. Al amanecer, los reyes esperaron a Boabdil a orillas del Genil. El moro se acercó derrotado; hizo ademán de besar las manos de Fernando, cosa que éste rechazó, y entregó las llaves al rey, que, a su vez, se las dio a Isabel. Era su regalo, el más preciado que una reina de Castilla pudo soñar jamás. Gutierre de Cárdenas hizo entonces ondear el pendón de Castilla en lo más alto de la Alhambra, en la torre de la Vela. El cardenal Mendoza, que estaba con él, puso una cruz junto al estandarte.

"LA RENDICIÓN DE GRANADA" (F. PRADILLA)
La unión de la península era un hecho por la religión cristiana. 
Rodríguez de Almela, historiador, en esos días al entregarles a los reyes un ejemplar de su “Compilación de las crónicas e estorias de España”, terminada en 1491, les recordaba que el origen de la legitimidad de los reinos, estaba en la estirpe visigoda que a su vez la recibiera de Roma por el primer pacto (Foedus) del 418, en Tolosa.
La noticia de la caída de Granada recorrió Europa. En España fue el único territorio donde los musulmanes se afincaron en un territorio como si fuera suyo. Pero por fin el cristianismo había triunfado
Los reyes de Europa, incluido el de Francia, celebraron la conquista y ordenaron misas en gratitud por la victoria. El Papa hizo repicar al unísono todas las campanas de Roma.

ISABEL Y FERNANDO – (Parte 6) - GUERRA DE GRANADA

En el comienzo, además de que en Granada dejaron de pagar el tributo anual en oro correspondiente a Castilla, el gobernador de Ronda se apod...