El Cid en 1088 fue desterrado por orden de su señor el rey Alfonso VI.
Acompañado de su familia y de unos pocos caballeros leales, abandonó Castilla.
PRIMER TRAMO:
Esta parte de la ruta del Camino del Cid cubre el viaje que
realizó el famoso caballero desde Burgos hasta Atienza (Guadalajara). Unos 340 kilómetros
Transcurre por las provincias de Burgos, Soria y Guadalajara.
Parte de donde nació, en Vivar del Cid. Burgos la ciudad donde hay que detenerse. En su Catedral, declarada Patrimonio Mundial por la UNESCO, descansan los restos del Cid y de su esposa, doña Jimena.
Hay muchos más monumentos que ver en esta ciudad, la Iglesia de San Nicolás o el Monasterio de las Huelgas. Más adelante, no hay que perderse el Monasterio de San Pedro de Cardeña, el lugar donde el Cid dejó a su mujer y a sus hijas camino del destierro.
Parte de donde nació, en Vivar del Cid. Burgos la ciudad donde hay que detenerse. En su Catedral, declarada Patrimonio Mundial por la UNESCO, descansan los restos del Cid y de su esposa, doña Jimena.
Hay muchos más monumentos que ver en esta ciudad, la Iglesia de San Nicolás o el Monasterio de las Huelgas. Más adelante, no hay que perderse el Monasterio de San Pedro de Cardeña, el lugar donde el Cid dejó a su mujer y a sus hijas camino del destierro.
Tras pasar por Covarrubias visitaremos el
Monasterio de Santo Domingo de Silos, congregación a la que el Cid donó algunas
heredades. El claustro es una auténtica joya del románico. Románicas también
son las iglesias de Nuestra Señora de la Asunción en Castillejo de Robledo, con
sus pinturas murales, y las de San Miguel y de Nuestra Señora del Rivero en San
Esteban de Gormaz.
Antes de llegar a Gormaz, donde se encuentra el castillo califal del que fue alcaide el Cid. Una parada en El Burgo de Osma, para conocer su catedral gótica y su casco histórico. Berlanga de Duero es otra población destacada, a quien el rey Alfonso VI le concedió su señorío en 1089. Su castillo de planta renacentista o su iglesia colegiata son algunos de sus atractivos.
También es interesante ver Atienza. Calles están repletas de casas nobles y templos románicos y góticos. Desde el castillo se disfruta de unas fabulosas vistas.
Antes de llegar a Gormaz, donde se encuentra el castillo califal del que fue alcaide el Cid. Una parada en El Burgo de Osma, para conocer su catedral gótica y su casco histórico. Berlanga de Duero es otra población destacada, a quien el rey Alfonso VI le concedió su señorío en 1089. Su castillo de planta renacentista o su iglesia colegiata son algunos de sus atractivos.
También es interesante ver Atienza. Calles están repletas de casas nobles y templos románicos y góticos. Desde el castillo se disfruta de unas fabulosas vistas.
SEGUNDO TRAMO:
La ruta prosigue por los puntos que delimitaban la frontera entre los dominios musulmanes y cristianos. Un territorio donde comenzó a forjar su leyenda guerrera. Comienza en Atienza (Guadalajara) y finaliza en Ateca (Zaragoza). 270 Km. sin contar con el ramal de la Algarada de Alvar Fáñez, que son 80 kilómetros más que van desde Villaseca de Henares hasta la ciudad de Guadalajara.
Vemos castillos de diversas épocas, pequeños pueblos con encanto y ejemplos de arte románico, mudéjar e islámico que coinciden en el mismo lugar por el carácter fronterizo que tuvo la zona.
El paisaje es asombroso. Desde la Sierra de Guadalajara pasaremos al Parque Natural del Barranco de Río Lobo o al aspecto lunar de la Vega del Jalón. En Jadraque hay casonas de los siglos XVII y XVIII, el castillo de los Mendoza, al que llaman del Cid (pero nunca estuvo en el) y su iglesia con una obra de Zurbarán y una talla de Pedro de Mena. También visitaremos Sigüenza, con una fortaleza convertida actualmente en Parador Nacional. Además, hay que visitar su catedral, para contemplar el sepulcro del famoso Doncel de Sigüenza.
Al pasar por Anguita llama la atención su atalaya de origen islámico, conocida como la Torre de la Cigüeña.
Ya en la provincia de Soria no hay que perderse la visita a Medinaceli con restos de otra fortaleza, el único arco romano de España con triple arquería, muralla árabe y edificios históricos como el Palacio Ducal o la Colegiata de Nuestra Señora.
Santa María de Huerta y su monasterio cisterciense es otra parada obligada. Tiene distintos estilos arquitectónicos de su claustro o la bóveda de su refectorio. De camino a Ateca, el final de este segundo tramo de la ruta tenemos Alhama de Aragón, famosa por sus aguas termales. Aquí es posible hospedarse.
Desde aquí merece la pena
desviarse del trazado principal para conocer el Monasterio de Piedra, está
situado a menos de 20 kilómetros, y es donde nació el chocolate como bebida
española, y se puede disfrutar además
del monasterio de un paraje natural con múltiples cascadas. Ya estamos en la
provincia de Calatayud.
TERCER TRAMO:
El Cid logró reunir un ejército numeroso y fuerte, que se movía libremente por la zona de las taifas (reinos árabes) de Toledo, Zaragoza y Albarracín. El tercer tramo discurre entre las localidades de Ateca (Zaragoza) y Cella (Teruel), por las poblaciones que antiguamente quedaban enmarcadas en esos territorios. Hay unos 320 km.
El Cid logró reunir un ejército numeroso y fuerte, que se movía libremente por la zona de las taifas (reinos árabes) de Toledo, Zaragoza y Albarracín. El tercer tramo discurre entre las localidades de Ateca (Zaragoza) y Cella (Teruel), por las poblaciones que antiguamente quedaban enmarcadas en esos territorios. Hay unos 320 km.
Viajamos por las provincias de Zaragoza,
Guadalajara y Teruel. Además, dentro de este itinerario hallarás otros dos
recorridos circulares alternativos.
A lo largo del camino desde Ateca hasta Cella pasarás por el valle del Jiloca, la comarca del Alto Tajo, (es impresionante) y la sierra de Albarracín.
Calatayud es uno de los destinos que no debes perderte durante el viaje. Fundada en el siglo VIII, junto a los restos de la fortaleza árabe que se conservan, merece la pena ver su conjunto histórico mudéjar, donde sobresale especialmente la Colegiata de Santa María la Mayor. Más adelante, también hay que detenerse en Daroca, para admirar su imponente recinto amurallado y conocer sus palacios, iglesias y edificios de estilo románico y gótico.
Otra parada importante de este recorrido es Molina de Aragón, otra vez en Guadalajara. Podemos ver el castillo, su barrio medieval, los edificios religiosos, las casas señoriales.
Continuando el itinerario encontramos Albarracín. Además de sus murallas y su evocador casco antiguo, sorprende el acueducto romano que une la localidad con el final de este tercer tramo de la ruta del Cid, Cella. La construcción va bordeando la carretera e incluso se puede recorrer en alguno de sus tramos.
A lo largo del camino desde Ateca hasta Cella pasarás por el valle del Jiloca, la comarca del Alto Tajo, (es impresionante) y la sierra de Albarracín.
Calatayud es uno de los destinos que no debes perderte durante el viaje. Fundada en el siglo VIII, junto a los restos de la fortaleza árabe que se conservan, merece la pena ver su conjunto histórico mudéjar, donde sobresale especialmente la Colegiata de Santa María la Mayor. Más adelante, también hay que detenerse en Daroca, para admirar su imponente recinto amurallado y conocer sus palacios, iglesias y edificios de estilo románico y gótico.
Otra parada importante de este recorrido es Molina de Aragón, otra vez en Guadalajara. Podemos ver el castillo, su barrio medieval, los edificios religiosos, las casas señoriales.
Continuando el itinerario encontramos Albarracín. Además de sus murallas y su evocador casco antiguo, sorprende el acueducto romano que une la localidad con el final de este tercer tramo de la ruta del Cid, Cella. La construcción va bordeando la carretera e incluso se puede recorrer en alguno de sus tramos.
CUARTO TRAMO:
Según el Cantar del Mío Cid, Cella fue el lugar elegido por el famoso caballero para reunir un ejército con el que conquistar la ciudad de Valencia. Este cuarto tramo del Camino del Cid recrea aquella aventura que comenzó en Cella (Teruel) y finalizó con la toma de Valencia. Unos 230 km.
Existen otros dos itinerarios: los anillos del Maestrazgo y de Morella. El primero recorre la comarca del Maestrazgo, entre las localidades de Rubielos de Mora (Teruel) y Montanejos (Castellón); y el segundo nace en La Iglesuela del Cid y pasa por Morella.
Desde Cella se puede iniciar un recorrido que nos llevará por villas históricas. Imprescindible es Teruel, para ver su conjunto de arquitectura mudéjar, declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO, con sus bellas torres e iglesias. También hay que conocer el castillo y el casco histórico de Mora de Rubielos. La población vecina de Rubielos de Mora es otro punto de interés, sobre todo, por sus pintorescas casas solariegas y su arquitectura religiosa.
Más adelante, en Montanejos, disfrutar de sus aguas termales y su entorno natural; y en Jérica, una de las localidades levantinas conquistadas por El Cid. Todavía antes de llegar a Valencia, final de este tramo, quedan un par de paradas: Segorbe, con su catedral, sus murallas y su casco antiguo; y Sagunto, donde sobresalen el recinto del castillo y el teatro romano.
QUINTO TRAMO:
Nos muestra los castillos y fortalezas levantadas por el Cid para defender el territorio conquistado en Valencia de los ataques almorávides. Un recorrido que lleva de la ciudad de Valencia a Orihuela, el punto más al sur hasta donde se extendió la influencia del célebre caballero medieval. 260 Km
Transcurre por las provincias de Valencia y Alicante.
En Valencia, la ciudad que logró conquistar El Cid en 1094 tenemos la Catedral, el Miguelete, la Lonja de la Seda, el Mercado Central, etc. hay que sumarle la vanguardia de edificios como los de la Ciudad de las Artes y las Ciencias o el Puente de la Exposición. Continuando comino hay localidades como Alzira o Xàtiva, poseedoras de un interesante casco antiguo y un buen número de monumentos (palacios, iglesias, fuentes...).
Nos muestra los castillos y fortalezas levantadas por el Cid para defender el territorio conquistado en Valencia de los ataques almorávides. Un recorrido que lleva de la ciudad de Valencia a Orihuela, el punto más al sur hasta donde se extendió la influencia del célebre caballero medieval. 260 Km
Transcurre por las provincias de Valencia y Alicante.
En Valencia, la ciudad que logró conquistar El Cid en 1094 tenemos la Catedral, el Miguelete, la Lonja de la Seda, el Mercado Central, etc. hay que sumarle la vanguardia de edificios como los de la Ciudad de las Artes y las Ciencias o el Puente de la Exposición. Continuando comino hay localidades como Alzira o Xàtiva, poseedoras de un interesante casco antiguo y un buen número de monumentos (palacios, iglesias, fuentes...).
CASTILLO DE LA ATALAYA O DE VILLENA
Ontinyent y Bocairent también se encuentran en la lista de lugares en los que merece la pena detenerse. En el primero por ejemplo, el encantador Barrio de la Villa o el gran campanario de la Iglesia de Santa María. En el segundo, puedes dar un agradable paseo por su antiguo barrio medieval, cuyas calles todavía guardan reminiscencias islámicas.
En este viaje te sorprenderán las imponentes almenas de los castillos de Villena, Sax y Petrer. Otro punto señalado del recorrido es Elche, donde El Cid pasó el invierno de 1088. La Basílica de Santa María (donde se escenifica todos los años el Misterio de Elche), su Vila Murada y, por supuesto, el Palmeral de Elche, declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO, son sólo algunos de sus muchos atractivos.
Por último, en Orihuela, al final de la ruta, una villa monumental con edificios como la Catedral del Salvador o el Convento de Santo Domingo, y el lugar donde nació el poeta Miguel Hernández, visitando su casa-museo.




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