sábado, 3 de octubre de 2026

LA TORRE DE HÉRCULES - LA CORUÑA

Es el faro romano más antiguo del mundo y el único que se conserva en servicio. Construido con toda probabilidad en la segunda mitad del siglo I, por un arquitecto de Coimbra de nombre Gaio Sevio Lupo, su luz ha sido desde siempre un punto de referencia para los navegantes.
El revestimiento exterior actual es del siglo XVIII, obra de Eustaquio Giannini.


La Torre de Hércules está situada en la costa norte de la península coruñesa, en un cerro de unos 50 metros de altitud. En sus alrededores se encuentra el Parque Escultórico de la Torre de Hércules.
La Torre siempre ha sido fuente de mitos y leyendas. Relatos que se han ido transmitiendo de generación en generación a lo largo de los siglos.
La fundación de la ciudad. Recogida en la Crónica General de Alfonso X el sabio en el siglo XIII, cuenta la leyenda que existía en estas tierras un gigante llamado Gerión que tenía aterrorizados a todos sus habitantes.
Acude en ayuda de éstos Hércules, hijo del dios Zeus que se enfrenta al gigante durante tres largos días.Tras una dura lucha, Hércules vence y mata a Gerión, le corta la cabeza y sobre ella manda construir una torre conmemorando su victoria.
Se dice que la primera persona en habitar esas tierras ya libres fue una mujer llamada Crunna, cuyo nombre bautizaría la nueva ciudad.
Desde 1448 en el escudo de A Coruña aparecen representadas la Torre de Hércules y la calavera del tirano Gerión.


Ith y Breog: En el "Libro de las Invasiones", escrito por monjes irlandeses en el siglo XII, aparece una leyenda que cuenta como el rey Breogán funda la ciudad de Brigantia, y junto a ella una gran torre.
Una clara noche de invierno Ith, uno de los diez hijos de Breogán, divisa desde la torre las costas de Irlanda y decide poner rumbo hacia ellas para su conquista. Pero Ith es asesinado y su cuerpo es devuelto a Brigantia.
Será su hermano Mil quién al frente de un gran ejército llegue a Irlanda, y tras vencer a sus pobladores, los Thuatha-De-Dannan, conquiste el país.
Leyenda del espejo: Se dice, que el rey Hispán, sobrino de Hércules de gran sabiduría, hizo colocar en lo alto de la Torre un gran espejo mágico. Con él la población vigilaba la llegada de naves amigas o enemigas.
Hermanamiento: El hermanamiento de la Torre de Hércules con la Estatua de la Libertad tuvo lugar el día 9 de septiembre del año 2008 teniendo en cuenta los lazos de unión de estos monumentos a ambos lados del Atlántico. Los hechos que vinculan A Coruña con Estados Unidos fueron la importancia del puerto coruñés en el suministro logística a las colonias durante la Guerra de la Independencia, la expedición que llegó a la isla de Manhattan, los emigrantes que dejaban atrás la Torre y eran recibidos por la Estatua de la Libertad y la estancia de dos presidentes de los Estados Unidos de América en A Coruña, entre otros vínculos.



Esta iniciativa se ha llevado a cabo a petición del Instituto de Estudios Torre de Hércules y con el apoyo del Servicio Nacional de Parques Naturales de Estados Unidos. El día 26 de septiembre de 2008 se celebró el acto de hermanamiento de la Torre de Hércules con el Faro del Morro, un faro situado en Cuba con una antigüedad de 153 años.
HISTORIA
Ubicada entre la ensenada del Orzán y el Golfo Ártabro se yergue la torre de Hércules, el faro más antiguo del mundo aún en funcionamiento.
Siglos antes de Cristo, existía en la bahía coruñesa un poblado de origen celta conocido como Brigantia en el que habitaban los ártabros.
Por su situación estratégica, se construye la torre de Hércules para guiar las embarcaciones que navegaban hacia las Islas Británicas en la busca de estaño, cobre y hierro.
La leyenda dice que el sobrino de Hércules, el rey Hispán, hizo colocar en lo alto de la torre un gran espejo con el objetivo de que sirviera para espiar la llegada de naves enemigas. La zona  en la que se ubicaba la torre se conocía como Crunia, en honor a la primera habitante de la ciudad herculina, de la que el propio Hércules se enamoró.


Su autor dedica su obra al dios de la guerra Marte, tal y como se puede leer en una inscripción al pie de la torre.
La torre de Hércules sirve de faro durante los siglos de la romanización. Y los ataques normandos obligan a los habitantes de esa población primitiva llamada Brigantia a su abandono, y a refugiarse en el interior.
Es en el siglo XIII cuando Alfonso IX reconstruye y puebla el viejo puerto dándole como nombre Crunia.
Comienzan así unos siglos de prosperidad y crecimiento propiciados por el comercio marítimo. Sin embargo la torre de Hércules continua abandonada, utilizándose en el siglo XVI buena parte de sus piedras para construir el castillo de Santo Antón, y las murallas que defenderían la ciudad de los ataques ingleses.
Habrá que esperar hasta el siglo XVIII para ver como la torre recupera su protagonismo y función de faro.
En esa época, La Coruña vive una intensa actividad comercial con las Indias. Barcos de América y otros puertos europeos y españoles llegan al puerto con preciadas mercancías, surge así la necesidad de dotar al puerto con un faro que guíe y haga más segura la navegación.
Aprobada la obra por Carlos III, lleva a cabo a restauración de la Torre de Hércules el arquitecto extremeño Eustaquio Gianini, iniciando los trabajos que le darían el aspecto actual en julio de 1788, para finalizar en 1791.


Hace 2000 años que el faro milenario encendió por primera vez su luz convirtiéndose en punto de referencia para navegantes y visita obligada para viajeros. De ahí que la torre de Hércules haya sido declarada monumento Patrimonio de la Humanidad en 2009.
Sobre una colina de 60 metros sobre el nivel del mar, y con una altura de 59 metros, se alza el símbolo de la ciudad. La visión actual del exterior de la Torre no permite ver ningún resto romano, ya que estos se hallan en su interior. Los muros romanos de la antigua Torre forman una planta cuadrada con una cruz inscrita en su interior, que articula cuatro cámaras abovedadas que inicialmente se comunicaban dos a dos. En altura, el núcleo de la Torre se divide en tres pisos. El último y más alto estaba coronado con una cúpula donde se encendía el fuego. La comunicación entre los pisos era exterior, posiblemente a través de una rampa o escalera que ascendía rodeando el cuerpo de la Torre. La creencia popular asegura que por esta rampa podían subir carros que transportaban el combustible para el faro.


Lo que contemplamos en la actualidad corresponde a la restauración llevada a cabo por Eustaquio Giannini en el siglo XVIII, presentando un marcado estilo Neoclásico. Giannini reviste la antigua Torre con un “forro” hecho en sillares de granito, lo que le proporciona mayor volumen. Redistribuye las ventanas y puertas, y construye una escalera interior de piedra. Finalmente desmontó la cúpula y en su lugar elevó un edificio de cuerpo octogonal en el que alojó el faro.
Una banda diagonal recorre actualmente la Torre de Hércules en recuerdo de la primitiva rampa.
En la actualidad el acceso a la Torre permite apreciar las últimas excavaciones llevadas a cabo. Desde su base y tras subir sus 234 escalones, se llega al mirador desde donde se contempla una espectacular vista de La Coruña. A lo lejos las rías de Sada y Betanzos, Ares y Ferrol y hacia el oeste, las islas Sisargas frente a Malpica.
Cada noche, comienza a funcionar el faro. Con un intervalo de 20 segundos emite un grupo de 4 destellos blancos visibles a 24 millas. Los días de niebla una señal sonora, audible a 7 millas, facilita la navegación costera y la entrada de los navíos al puerto de La Coruña.
La Torre de Hércules fue declarado Patrimonio de la Humanidad en 2009 por la  Unesco. El día del anuncio de su declaración fueron numerosos los coruñeses concentrados en la plaza de María Pita y alrededor del monumento.
Un museo al aire libre rodea a la torre de Hércules en forma de Parque Escultórico integrado por 15 obras de artistas contemporáneos como Francisco Leiro o Manolo Paz. Un espacio natural en el que disfrutar de las imponentes vistas desde el faro romano más antiguo del mundo en funcionamiento.
La Torre de Hércules está hermanada con la Estatua de la Libertad de Nueva York desde el día 9 de septiembre de 2008. De este modo, ambos monumentos están unidos por el Atlántico y por la historia. A Coruña y Estados Unidos tuvieron a lo largo de los tiempos una intensa actividad comercial.
Fuente de inspiración para grandes artistas:
Luís Seoane, Urbano Lugrís, Francisco Llorens, Francisco Fernández Moratinos, Alejandro González Pascual o Ferrant fueron algunos. Sin duda, uno de los más relevantes fue Pablo Ruiz Picasso. Una exposición en La Coruña conmemorativa de los 120 años que hace que Picasso residió en la ciudad herculina– . La Torre de Caramelo, como la llamaba el niño Picasso, protagonizó una de las primeras obras maestras del genio malagueño.
La Torre de Hércules cuenta con un museo  en el interior en el que se pueden observar diversas piezas procedentes de las excavaciones arqueológicas realizadas en la zona. Entre ellas, figura su linterna original de piedra. Sin duda, un auténtico tesoro que ha llegado hasta nuestros días.
Se cree que en sus inicios la Torre de Hércules tenía forma circular y que contaba con una rampa exterior cuya función era facilitar el acceso a la leña que servía como combustible a la linterna que guiaba a los barcos.
 
 
 

viernes, 2 de octubre de 2026

HISPANIA ROMANA - EL CRSTIANISMO

En una época de desesperación como fue el siglo III, más gente buscó consuelo, esperanza y respuestas a inquietudes como la salvación de su alma en religiones. En este contexto, una de las religiones que se abrió paso y ganó adeptos fue el cristianismo. La religión cristiana no fue legal y fue perseguida en el Imperio romano durante sus primeros tres siglos de existencia, porque era una religión monoteísta que negaba cualquier divinidad que no fuera Dios y por lo tanto era una amenaza para las tradiciones romanas y la convivencia de múltiples creencias religiosas. También el cristianismo rechazaba el culto al emperador y celebraciones cívicas, lo que se veía como un signo de deslealtad al estado.
Los primeros cristianos eran por lo general gente pobre, de extracción social artesana, liberta y esclava, y muchas veces judíos porque originalmente el cristianismo era una secta judía y no fue hasta el siglo III cuando abandonó algunas leyes y costumbres judías. El cristianismo primitivo de los primeros dos siglos se caracterizó por estar fragmentado en corrientes e iglesias enfrentadas y lideradas por personajes carismáticos y no tanto por unas jerarquías consolidadas. Todo esto cambió radicalmente en el siglo III y hasta principios del IV, ya que se formó una iglesia con jerarquías más claras, hubo una resolución de algunas disputas teológicas, y el cristianismo dejó de ser una religión purista y cerrada.
El otro hecho que fue vital para el impulso al cristianismo fue la alianza política entre Iglesia cristiana y estado con Constantino y emperadores romanos posteriores, ya que además de sacar el cristianismo de la ilegalidad y de darle la legitimidad del respaldo del poder político, esta alianza dio a la Iglesia un gran impulso a su patrimonio y capacidad económica al recibir donaciones imperiales y de feligreses, herencias y gozar de exenciones fiscales. Las estimaciones de la evolución de cuántos cristianos había en el Imperio romano son muy complicadas, pero para el año 300, poco antes del ascenso del emperador Constantino, se baraja entre un 5 y un 10,5% de la población total del Imperio romano que sería cristiana. Donde había más concentración de cristianos era en la ciudad de Roma, que ya a mediados del siglo III se estima que contaba con unos 40.000 cristianos, entre un 5 y 10% de la población total, y en Grecia, África y las provincias orientales del Imperio romano concentraban más población cristiana que el occidente.
Por la romanización, para el siglo III ya se puede decir que en toda Hispania se adoptó la jerarquía social romana, al obtener todos los hispanos libres la ciudadanía romana que sacaba de este modo al grueso de los hispanos de la categoría legal de peregrinos o extranjeros sin derechos de ciudadanía en la que estaban hasta entonces.
Hispania ya llevaba décadas siendo una región periférica irrelevante en los juegos políticos y militares del Imperio romano, y esta irrelevancia y falta de efectivos militares hizo que los efectos de la crisis del siglo III no fueran tan directos ni devastadores porque Hispania no fue escenario de invasiones, batallas o revueltas sociales, como sí fue frecuente en Italia y las provincias orientales y fronterizas. De lo más grave a nivel militar que ocurrió en Hispania fue una incursión de germanos o francos que mencionan las fuentes literarias y que podría fecharse en el año 260, pero la historiografía moderna exageró los efectos destructivos de esta incursión.

BUSTO DE DIOCLECIANO 
Diocleciano duplicó el número de provincias del Imperio para facilitar su gestión y reducir el poder de los gobernadores provinciales. En Hispania dividió la gran provincia de Hispania Tarraconense en tres: Gallaecia, Cartaginense y una Tarraconense más pequeña, y en la segunda mitad del siglo IV incluso se añadiría una provincia solo para las Baleares. Para coordinar a los gobernadores provinciales Diocleciano creó diócesis que agrupaban varias provincias, y la diócesis de las Hispanias tenía capital en Mérida. La diócesis de las Hispanias también incluía la Mauritania Tingitana, la provincia romana que consistía en las costas del norte de la actual Marruecos, porque sino no sabían con quién ponerla y además servía de frontera defensiva frente a ataques bereberes. Y también en el Bajo Imperio.
El Siglo II d. C., a finales, es la época floreciente en Hispania. Se enseña latín, se realizan obras espectaculares de ingeniería y arquitectura, calzadas, puentes y acueductos, se aplica el Derecho Romano, base del actual Derecho en Europa.
Los emperadores de origen hispano son los que llevan al imperio a su máximo esplendor y la época de paz, Trajano, Adriano, Marco Aurelio y Teodosio.

TEODOSIO
Antiguos campamentos militares y asentamientos iberos, fenicios y griegos fueron transformados en grandes ciudades, unidas por una extensa red de carreteras. El desarrollo de la construcción incluye monumentos de calidad comparable a los de Roma.
La religión de Roma fue fundamental en la vida de las personas e influye en las decisiones. La palabra religión procede del latín religare o re-legere, que significaría volver a ligar o unir. Es decir, atar lo mortal con lo divino. El culto a los dioses en Roma era un deber cívico.  A comienzos del siglo IV, el emperador Constantino abraza la fe católica y deja de ser perseguida para ser la religión oficial de Roma, el cristianismo se encontraba ya algo desarrollado en Hispania. Tras haber sido impuesto como religión oficial, sufrió la segregación entre el arrianismo que traían los germánicos y el catolicismo de los hispanorromanos hasta la conversión al cristianismo de Recaredo en 586, unos doscientos sesenta años después.
Los Hispano-romanos es como llamamos a las gentes habitantes de Hispania tras la dominación romana que se habían quedado como propia la cultura romana. Son los ascendientes que al mestizarse con los visigodos decimos “hispano-godos” y fueron posteriormente los reyes cristianos de la Reconquista.
No obstante la introducción del cristianismo en Hispania romana ofrece varias lagunas. La llegada de Santiago el Mayor es dudosa. La predicación de san Pablo es poco probable. La introducción del cristianismo debió realizarse mediante una predicación procedente del norte de África, durante el siglo I. A finales del siguiente siglo ya estaba muy extendido y en la siguiente centuria se consolidó.
En el año 378 Teodosio el Grande (347-395),  se convierte en el máximo dirigente del Imperio Romano y toma dos importantes decisiones. Por un lado declara al Cristianismo como la nueva religión del Imperio, de esta forma la iglesia cristiana fue asumiendo cada vez más poder y llegó a desempeñar importantes cargos administrativos. Decide hacer un pacto con los Godos y les ofrece territorios dentro del Imperio a cambio de que sirvan en las legiones romanas. Teodosio reunió las porciones oriental y occidental del Imperio, siendo el último emperador en gobernar todo el mundo romano. Después de su muerte, las dos partes del Imperio se separaron definitivamente.

El poder legítimo de Roma volvía a imponerse en la península, pero sólo en una mínima parte, la franja costera de la Tarraconense y las zonas del curso medio y bajo del Ebro. El resto del territorio estaba ya en manos de aquellos bárbaros a los que otros romanos, usurpadores se lo habían servido en bandeja, los visigodos.

Constantino y su madre Santa Helena, devota cristiana. 
Ejerció influencia en su hijo para abrazar la fe cristiana.
Hispania queda con sus habitantes hispano-romanos, y con los visigodos.
Roma se sumió en la anarquía y los germanos acabaron por hacerse con el control del gobierno imperial de Occidente. Los últimos emperadores fueron hombres de paja al servicio de los germanos hasta que la situación terminó con el último emperador, Rómulo Augústulo en el 476,  realmente un joven de quince años.  Y así fue como Roma desapareció de Hispania después de seiscientos años. Roma no sucumbió ni a la guerra ni a la revolución. En el último día del imperio, el 4 de septiembre del 476 d.C., un miembro bárbaro de la tribu germánica Siri y excomandante en el ejército romano entró sin oposición a la ciudad. El único poder militar y financiero del Mediterráneo no pudo resistir. Odoacro fácilmente destronó al emperador.

RÓMULO AUGÚSTULO
La caída de Roma simplemente vino porque los bárbaros aprovecharon las dificultades que ya existían en Roma: problemas que incluían una ciudad en decadencia (tanto física como moral), poco o ningún ingreso fiscal, superpoblación, gobernación corrupta, Justicia inoperante según qué casos, los cultivos se desperdiciaban, la tecnología deficiente se reducía a la producción de alimentos, la ciudad estaba superpoblada, el desempleo era elevado y, por último, siempre existían las epidemias. A esto se agregaba un gobierno inepto e indigno de confianza.   La caída de Roma se debió a la estructura del ciudadano romano, y en parte, a la posible decadencia moral de la ciudad, realmente es una reminiscencia del declive de la República, siglos antes.

MONASTERIO DE PIEDRA - ZARAGOZA.

Fundado por monjes cistercienses venidos de Poblet en el 1194, el Monasterio de Piedra va camino de convertirse en un lugar milenario. Está en la comarca de Calatayud en Nuévalos. 


Pero más allá de fechas y de estilos románicos más tempranos o tardíos, lo que de verdad resulta mágico en este rincón secreto es el paseo entre sus muros destechados en algunas zonas. Le conceden un misticismo extra a un edificio religioso cuyas ruinas majestuosas conservan con discreción y elegancia el peso de casi 10 siglos de historia. Y la visita al Monasterio se completa con la del increíble entorno natural que lo rodea, en el que abundan las cascadas, los lagos y espacios de lo más mágico. Es decir, que en lugar se puede pasar el día, y comer allí.


El monasterio aragonés que fue fundado en1194 por trece monjes cistercienses venidos del Monasterio de Poblet, en el antiguo castillo de Piedra Vieja y junto al río Piedra. Fue dedicado a Santa María la Blanca y se catalogó como Monumento Nacional el 16 de febrero de 1983. Se puede ver una recreación de la forma de vida de aquellos monjes, pasando por diferentes salas. El lugar en el que se ubica el inmueble fue declarado como Sitio Histórico el 28 de diciembre de 1945. 
La construcción del cenobio se desarrolló a lo largo de tres etapas:
La gótica primitiva (S.XIII) La gótica renacentista (S.XVI) La clásica-barroca (S.XVIII)



Al recinto amurallado se accedía por la Torre medieval del Homenaje y la iglesia, destruida en los primeros decenios de 1800, comunicaba con el claustro abierto de grandes arcos apuntados y sus capiteles con labrados follajes imitados del bizantino, así como con las distintas dependencias. También destaca la magnífica escalera principal que se despliega en dos anchos ramales sostenida toda por arcos y cobijada por una hermosa bóveda.



El río Piedra forma, al pasar por las inmediaciones del monasterio, un paraje de gran belleza paisajística, con muchas cascadas de agua que se dividen en innumerables hilos de agua o chorreras, siendo la cascada de la Cola del Caballo, con más de 50 m., la de mayor altura e interés. Unos senderos debidamente señalizados conducen por todo el parque, a lo largo de unos 5 km, a todos los sitios de interés del mismo.


Estas cascadas están formadas por la disolución de las calizas y la posterior precipitación de las mismas la cual ocurre al disminuir el caudal, con lo que la caliza disuelta va depositándose en capas sucesivas por las que discurre el agua formando innumerables saltos. Se trata de un fenómeno kárstico originado por las ligeras fluctuaciones en el propio caudal del río.
El parque también cuenta con varias grutas, por las que hay que pasar, llanos, senderos y escalas en la piedra. Las grutas fueron descubiertas por el fundador del parque. Allí también se encuentra el llamado Lago Espejo. Recientemente, se pueden presenciar en las inmediaciones del parque espectáculos con aves, entre las que se encuentran lechuzas, águilas, buitres, búhos y alimoches....



En el monasterio han recreado la vida de los monjes, con muñecos realizando sus trabajos. La iglesia, el claustro, un jardín, la biblioteca, la sala capitular que era donde se reunían, el calefactorio, lugar caldeado, el refectorio, que era el comedor, y colindante con él había la cocina.
La bodega o cilla, era donde guardaban todas las provisiones.
Una curiosidad, te puedes enterar por ejemplo de la historia del chocolate, dada la relación que tuvo el monasterio con el cacao traído de América. Fueron los monjes de este insigne cenobio los primeros en probar este manjar. Con ello se explica la gran tradición chocolatera de la orden Cisterciense. En algunos Monasterios de hecho, existe una pequeña estancia, sobre los claustros, la llamada chocolatería, dónde cocinaban y degustaban el chocolate.


 ¡También puedes celebrar una boda!

LA TORRE DE HÉRCULES - LA CORUÑA

Es el faro romano más antiguo del mundo y el único que se conserva en servicio. Construido con toda probabilidad en la segunda mitad del sig...