martes, 8 de septiembre de 2026

VIDA DE ISABEL I DE CASTILLA - (PARTE 9)

Para mucha gente Isabel y Fernando representaban la juventud, el cambio en la sociedad de Castilla y cada vez eran más las adhesiones que se recibían y no solo de miembros de la nobleza. También había sectores adversos, pero en declive.
Pero a mediados del año anterior, en 1473, Juan Pacheco no cejaba en su idea de gobernar prácticamente por encima del rey y necesitaba ser fuerte para imponerse. Necesitaba dominar los dos alcázares, el de Madrid y el de Segovia, auténticas capitales de la monarquía.

Aparece por aquí Enrique de Aragón y Pimentel, conocido históricamente como el “Infante Fortuna”, era primo hermano de Fernando. Enrique IV y sus consejeros proyectaron casar a la princesa Juana de Castilla, (la Beltraneja). De esta forma convencieron al rey que Segovia y sus caudales no podían estar en manos de un judío como Cabrera, que realmente era un cristiano converso. La posesión y manejo de ese inmenso tesoro constituían además de una reserva, garantía de acuñaciones, préstamos y compromisos de la corona.
Dos expertos financieros judíos pusieron sobre aviso a Cabrera, administrador en Segovia, del peligro que corría para la comunidad judía en Castilla, ya que todo estaba organizado por Pacheco, profundo odiador de los judíos. Realmente estaba preparando una serie de turbas contra los conversos en Segovia y Toledo ofreciendo oportunidad para saques y matanzas.
Las turbas y matanzas de 1473 en la Corona de Castilla no se dirigieron principalmente contra los judíos practicantes, sino contra los judeoconversos (cristianos nuevos). Estos violentos disturbios se enmarcan en la profunda inestabilidad política del final del reinado de Enrique IV de Castilla y estuvieron motivados por el recelo hacia el ascenso social, económico y político de los conversos, sumado al odio religioso.  La matanza de Córdoba (Marzo de 1473),(Cruz del Rastro lo conmemorra).  fue el detonante de la oleada de violencia en Andalucía. Durante una procesión de la cofradía de la Hermandad de la Caridad en la Cruz del Rastro, se propagó el falso rumor de que desde la casa de un rico converso se había arrojado agua sucia a una imagen de la Virgen María. Los disturbios se extendieron en cadena por toda la meseta sur y Andalucía. Poblaciones como Úbeda, Baeza, Andújar y Almodóvar del Campo sufrieron violentos pogromos, saqueos masivos y matanzas perpetradas por turbas locales.

CRUZ DEL RASTRO - CÓRDOBA 
Aquí tenemos un momento trascendental para Isabel. Como dijimos Andrés de Cabrera había sido avisado con anterioridad de los desmanes que se producirían. Este hombre estaba casado, recordemos, con Beatriz de Bobadilla, criada y ama de Isabel desde niña. Esta muer fue visitada y convencida por los representantes de los conversos, como su marido, que Isabel y Fernando serían una garantía para la población judía, ya que el rey Enrique era débil de carácter y se dejaba manejar por el peligroso Juan Pacheco. Le pidieron que hablara con su marido, Cabrera, para que se lo comunicara al rey.
Después de negociaciones y reuniones de unos y otros, se llegó al acuerdo de realizar una Cortes en julio de 1473 con las series de reformas y la decisión de aportar 123 millones de maravedíes para estabilizar la situación. Juan Pacheco ahora estaba desbordado porque su plan para Segovia fue descubierto a tiempo. Dentro de  los acuerdos se establecía que Enrique el fortuna casaría con Juana, hija del rey.  Se comunicó esto a Fernando que estaba luchando en Cataluña y que tratara de ir a Segovia. También se aconsejó al rey que marchara a descansar a Segovia y pasara allí las navidades y  para reponerse de su quebrantada salud.
A finales de diciembre Beatriz de Bobadilla llegó a Segovia y le dijo al rey que llegaría Isabel para estrechar lazos fraternales y dejar de lado parra siempre las diferencias.
Juan Pacheco temiendo represalias huyó dejando para los isabelinos el control de Segovia, que nunca le fue entregado gracias a la labor de Cabrera.
Isabel y Enrique cenaron en público el 30 de diciembre de 1493, la princesa bailó delante de su hermano y el rey se encontró mejorado y de buen humor.
Como dijimos en el capítulo anterior, el 1 de enero de 1974 se conocieron Fernando de Aragón y Enrique IV de Castilla en el Alcázar. Pasearon a caballo los tres por Segovia con el respeto y el aplauso de las gentes segovianas. A partir de aquí los príncipes actuaban como sucesores de la corona sin problema alguno y con la consideración de todos.

BEATRIZ DE BOBADILLA 
Desde aquel momento quedó clara la lealtad de los príncipes al rey Enrique,  y también la sucesión al trono por parte de Isabel cuando éste falleciera.  También la familia Mendoza, tan influyente en toda Castilla se “arrimaron” a la causa de Isabel, pero sin dejar de ser fieles al rey.
Cada vez eran más las adhesiones que se recibían.
La vida de Enrique declinaba. Pacheco en sus intrigas quiso que el rey autorizara la entrega de la villa de Carrión al conde de  Benavente, como agradecimiento por la protección a su hija Juana. Pero es que en Carrión reposaban los restos del insigne poeta y primer marques de Santillana Íñigo López de Mendoza. Por supuesto que la familia Mendoza se indignó provocando casi un estado de guerra. Los Mendoza y sus gentes enviaron un pequeño ejército a Carrión donde le esperaban las tropas del conde de Paredes que había expulsado a los soldados de Benavente que la guardaban.
Por suerte, antes de que se produjera el choque, apareció Fernando con 200 lanzas y se alineó junto a los Mendoza. Consiguió forzar a las dos partes   suspender la batalla sometiéndose a un laudo arbitral que debería dictar el propio rey
Enrique IV dispuso rectificar la maniobra de su ministro y que Carrión retornara a su realengo. Garantizando a los Mendoza el cuidado de los sepulcros, esto en mayo de 1474.
Mientras Pacheco contacta secretamente con el arzobispo Carrillo, que se encontraba muy ofendido por haber sido desplazado por Fernando de los asuntos y negociaciones. Ambos elaboraron un plan para que Juana se casara con el rey portugués, que ya había rechazado Isabel dos veces. Alfonso V el africano, rey de Portugal, no vio con malos ojos esa opción, pues Juana era una niña de doce años aún y si fuera la reina de Castilla él mismo gobernaría una inmensa cantidad de territorio de la península, convirtiéndose un uno de los monarcas más importantes de Europa. La niña era su sobrina, hija de su hermana despechada por Enrique y se veía en la obligación de defender a su sobrina.

ALFONSO V DE PORTUGAL 
Por otro lado pensó que la consolidación de Fernando en el trono de Castilla acabaría abarcando un total de siete reinos. Esto era un cambio importante en Europa. Francia también fue advertida y se dio cuenta de esto y Luis XI de Francia mandó invadir nuevamente el Rosellón. Fernando tuvo que regresar a Cataluña con tropas y convenció a su padre que no era allí donde se estaba jugando la partida principal, sino en Castilla, dado la futura unión de ambos reinos.
Poco después en octubre de 1474 muere Juan Pacheco, el marqués de Villena. Su hijo Diego no era de la misma pasta que su padre. Más irresoluto no valía para ofrecer la defensa de la Beltraneja, cosa que aún había dejado de pensar el padre hasta el último momento. También en diciembre de ese año, estando en Madrid Enrique se sintió muy mal.
En el Alcázar de Madrid se tumbó vestido así murió, sin quitarse las botas. Marcaría el tránsito del futuro de Castilla y de España entera. Era el 12 de diciembre de 1474.
Isabel se encontraba en Segovia y Fernando en Cataluña en la guerra del Rosellón.

SUCESIÓN AL TRONO EN ESPAÑA

Para aclarar un poco la creencia popular, la Ley Sálica nunca entró en vigor en España. Es una ley francesa sobre la sucesión de las coronas.
Se trata de aquella ley que prohibía que una mujer heredara el trono de Francia, e incluso que pudiese transmitir sus derechos al trono a sus descendientes varones.
Alfonso X el sabio redacta para la Corona de Castilla un cuerpo de normas para conseguir una cierta uniformidad jurídica del reino de Castilla y León.

 “Las Siete Partidas”, allá por el siglo XIII, según la cual las mujeres podían reinar en Castilla, (no en Aragón ni Navarra), si no tenían hermanos varones ya que tenían preferencia sobre los varones de parentesco más lejano. Hubo en Castilla varias reinas, recordad a Urraca de León, Isabel I la Católica, Isabel II y Juana I. En el caso de Issabel su hermano Alfonso estaba por delante en la sucesión al trono pese a ser menor que Isabel. Dado que éste murió, la herencia pasa a Isabel. Dejando de lado el asunto de Juana la Beltraneja.
Muchos creen que Fernando VII en el siglo XIX abolió la ley sálica y no fue así. Esta ley no estaba en funcionamiento en Castilla. El rey Felipe V, el primer Borbón, en 1713 intentó sin éxito establecer la “Lex Sálica” que imperaba en Francia. Tuvo una gran oposición. Con lo cual hubo de promulgar la “Ley de Sucesión Fundamental”. Según las condiciones de la nueva norma, las mujeres podrían heredar el trono aunque únicamente de no haber herederos varones en la línea principal, hijos, o lateral, hermanos y sobrinos.
Cuando llegó al trono su nieto, Carlos IV se aprobaron en las Cortes en 1789 una disposición para derogar esa ley y volver a las normas de sucesión establecidas por el código de las Siete Partidas. Pero esa derogación, la llamada “Pragmática Sanción” no llegó a ser publicada por razones de Estado. La Pragmática de 1789 anulaba el Auto acordado de 10 de mayo de 1713 de Felipe V. ​La Pragmática Sanción restablecía de este modo el sistema de sucesión tradicional de las Siete Partidas de Alfonso X de Castilla.

Ya el hijo de Carlos IV, Fernando VII de España promulgó la Pragmática en 1830 pero no entró en vigor por diversos motivos. Su hija Isabel había nacido en octubre de 1830. Frente a esta situación, aparecieron dos facciones, a favor y en contra de la joven princesa y su postulado como reina.
Los que no quería una reina defendían como sucesor al trono al hermano de Fernando VII, Carlos María Isidro de Borbón. Por supuesto, la Pragmática Sanción (anular la ley de Felipe V), no tenía valor para estos últimos. Los carlistas convencieron a un ministro llamado Francisco Tadeo Calomarde para que hiciera al rey anular la Pragmática, es decir, pretendía que esta última volviera a estar vigente la “Ley de Sucesión Fundamental” de Felipe V . Los carlistas hicieron que el rey firmara un papel por el que su hermano Carlos se convertiría en rey al morir Fernando VII, al ser imposible que una mujer heredara el trono. El rey postrado en la cama firmó lo que el ministro le aconsejó, y Doña Luisa Carlota, hermana de la reina y por tanto tía de la princesa Isabel, se acercó al ministro que tenía aquel papel recién firmado en la mano, se lo arrebató, la echó al fuego de la chimenea y le arreó al señor Calomarde “la más sonora bofetada que se ha dado”, en palabras de Don Benito Pérez Galdós. El ministro contestó a este guantazo con la famosa frase: “Señora, manos blancas no ofenden”.
Por lo que quedó instituida como siempre la antigua ley castellana. La segunda de “Las siete partidas” de Alfonso X el sabio.
Por eso no hay que confundir, en Castilla, y luego en toda España nunca se ha aplicado la Ley Sálica.
Actualmente en España  rige la llamada ley “agnaticia” (diferente de la ley sálica), que sitúa a las mujeres en la sucesión al trono detrás de sus hermanos varones, aunque éstos sean de menor edad. La Constitución de 1978 dispone, en el artículo 57, que en la sucesión al trono se seguirá el orden Real de primogenitura y representación, siendo preferida la línea anterior a la posterior; en la misma línea, el grado más próximo al más lejano; en el mismo grado, el varón a la mujer, y en el mismo sexo, la persona de más edad respecto a la de menos. Es decir, que un hijo varón del rey siempre tiene preferencia sobre una hija, aunque ésta sea de mayor edad: por eso es Felipe VI el nuevo monarca y no sus hermanas.
Muchos abogan por reformar, teniendo en cuenta que el Rey tiene dos hijas. Si naciera un varón sería el heredero.

LEONOR DE BORBÓN - PRINCESA DE ASTURIAS 
Otra cosa;  la princesa (o príncipe) que es heredero a la corona tiene el título de Princesa de Asturias. Pero no hay otras princesas o príncipes. Se denominan los hermanos, “infantes”.  
El origen del título se remonta a 1388, cuando el rey Juan I de Castilla y León concedió la dignidad a su primogénito, (que sería Enrique III).
El primer reino cristiano, (aparte de los visigodos), fue el antiguo Reino de Asturias, por lo que está plenamente identificado con los orígenes de la monarquía española, aunque ésta se la considera oficialmente con el primer rey visigodo, Ataúlfo, rey en los años 410-415 d.C. 1.600 años de monarquía en nuestro país.
 

lunes, 7 de septiembre de 2026

CASTILLOS EN ESPAÑA

El hombre, desde siempre necesitó defenderse de animales u otros enemigos con construcciones de algún tipo. Así nacieron los castros, al principio una acumulación de piedras para dificultar la entrada y más tarde fortificaciones en colinas. Los romanos encontraron enemigos que se defendían en colinas fortificadas.

CASTILLO DE COCA - SEGOVIA 
Los mismos romanos construyeron obras levantadas sobre el terreno por los ejércitos en campaña, hasta construcciones permanentes en piedra.
Los romanos establecieron para la seguridad de sus fronteras muchos puestos militares, campamentos permanentes y cuando no pudieron disponer de fuerzas suficientes para guarnicionarlos, por los continuos ataques de los bárbaros, necesitaron aumentar el valor defensivo de las obras, surgiendo los castillos fronterizos en puntos estratégicos para la custodia de campamentos, costas, caminos y poblaciones.
Un alto para explicar el origen de la palabra “Castillo”. “Castro” es la antigua denominación de “Castillo” en griego. El nombre en latín “Castrum” en realidad deriva del griego, una edificación en un promontorio. El latín se nutrió de antiguas voces griegas. Lo extraordinario es que el castellano se nutrió al principio directamente de voces ibéricas que están preexistentes en nuestro léxico. Son anteriores al latín y al griego y por ello derivan de otra raíz pre-helena distinta. El significado de un acrónimo ibérico es la suma de los lexemas que lo generan: KA STIL LA. Y si se dijo que Castilla quería decir “Tierra de Castillos”. Eso querrá decir porque los pueblos tienen memoria. Conservaron en este caso el ibérico oral y no el latín vulgar. Veamos; el nombre de Castilla es una frase ibérica que literalmente significa “Edificaciones en piedra”, así podemos asegurar que Castilla ciertamente significa “Tierra de Castillos”.

CASTILLO DE LOARRE - HUESCA
Nos han llegado hasta nosotros aquellos castros, (castellum)  que los invasores iban devastando en su irrupción y solo nos han llegado el recuerdo de sus cimentaciones. Torreón de planta cuadrada, recios muros elevados y rematados por terraza superior almenada.
Tras la breve dominación de los visigodos y los árabes, de mayor permanencia, tras las batallas medievales en España es cuando el castillo, como en Europa , consigue su apogeo. La necesidad de conservar las conquistas impusieron la construcción de abundantes fortificaciones, a tal punto que fueron escasos los pueblo que se dejaron sin castillo o fortificación cercada con fosos y muros o torres defensivas. Castillos señoriales, castillos-palacios, algunos imponentes más que la de la realeza, producto del feudalismo. Torres del homenaje, patios de armas cuartel para la tropa, cuadras, alojamientos, aljibes, prisiones.
En realidad eran un exceso de vanidad de una clase privilegiada y una constante amenaza al poder real, que la vio con recelo, y tomó medidas para desmantelar el lujo por lo militar. El descubrimiento y el uso cada vez más habitual de las armas de fuego cambió las estrategias de lucha por completo.

CASTILLO DE MOTA - VALLADOLID
Pero los románticos enamorados de lo retrospectivo, de la historia y de la arquitectura con mayúsculas, no nos interesan estos asuntos en sí mismos, sino las edificaciones, lo que encierran, las aventuras y desventuras que inundan su vida, que es la de nuestro país. Son testimonio de tiempos que no han de volver, pero que poseen un encanto, un misterio y embrujo al que no son ajenos la literatura, el cine y la pintura.
Hechos y personajes como la batalla de Las Navas de Tolosa, el Cid, los Reyes Católicos, Fernando el Santo, las órdenes religiosas-militares como Los Templarios, Los de Calatrava, la enorme cantidad de batallas y guerras habidas, la dinastía Borgoña, la de los Trastámara, etc. todo esto sigue viviendo en los libros de historia y debería ser bien conocido por las nuevas generaciones.
Seguro que sabríamos valorar lo que hemos tenido, lo heredado y lo que realizamos por el bien de este maravilloso y antiguo país, que se llamó Hispania, doscientos años antes de que naciera Jesucristo.
Si bien los primeros castillos datan del IX, su origen es más antiguo y tienen precedentes en la arquitectura militar de la Grecia clásica. En la Alta Edad Media, se utilizaba como cerco defensivo una mera empalizada de madera, pero la evolución del armamento y de las técnicas militares hicieron inservible este procedimiento; más adelante, se confió en la solidez de las construcciones en piedra y en la altura de los muros que con este material podía alcanzarse.

DE MANZANARES EL REAL - MADRID
No han llegado hasta nosotros aquellos castros o “castellum” que los invasores fueron devastando y solo nos llega el recuerdo de sus cimentaciones.
Luego, tras la dominación de los visigodos, que no fue larga, no dejó apenas rastro de su importancia militar. En la lucha contra los árabes, de mayor permanencia, tras la batallas de la Reconquista, es cuando los castillos en España consigue su apogeo. La necesidad de conservar las conquistas realizadas por los reyes cristianos, tan sacrificadas, laboriosas y sangrientas, como costosamente conseguidas, impusieron la necesidad de realizar las fortificaciones al punto de ser escasos los pueblos que se quedaron sin castillo. O cuando menos sin murallas con foso y almenas. Pero esta profusión de fortalezas, finalmente vino a ser exceso de poderío de una ambiciosa clase noble, que el poder real llegó a verla como una amenaza, y la atacó por sus cimiento, con estrategias políticas desmantelando por peligrosos los que no se acomodaran a la sumisión del rey. Cambian de forma borrándose el aspecto señorial por el de puramente militar.
Los más antiguos, siglos IX a XI eran de piedra toscamente labrada. Y posteriormente se instalaron con vivienda señorial, al principio sencilla y a partir del siglo XIV más amplios y decorados. Los primeros eran incómodos, promiscuos y de malas condiciones para el  personal, y luego con el apogeo de las residencias castellanas, son el fastuoso dominio de la nobleza se incrementaron que la Corona llegó a prohibirlos, y hasta mandó demolerlos. La llegada de la pólvora usada en la artillería determinó un cambio total, quedando muchos de ellos prácticamente sin uso militar.

CASTILLO-PALACIO DE OLITE - NAVARRA
Hoy son esqueletos de su pasado, recuerdo de hechos épicos y también sueños de vanidad, orgullo y alardes de conquistas y raza. Las antiguas luchas entre nobles motivaron la desaparición de las fortalezas desde fines del XIV y las ordenes de derribo por las casas reales. Castillos guerreros, señoriales, monásticos y de distinto origen aparecen hoy igualados en su fin: la ruina, el abandono y el expolio. Sólo algunos mimados por la suerte perduran, bien cuidados por sus propietarios, pero los más, el recuerdo de su épicas acciones, hechos políticos de trascendencia y románticas leyendas, amenazan perecer, con estos monumentos a la historia de la nación, que en su día enseñoreo al mundo y como la hiedra trepadora de sus muros, descarna finalmente, llevando consigo la memoria de un pasado que debemos defender, como quien defiende a su propia familia.
Por suerte unos pocos se han convertido en Paradores Nacionales, bien conservados y que es un gusto pasar en ellos unos días, como hoteles de primera que son. Los castillos son parte importante de nuestra historia, porque al fin y al cabo, de aquellas gentes venimos, y para bien o para mal, están también allí, nuestras raíces. En total, se cree que hay unos 20.000, aunque no todas han logrado conservarse en perfecto estado. En la Asociación Española de Amigos de los Castillos hay 10.352 contabilizados.
La mayor parte de los castillos españoles están concentrados en Castilla, de ahí a su nombre.  Sus extensos campos están salpicados de torres construidas en terrenos elevados difíciles de acceder desde donde controlar el territorio.

JADRAQUE - GUADALAJARA 
La mayor concentración por provincias está en Jaén, ya que es considerada el lugar de España con mayor número de torres, atalayas, fortalezas y castillos por kilómetro cuadrado debido a su ubicación estratégica en las diferentes batallas entre musulmanes y cristianos en su conquista de al-Ándalus. Si bien toda Andalucía era pertenecía a la corona de Castilla-León. En el año 800, primer momento en que aparece en la historia la denominación de Castilla, las tierras que algo más de un siglo después se unificarían en el condado de ese nombre estaban salpicadas de castillos para la defensa del Reino de León en su frontera con el Islam. La frontera se fue desplazando hacia el sur, y el Reino de Aragón se  unió a la Reconquista por lo que se fue creando un frente de fortificaciones, torres y atalayas.

ALCÁZAR DE SEGOVIA
Los árabes también construyeron sus propias obras de defensa, lo que ha contribuido al número total, si bien muchas de esas construcciones musulmanas fueron, al ser conquistadas por los reinos cristianos, reconstruidas y adaptadas a las necesidades de la época.

sábado, 5 de septiembre de 2026

VIDA DE ISABEL I DE CASTILLA - (Cap. 8)

En octubre nació la primera hija de Fernando e Isabel a la que llamaron Isabel.
El rey Enrique IV lizó La Ceremonia de la Val de Lozoya, que fue el acto que se celebró en octubre de 1470 en el que se declaró heredera al trono del Reino de Castilla a Juana la Beltraneja anulando los acuerdos de los Toros de Guisando donde se había declarado heredera a Isabel. 

REY ENRIQUE IV 
Se dio lectura a una carta del rey mediante la cual “visto el poco acatamiento y menos obediencia que mostró en casarse por su propia autoridad, san acuerdo y ninguna licencia, desheredaba a Isabel”
Enrique ordenó  todo sus súbditos de que en adelante  tuvieran a Juana como sucesora y heredera y se concluyó en el acto de desposorio entre el conde francés de Guyena y a niña Juana, acto realizado por poder con un enviado francés, aunque este acuerdo nunca se confirmó.
Las decisiones tomadas en Val de Lozoya fueron un fracaso, produjo más desvío que adhesiones.
Fernando iba tomando decisiones importantes, se supone con el visto bueno de Isabel. Tenían ambos en la cabeza y desmontando poco a poco las influencias que nobles y prelados tenían sobre la monarquía. Por entonces, época feudal, las fuerzas e intereses de gentes de poder eran tan grandes que sometían muchas veces a los reyes a su voluntad.


Pero a Fernando e Isabel que eran jóvenes, cultos y ambiciosos, no les faltaban energías para poner las cosas en sus territorios de acuerdo con los tiempos, que además iban cambiando y se terminaba la Edad Media y lentamente aparece el Renacimiento con la Edad Moderna.
Fernando se desprendió del arzobispo Carrillo, lo que parecía una locura, pero con eso demostró que las cosas cambiarían, nada de validos ni consejeros directos, sino realizar Consejos, y secretarios que ejecutaran las decisiones. Digamos, con prudencia, más democrático. El reino se iba desintegrando porque Enrique IV se estaba quedando con el culo al aire. Tenía el poder, pero no el favor del pueblo. Para los intereses de Roma la cuestión política no primaba. Era la salud de la Iglesia. Y los nuevos príncipes ofrecían la misma o mayor garantía y además un futuro continuado en este asunto.
A todo esto llega el futuro papa Alejandro VI, el entonces cardenal Borja, en 1471 y gracias a la mediación del legado papal y cardenal Rodrigo Borgia, se firmó un pacto en 1471. Se le concedió el señorío y título de duque de Gandía al hijo de Borgia, Pedro Luis, a cambio de la emisión de la bula que legitimaba de forma definitiva el enlace de Isabel y Fernando.
El 1 de noviembre de 1471 llega la “Bula de Simancas” que es un documento papal emitido por el papa Sixto IV para validar y dispensar el matrimonio confirmando la legitimidad de la boda de Fernando e Isabel.
Desde Valencia comunicó Fernando la buena nueva a Isabel, que se hallaba en Torrelaguna. Y hemos de recordar aquí que esa localidad fue la cuna de un hombre fundamental para los posteriores Reyes Católicos, se llamaba Gonzalo Jiménez de Cisneros, el famoso Cardenal. Poco a poco la aceptación del reino parecía asegurada, cada vez recibían más adhesiones y no sólo de la nobleza. Pacheco, por otro lado, ya no era el mismo, su salud se iba minando.
En 1473 el cardenal Borja, con la promesa de grandes mercedes del partido aragonés en Roma es enviado a Castilla quien será el próximo cardenal de la iglesia, si Alfonso Carrillo o Pedro Mendoza. El cardenal aconsejó al papa y Sixto IV nombró cardenal a Pedro Gozález de Mendoza ya que recibió secretamente el apoyo de Fernando, que aunque todavía no eran reyes, estaba claro que representaban el futuro de Castilla.  El rey lo tituló “Cardenal de España”, también a finales de aquel mismo año.

EL INCUNABLE- BULA DE SIMANCAS
Desde entonces los Mendoza permanecieron al lado de Isabel, es decir, de la persona que a su criterio estaba mejor situada y más capacitada para ejercer el poder real del que dependía la prosperidad del clan.
En su guerra con Francia Juan II de Aragón aunque recuperó el Rosellón, quedó cercado en Perpiñán. Luis XI de Francia ordenó el ataque y el aragonés pidió ayuda. Isabel escribió a los “Consellers” de Barcelona, que salía Fernando con cuatrocientas lanzas, que era de lo que podía disponer. Les escribió para decir eso y para decirles, subliminalmente, que los consideraba como sus súbitos. Aquél fue el primer servicio que, tras el matrimonio, Castilla pudo prestar a Cataluña, pero no el único.
Fernando estaría en Rosellón un año luchando. La presencia de Fernando con tropas suyas, castellanas le presentaba como uno de los protagonistas del conflicto. Inglaterra, Borgoña, Nápoles y el papa le consideraban el futuro rey.
Hemos de tomar conciencia de que Fernando fue un gran rey, un hombre muy hábil en la guerra, gran negociados y diplomático cuando convenía y muy astuto.
Portugal guardaba silencio. Mientras Pacheco, fiel a sí mismo, urdía un plan funesto para los príncipes. Se haría con el tesoro real, con Segovia e influiría en los pueblos en contra de los judíos y conversos de forma que se pusieran a su favor como protector y a la vez en contra de Isabel.
Envió sus hombres a tomar Valladolid, y otros pueblos y pequeñas ciudades, confiriendo un propaganda de recazo a los judíos.
Enterada de esto, Isabel movió sus hilos con nobles y señores para hacer ver que ella era la mejor garantía de hacer cumplir las leyes de Castilla, con lo cual protegía a los judíos en esos momentos. En esos días, Isabel fue una defensora de los judíos. Aviso a navegantes. Con la ayuda de Cabrera (Judío converso),  y su mujer, Beatriz de Bobadilla, que pudieron habar con el rey y explicarle que en caso de que Pacheco se hiciera con los mandos de Segovia, la infanta Juana quedaba sin protección. Era importante casarla con alguien apropiado y abandonar la idea de la sucesión.

ANDRÉS DE CABRERA - JUDÍO CONVERSO 
Isabel, disfrazada y con una pequeña escolta llegó y entró en Segovia, donde estaba Enrique, y además en esos días llegó Fernando. Ante el rey se inclinó y besó sus manos en señal de respeto y éste la abrazó. La reconciliación se había realizado, en los momentos más apremiantes.
El 1 de enero de 1974 se conocieron Fernando de Aragón y Enrique IV de Castilla en el Alcázar. Pasearon a caballo los tres por Segovia con el respeto y el aplauso de las gentes segovianas. A partir de aquí los príncipes actuaban como sucesores de la corona sin problema alguno y con la consideración de todos.
 


viernes, 4 de septiembre de 2026

FERNANDO II DE ARAGÓN Y V DE CASTILLA

En su libro “Fernando el Católico: vida y mito de uno de los fundados de la España moderna”, el hispanista Henry Kamen, asegura que Fernando el católico ha merecido a lo largo de la historia un saco de elogios y críticas, que, solo se basan en mitos e imprecisiones. “En realidad, sabemos muy poco sobre su vida, porque la documentación del periodo es malísima, especialmente en lo referido a la Corona Aragonesa”, explica Kamen. No en vano, el primer archivo nacional surgió en el siglo XVI en Castilla y, por tanto, la documentación sobre los Reyes Católicos está monopolizada por la figura de Isabel la Católica. “Se le atribuyen a ella muchas cosas que son mérito exclusivo de él”, apunta.


Antes que él, sólo Jaume Vicens Vives logró una aproximación solvente a la figura del aragonés a través de una biografía fuertemente contestada por los nacionalistas. “Los que están fabricando la nueva ideología de Cataluña no saben nada de historia y copian las ideas de los nacionalistas del siglo XIX, que originalmente vieron al Monarca como una figura positiva pero luego le achacaron las culpas de la crisis demográfica que vivió Barcelona durante su reinado”, señala el británico. Pero no solo los catalanes han despreciado a Fernando el Católico. Tampoco los castellanos han mostrado nunca grandes simpatías por un hombre que en realidad solo hablaba castellano y, pese a nacer en la región de Zaragoza, contaba con raíces profundas en el reino vecino. “La nobleza castellana sentía aversión por Fernando, al que llamaban sin fundamentos, de forma despectiva, “el viejo catalán”. A lo mejor tiene que ver con su carácter o su actitud”, analiza Kamen. De esta forma, a la muerte de su esposa, Isabel, en 1504, la nobleza castellana se decantó de forma mayoritaria por el extranjero, Felipe el Hermoso y por Juana la Loca, mientras el aragonés abandonaba el reino visiblemente ofendido. La inesperada muerte de Felipe I cuando solo llevaba dos meses en el trono devolvió a Fernando el control de Castilla ante la incapacidad de su hija. “Fernando no fue el unificador de las Españas que reza el mito, pero sí es el iniciador de una gran aventura”, asegura Kamen. En su opinión, España nació a través de matrimonios entre una misma familia y no a base de conquistas o reformas administrativas. Los RR CC nunca fueron conscientes de la envergadura del Descubrimiento de América y su participación en el proyecto fue muy limitada.


Fernando era un rey pragmático, frío y calculador, pero su objetivo era claro: orden, estabilidad y construcción estatal. Su fe era profunda, pero nunca confundió la religión con la idea de que él mismo fuera una figura sagrada. Participó en la guerra civil catalana con doce años, (1462-1472),  y se familiarizó con la política y la administración del Estado. Su padre le nombró capitán general de los ejércitos.
Fernando que se había desplazado desde Castilla a casarse con Isabel y luego al proclamarse reyes de Castilla. Se emprendió una tarea impresionante, proyectos de Alfonso X y Alfonso XI. A punto de heredar la Corona de Aragón tuvieron que plantearse el modelo político que les convenía. Al proclamarse Isabel reina de Castilla, la guerra por la sucesión al trono de Castilla fue inevitable, estalló y duró cinco años, de 1474 a 1479. Fernando al comenzar la guerra tenía 22 años pero sin un vencedor claro, Fernando envió cartas a los reinos europeos y nobles de España declarándose vencedor. Jugada hábil.
En 1484 y 1485 los campesinos catalanes se rebelaron, ya lo habían hecho contra Juan II de Aragón, pero esta vez fueron derrotados por Fernando. Se solucionaron problemas antiguos de Cataluña. Abolió los malos usos, que consistía en una cesión perpetua o por largo tiempo del dominio útil de la tierra y casa mediante el pago de una pensión anual. Las consiguió anular en la sentencia arbitral de Guadalupe en 1486.
En el reino nazarí de Granada, después de 1266, en Granada, los reyes de Castilla, cobraban un tributo a sus vasallos de Granada, que se beneficiaba de sus privilegiadas relaciones de sangre con el norte de África, era la puerta del oro africano.  El oro comenzó a escasear, y el gobernador de Ronda se apoderó de Zahara en 1481. Fernando acuarteló Córdoba y organizó un ejército con su Estado Mayor. Diez años de guerra Desde 1487, tomada Málaga, la guerra entraba en fase de liquidación y Fernando pasaba a ser el más brillante de los reyes europeos. Fernando envió un emisario al Zagal para pedir la rendición. Granada resistía, Isabel envió un emisario negociador y se fijó el 2 de enero para la rendición.


Fernando no pudo llevar a cabo la venganza contra la alta nobleza, por el enorme potencial militar de tan poderoso grupo. Pero cuando las circunstancias lo permitieron, Fernando se apresuró a dar un escarmiento a quienes lo hubieran desafiado.
En 1493 el rey de Francia, Carlos VIII, reivindicó para sí la herencia de la Casa de Anjou sobre Nápoles. Fernando formó una Liga Santa a la que se incorporaron también sus aliados y derrotó a los franceses con un experto general, Gonzalo de Córdoba, a quien los italianos llamaron el Gran Capitán.
En 1504 muere Isabel dejando a Fernando muy dolido. Siguió con el trabajo que ambos habían iniciado. Impulsó la Junta de Toro en 1505 para la búsqueda de un atajo que hiciera más corto el camino a las Indias. Vespucio, Juan de la Cosa, Yáñez Pinzón y Juan de Solís se presentaron en la corte, entonces en Burgos en 1507. Hay que tener en cuenta que la política de Protección a los nativos de América fue iniciada  por los RR CC. Las Leyes de Burgos fueron sancionadas por Fernando el 27 de diciembre de 1512.
Por otro lado en guerra con Francia, la muerte del noble francés general en el campo de batalla en Rávena supuso que los derechos de la Casa de Foix recaían en la esposa de Fernando, Germana de Foix
Se formó una Guerra para la recuperación de Navarra. Se inició el 10 de julio de 1512. Tras la rendición de Pamplona Fernando entró en ella para jurar su fueros y privilegios. El papa otorgó bulas que le conferían el trono a Fernando y éste adoptó el título de rey de Navarra. En junio de 1515 se resolvió por las Cortes de Burgos que se anexionaba definitivamente Navarra a Castilla. 
Fue el último gran éxito de Fernando el Católico.


Viendo cercano su final, otorgó todas sus posesiones a su hija Juana
Y en el puesto de ella, debía asumir el gobierno y la regencia de los reinos de Castilla y Aragón, su nieto Carlos de Gante, futuro Carlos I.
Hasta su llegada de la corte de Flandes, nombró a su hijo Alonso de Aragón (hijo de Aldonza y nacido antes de su matrimonio) regente de los reinos de la Corona de Aragón y Cisneros, regente de Castilla.

Falleció el gran rey Fernando el católico el 23 de enero de 1516, cuando se hallaba en una remota aldea cacereña, Madrigalejo.
Murió siendo Rey de Aragón, Valencia, Sicilia, Nápoles y Navarra, conde de Barcelona y gobernador del Reino de Castilla, intuyendo que iba a ser el último representante de la dinastía de los Trastámara y el primer Monarca en ceñir todas las coronas que constituyen la España de hoy.
Como escribió el historiador de la época, Pedro Mártir de Anglería, “el señor de tantos reinos, el adornado de tantas palmas, el propagador de la religión católica y el vencedor de tantos enemigos, murió en una miserable casa rústica y, contra la opinión de las gentes, pobre”.

jueves, 3 de septiembre de 2026

EL PALACIO REAL DE MADRID.

El origen de este edificio hay que situarlo en la alcazaba musulmana fundada entre los años 850 y 856 y luego ya como fortaleza cristiana, conocería momentos de esplendor en tiempos de los Trastámara.


El emir de Córdoba Muhammad ben Abd al-Raahman fundó entre 850 y 886 una fortificación en la musulmana Mayrit, en torno a la cual creció la población, que acabó convirtiéndose en la villa cristiana de Madrid
Es la residencia oficial del Rey de España, pese a que nadie reside en él. Actualmente es utilizado en la celebración de las ceremonias de Estado
El emir Mohamed I edificó una alcazaba. Una fortaleza defensiva que, tras la reconquista de Mayrit, por el rey Alfonso VI en el año 1083, sería utilizada por los reyes de Castilla, sobre la que años más tarde, en el siglo XVI, se construyó el Real Alcázar, que resultaría destruido por un incendio en la Nochebuena de 1734.


Felipe V fue el impulsor de las obras de construcción del nuevo palacio. Ventura Rodríguez (la Capilla Real) o Francesco Sabatini (la escalera principal), también participarían en la realización de tan magna obra.
Las obras se iniciaron en 1738, con la ceremonia de colocación de la primera piedra.


Se comenzó prolongándose las obras hasta 1755, por lo que Felipe V, que fallecería el 9 de julio de 1746. Carlos III, su hijo fue el primer monarca español en establecer su residencia en el Palacio de Oriente en 1764.
Su arquitectura, de inspiración francesa, posee sin embargo unas proporciones claramente italianas, de gran majestuosidad y belleza, que hacen destacar aún más, si cabe, su privilegiada situación, sobre una colina con vistas a poniente y los hermosos y cuidados jardines que lo rodean: los Jardines de Sabatini y el Campo del Moro.


Destacan sus cuatro fachadas, inspiradas en los dibujos que Bernini realizó para el Palacio del Louvre de París, en la que los balcones, la última de ellas con una balaustrada realizada en piedra blanca, rematando la cornisa donde debían colocarse las estatuas de los reyes de todas aquellas monarquías españolas comenzando por el rey visigodo Ataúlfo.


En su decoración interior, se emplearon los mejores y más ricos materiales disponibles: mármoles españoles, estucos, madera de caoba en puertas y ventanas y sus distintas estancias se decoraron con obras de arte de los mejores artistas del momento. Como es lógico, cada monarca redecoraba, añadía y cambiaba elementos de acuerdo con su gusto y real capricho, por lo que la decoración del Palacio Real, fue cambiando a lo largo de los años. Así, del reinado de Carlos III, aún se conservan el Salón del Trono, la Cámara del Rey y la Sala de Porcelanas, obra de la Real Fábrica del Buen Retiro. Carlos IV nos dejó el Salón de Espejos y de la época Alfonso XII podemos ver el Comedor de Gala.


Entre las más de 3.000 estancias con que cuenta el Palacio Real, son especialmente representativas de la grandiosidad del edificio:
La Escalera Principal, con más de 70 peldaños, diseñada por Sabatini
El salón del Trono, con su magnífico techo pintado por Tiépolo.
El Salón de Alabarderos,
Las Salas Gasparini, la Real Farmacia.
La Capilla Real, que posee una magnífica colección de instrumentos de cuerda fabricada por Antonio Stradivari, el más famoso luthier de Cremona.
Escalera principal


La escalera principal del Palacio Real es de tipo imperial, con un gran descanso central , para a partir de ese punto, dividirse en dos tramos, a ambos lados, que ascienden en sentido opuesto. Fue proyectada por Francesco Sabatini y está construida en mármol blanco procedente de las canteras de San Pablo (Toledo). Cada uno de los peldaños que la componen están labrados en una sola pieza de cinco metros de longitud, con escasa altura de contrahuella para facilitar el ascenso.  La balaustrada de los dos tramos superiores su arranque cuenta con dos leones, también de mármol, como principal elemento decorativo.


Su bóveda está decorada con estucos blancos y dorados y en ella podemos ver la pintura de Corrado Giaquinto titulada: España rindiendo homenaje a la Religión y de la Iglesia.
El Salón del trono del Palacio Real, está presidido por dos tronos copia exacta de los originales realizados durante el reinado de Carlos III. A ambos lados del trono se sitúan cuatro leones de bronce dorado, encargados por Velázquez para decorar el Salón de los Espejos del antiguo Real Alcázar de Madrid antes del incendio que lo destruyo por completo.
Las paredes estás tapizadas en terciopelo rojo de Génova, con orlas de estilo rococó de plata dorada realizadas en Nápoles, al igual que el mobiliario de talla dorada.


La bóveda fue pintada al fresco por Tiepolo, que la terminó en 1766, y representa la Alegoría de la Monarquía Española, con personificaciones de los reinos que la integraban en el siglo XVIII. En cuanto al resto de la suntuosa decoración, los espejos, son de la Real Fábrica de La Granja, y las arañas de cristal de roca fueron adquiridas en Venecia.
Comedor de Gala posee catorce lámparas en bronce de la época fernandina, con casi mil bombillas con tecnología LED, dan luz y esplendor. Nuevas tecnologías aparte, se conserva tal y como era cuando en 1879, el rey Alfonso XII unió las tres estancias de su madre, la reina Isabel II, tirando los tabiques que las separaban, para crear un salón de baile y un comedor de gala. Hasta el siglo XIX era habitual que los monarcas comieran en la antesala de sus habitaciones. En cambio, en “le grand couvert” (el gran cubierto), que se llevaba a cabo igualmente en los aposentos privados, el monarca se reunía con su familia y algunas relevantes personalidades de la Corte. En España, se continuó haciéndolo de este modo, hasta diciembre de 1879, fecha en que se inauguró el Comedor de Gala, con motivo del segundo matrimonio del Rey Alfonso XII con la Reina María Cristina de Habsburgo-Lorena


Las pinturas que lo decoran son de Antonio Rafael Mengs (La Aurora en su carro) y de sus discípulos Antonio González-Velázquez (Cristóbal Colón presentando el nuevo mundo a los Reyes Católicos) y Francisco Bayeu (La rendición de Granada).
En este espectacular marco, que el marqués de Lozoya calificó como “el comedor más bello de Europa”, tienen lugar en la actualidad, los almuerzos y cenas que los reyes de España ofrecen a las visitas de Estado, en torno a la soberbia “mesa imperial” con capacidad para un máximo de 140 personas.
Salas Gasparini: Son tres salas: saleta, antecámara y el salón, que reciben su nombre del artista que las diseño, el italiano Matías Gasparini. Se construyeron entre 1770 y 1775 en el estilo rococó imperante en el momento, con influencias chinescas. En la actualidad, se utilizan como salón de café y te durante las recepciones oficiales. Unas salas impactantes y de gran belleza, en las que destacan los suelos de mármol granadino taraceado, las paredes tapizadas en seda y plata y el mobiliario rococó, con un diván circular del siglo XIX, regalo de la Emperatriz Eugenia de Montijo a Isabel II, fabricado en los talleres de Thomire y Cía. Con tapicería de Aubussón.



En la bóveda del salón, pintada por Antonio Rafael Mengs, podemos ver el fresco titulado La Apoteosis de Trajano, donde aparece el emperador Trajano, sentado, con cetro y globo, en el momento de ser coronado por la Gloria. Ante él emperador están representados Hércules en pie y Mercurio volando sobre Pegaso.
La Sala de Porcelanas, presenta una decoración en la que se unen elementos neoclásicos, con motivos en relieve sobre fondo blanco, realzados por el oro y las distintas tonalidades verdes empleadas. Su techo forma un enrejado representa a Dionisos comiendo uvas.
Salón de Alabarderos, fue concebido por Sachetti como salón de baile o comedor de gala, pero Carlos III lo convirtió en salón de la guardia de alabarderos que custodiaba el recinto.
Destacan en esta sala los frescos que adornan sus muros, realizados por Tiepolo con temas de carácter mitológico: Eneas conducido al templo de la Inmortalidad por sus virtudes y victorias y Venus encomendando a Vulcano que forje las armas para Eneas. Está decorado con tapices de Bruselas del siglo XVI, tibores de porcelana china del siglo XVIII y piezas de porcelana de Sèvres.



El Salón de Columnas, recibe su nombre de la serie de pilastras lisas a base de columnas adosadas de fuste estriado, coronadas con la representación del Toisón de Oro que lo decoran.
La bóveda fue decorada por Sabatini en 1761, usando parejas de sátiros que sostienen medallones representativos de los cuatro elementos.
Como curiosidades relativas a esta estancia, hay que destacar que, en este salón tuvo lugar el velatorio de la doña María de las Mercedes de Orleans y Borbón, primera esposa de Alfonso XII. También en este salón era donde se celebraba, cada Jueves Santo, el ceremonial del Lavatorio y Comida de Pobres, durante el cual el rey y la reina, ante los Grandes de España, ministros, cuerpo diplomático y jerarquía eclesiástica, daban de comer y lavaban los pies a veinticinco pobres.
Fue también utilizado para instalar la capilla ardiente del general Franco tras su fallecimiento, e igualmente fue en este Salón de Columnas donde, el 12 de junio de 1985 se llevó a cabo la firma del Acta de Adhesión de España a las Comunidades Europeas, en 1991 se celebró la Conferencia de Paz de Madrid y en 1997 la Cumbre de la OTAN. También es en este salón donde suelen celebrarse los conciertos con los Stradivarius Palatinos de las Colecciones Reales.
La Capilla Real fue construida entre 1749 y 1757, por orden de Fernando VI, que encargó la obra al arquitecto Ventura Rodríguez, en detrimento del proyecto inicial presentado por Sachetti.
La planta del templo es elíptica. Los ángeles del tambor fueron realizados por Felipe de Castro. Sobre el altar mayor un cuadro de Bayeu, San Miguel triunfando sobre los demonios y en el altar del evangelio, La Anunciación. El órgano de la capilla, fabricado en 1778, es obra de Jorge Bosch Bernatveri, una pieza única en su género por su gran perfección y adelantos técnicos para la época.


Real Biblioteca, en su día de uso privado de los reyes de España y su familia, como la actual Biblioteca Nacional, se deben al impulso creador de Felipe V. La biblioteca privada se fue organizando poco a poco en el piso principal. Al principio con los volúmenes aportados por el propio rey, unos 6 seis mil traídos de Francia, que se sumaron a los existentes y la colección se fue ampliando durante los sucesivos reinados, hasta llegar a la actualidad, en que se custodian unas 300.000 piezas, sobresaliendo entre sus fondos 263 incunables y 119.000 impresos de los siglos XVI al XIX. Además, entre sus fondos hay 4.755 manuscritos, 4.169 obras musicales, 1.027 piezas de fotografía histórica, 4.330 publicaciones periódicas, unas 7.000 piezas de cartografía y 10.000 del fondo de Grabado y Dibujo.
La Real Farmacia que existe en la actualidad fue fundada como Museo de Farmacia en 1964. Las salas de destilaciones y las dos salas adyacentes a la farmacia fueron reconstruidas tal y como eran durante los reinados de Alfonso XII y Alfonso XIII.
Los albarelos (tarros de porcelana que usaban los boticarios para almacenar ingredientes y preparaciones) son anteriores y fueron realizados en las fábricas de La Granja y del Buen Retiro, existiendo también otros enseres fabricados en loza de Talavera en el siglo XVII.
La Real Armería del Palacio Real está considerada como una de las colecciones más importantes de su género. Conserva armas y armaduras pertenecientes a los reyes de España y a otros miembros de la familia real, desde el siglo XIII, en una gran y única sala, donde se exhibe una gran colección de armaduras tanto personales, como de bardas de caballos de los reyes de España, destacando las pertenecientes a los monarcas de la Casa de Austria, principalmente de Carlos V y de Felipe II.
Una de estas armaduras es la que utilizó el emperador Carlos V en la batalla de Mulhberg, de la cual quedó fiel reflejo en el cuadro de Tiziano expuesto en el Museo del Prado. También se exponen piezas del Sultanato Nazarí de Granada, algunas de las cuales pertenecieron al último rey de Granada, Boabdil el Chico.
Entre numerosos tesoros, conserva uno especialmente singular. Se trata de una espada hoy sin empuñadura, de brillante hoja, con dos filos, con 92,4 centímetros de longitud y 4,8 centímetros de anchura. Según Gaspar de Graci, autor del inventario de bienes regios, tal arma no es otra que la Colada, la otra espada de Rodrigo Díaz de Vivar “El Cid Campeador”, y compañera inseparable de la Tizona.


La Galería de Pintura, situada en antiguos salones oficiales. En estas salas (9 en total) pueden verse instrumentos musicales, pintura flamenca y pintura española de los siglos XV al XX. Obras de Velázquez , como su Caballo blanco o el Retrato del Conde Duque de Olivares son algunas de las pinturas protagonistas de la selección de pintura española del siglo XVII en donde también están presentes Francisco Rizzi y Antonio de Pereda.
Mientras La Virgen con el Niño de Luis Morales y Retrato de Isabel la Católica de Juan de Flandes, son dos de las obras más destacadas de la sala dedicada a pintura flamenca. Goya, Mengs y Giaquinto son algunos de los artistas presentes en las salas dedicadas a pintores españoles de los siglos XVIII y XIX.
La segunda mitad del siglo XIX y los inicios del siglo XX está representada por obras como el Retrato del Príncipe de Asturias de Joaquín Sorolla, varios paisajes de Santiago Rusiñol y los Retratos de la infanta Luisa Fernanda realizados por Federico Madrazo.
Y un Caravaggio sobre el que ya he escrito en una entrada anterior: Salomé con la cabeza del Bautista.


La primera piedra está colocada a 11 metros por debajo de la puerta principal. En un principio, el arquitecto Juvara, proyectó un palacio de enormes proporciones, que requería un espacio muchó mayor que el del antiguo Alcázar. Un proyecto desmesurado descartado rápidamente por Felipe V y su esposa Isabel de Farnesio, ante el excesivo coste de este.
El palacio consta de 50.000 m2, con 870 ventanas, 240 balcones y 44 escaleras. La Escalera de Embajadores diseñada por Sabatini, tiene 3 rampas paralelas de 5 metros de anchura cada una.
El palacio es el mayor Palacio Real de toda Europa Occidental, ocupando una extensión de 135.000 m2.Tiene tres plantas y cuatro entreplantas, debajo y encima de cada una de las principales. Las fachadas del palacio miden 130 metros de lado por 33 de alto. Las 870 ventanas y 240 balcones se abren a fachadas y patio. En total el palacio posee unas 2.800 habitaciones. La mesa del comedor de gala tiene capacidad para 145 comensales
La leyenda de los fantasmas del Palacio nos vamos al siglo IX, a la conquista de Mayrit o Magerit por el califa Muhammad I, quien tras conquistar la plaza, que en realidad no era más que una antigua atalaya defensiva, ordena construir una fortaleza sobre una colina cercana al Manzanares. Una edificación que le permitiría vigilar los pasos de la sierra de Guadarrama. Los terrenos situados entre la Cuesta de San Vicente y San Francisco el Grande estaban habitados por brujas y fantasmas que se aparecían a todo aquel que se adentrara por estos parajes, de modo que eran muy pocos los habitantes de Mayrit que se atrevían a acercarse por el lugar tras caer la noche.
En 1085, Alfonso VI de Castilla, la reconquista para la cristiandad, mandando construir sobre la fortaleza musulmana el Alcázar y es a partir de ese momento cuando los fenómenos, empiezan a tener lugar de forma frecuente: obreros, artesanos y ciudadanos muertos en extrañas circunstancias, apariciones de seres fantasmagóricos, misteriosas desapariciones de obreros y materiales… Y la leyenda de los fantasmas y los duendes cobra cada día más fuerza, afirmándose entre los habitantes de Mayrit, que, al verse expulsados de sus territorios, los espíritus, se habían conjurado para reclamar su justa venganza.
Y de este modo, llegamos hasta el pavoroso incendio que se inició en la Nochebuena de 1734 y que durante 3 días redujo el Alcazar a cenizas. Las leyendas y crónicas afirman que, durante el incendio, se escuchaban algunas voces lastimeras y otras de gozo, cuando no había nadie dentro del palacio. Tras la total destrucción del Alcazar, en abril de 1738 comenzaron las obras de construcción del nuevo Palacio Real, y con las obras, llegaron de nuevo los fenómenos extraños. El capataz de las obras, juraba y perjuraba haber visto escalando la muralla a dos seres, mitad fantasmas, mitad demonios envueltos en sábanas. Poco a poco todos los obreros empezaron tener las mismas visiones, hasta que uno de los trabajadores cayó al vacío. Felipe V, decide entonces realizar un exorcismo, en el que el sacerdote oficiante, baño a todos los obreros en agua bendita. Sin embargo los sucesos fuera de lo normal, no cesaron, los obreros se marchaban víctimas de auténtico terror.



Las estatuas de reyes que se pueden ver alrededor de la plaza de Oriente y en el paseo de las Estatuas del Retiro, estaban pensadas, en un principio, para decorar la cornisa superior del Palacio Real. En el proyecto original dicha cornisa iba a estar decorada por 108 esculturas de gran tamaño, representando a los monarcas de los diferentes reinos relacionados con la monarquía española: América, Portugal, Castilla, Aragón, Asturias, Galicia y Navarra, así como los reyes de España desde Isabel y Fernando, los Reyes Católicos. Comenzando por el rey visiodo Ataúlfo. 1.600 años de monarquía en España.
Hoy no está clara la razón por la que, finalmente, no se colocaron en la ubicación prevista inicialmente. Se dice que, tal vez, el enorme peso de todas ellas habría podido afectar la estructura del edificio.
De este modo, las estatuas nunca se colocaron, ni sobre la cornisa, ni en ningún otro emplazamiento, quedando almacenadas en los sótanos de palacio hasta que Isabel II, decidió repartirlas, no solo por Madrid, sino por toda la geografía Española. Algunas de ellas podemos verlas en la plaza de Oriente, frente al Palacio Real, otras en los Jardines de Sabatini, algunas más en el paseo de las Estatuas del Retiro y las más viajeras, llegaron hasta Vitoria o Pamplona o El Ferrol.
Finalmente, tras la restauración del edificio, iniciada en 1970, algunas de estas estatuas se colocaron en el lugar para el que en principio fueron proyectadas
Bajo la plaza de Oriente se descubrieron durante las obras de remodelación de la plaza una serie de túneles que conectaban el Palacio Real con el Monasterio de la Encarnación, construido en 1612. Arrancaba en las cocinas del Alcázar y permitía a los miembros de la Familia real acudir a los actos religiosos, sin necesidad de pisar la calle. Una leyenda asegura que una parte de estas galerías permanecía inundada por el agua y servía para que, embarcado en una góndola, Felipe IV se desplazara por ella para acudir a sus encuentros amorosos. Pero no es el único pasadizo que partía del Palacio Real. Hubo otro que enlazaba con el Teatro Español, construido sobre los terrenos que había ocupado el Monasterio de Santa Ana, derribado por orden de José I Bonaparte. Los sótanos del teatro conservaban la cripta funeraria del convento, y a través del bar del nuevo edificio, se podía acceder a su antecámara por tres pasillos, de los que, uno tenía acceso al palco normalmente utilizado por el rey y los otros dos a edificios religiosos del Barrio de las Letras. Todavía existe parte de un tramo de este túnel que unía el Palacio Real con la plaza de la Paja y en la calle Segovia y bajo el Palacio de Anglona existe otro tramo muy ancho, lo que permite suponer que circulaban coches de caballos.
También en las inmediaciones del Palacio Real adquirieron fama los túneles por los que, el rey Alfonso XII salía de incógnito a visitar la ciudad. “Quién será ese buen mozo quién será, con la capa de seda… no es el número uno ni es el número dos, es el número doce por la gracia de Dios”, decía la coplilla. Una de las bocas de esta serie de tuneles y pasadizos secretos iba a dar a lo que más tarde sería un restaurante-cava, en la calle del Factor.
Un túnel, hoy cegado y sepultado a causa de las obres de soterramiento de la M-30 fue empleado por José I Bonaparte para acceder al palacete de los Vargas, junto a la puerta del Rey de la Casa de Campo. Puede que este túnel, fuera el mismo que utilizó el rey Alfonso XIII, cuando se proclamó la II República, para salir de palacio, llegando hasta la Casa de Campo.
En la plaza de la Armería, los primeros miércoles de cada mes, excepto los meses de verano y salvo imprevistos debidos al clima o la celebración algún acto oficial, tiene lugar el Relevo Solemne de la Guardia del Palacio Real, una ceremonia que se lleva a cabo, tal y como se hacía a diario en tiempos de Alfonso XII y Alfonso XIII, los dos últimos monarcas que vivieron en el palacio. Para disfrutar de este auténtico espectáculo, se habilitan gradas para ver desfilar lanceros y alabarderos y diversas piezas de artillería. 


Un total de más de 400 personas y 100 caballos que escenifican el relevo de la guardia mientras la Unidad de Música de la Guardia Real interpreta música militar.
Visita guiada: es la mejor forma de conocer el edificio en profundidad y con todo lujo de detalles, y más que recomendable si deseas recorrer los Salones Oficiales del palacio. Dura aproximadamente 45 minutos y una vez finalizada, nada os impedirá continuar con la visita por vuestra cuenta.
La Real Armería, la Real Farmacia y la Galería de Pinturas: No debéis dejar de visitar estas dependencias del Palacio Real, cuyas entradas se compran aparte, son muy recomendables, en especial la Real Armería, donde se halla expuesta la colección más importante del mundo (junto a la de Viena) de armaduras medievales.
Los jardines: Si tienes la suerte de disfrutar de uno de esos días de cielos azules y limpios que con frecuencia nos regala Madrid, no dejéis de pasear por los jardines que rodean el palacio, los Jardines Sabatini y los del Campo del Moro, dos auténticos oasis de verdor y tranquilidad, a tan solo unos pasos del bullicio de esta gran ciudad que es Madrid.

VIDA DE ISABEL I DE CASTILLA - (PARTE 9)

Para mucha gente Isabel y Fernando representaban la juventud, el cambio en la sociedad de Castilla y cada vez eran más las adhesiones que se...