El norte de
la provincia romana de Hispania. Para Roma, el Estrecho de Gibraltar no era una
frontera entre continentes, sino un puente político y militar que unía ambas
orillas bajo una misma administración.
En época romana, “Septem Fratres”, (Ceuta) estaba integrada en la estructura administrativa peninsular. Formaba parte de la Hispania Transfretana, literalmente “la Hispania del otro lado del Estrecho”.
Tras la caída del Imperio Romano, Ceuta siguió vinculada a la península.
Luego, bajo el Reino Visigodo, Ceuta funcionaba como un condado fronterizo cristiano, gobernado por el conde visigodo Don Julián, cuya autoridad dependía directamente de Toledo. Aunque era un territorio con autonomía militar por su carácter fronterizo, seguía siendo parte de la estructura política de Hispania.
Ceuta era hispana en el año 711, antes de la llegada del Islam al norte de África y muchos siglos antes de que Marruecos existiera como estado moderno. España no pudo arrebatarle Ceuta a Marruecos porque Marruecos no existía cuando Ceuta ya era parte de Hispania.
Para el cardenal Cisneros y muchos otros, la África del norte había sido romana y cristiana, la patria de San Agustín, de ahí que una vez terminada la Reconquista en la Península, debía proseguir en África, rechazar a los moros y proseguí hacia Egipto.
Así que se realizó la expedición militar en 1509, y la conquista de Orán consolidó la política de expansión de la MonarquÍa cristiana española en el litoral norteafricano, basada en la ocupación de plazas costeras estratégicas (presidios) sin pretender la conquista del interior. La ciudad quedó convertida en uno de los principales bastiones españoles del Magreb occidental y en la base de nuevas operaciones militares, además de constituir la principal plaza fuerte española en el noroeste de África durante los siglos siguientes a hasta casi el año 1.800.
Ceuta estuvo integrada en realidades políticas ibéricas durante siglos: visigoda, luego portuguesa en 1415, y finalmente española en 1580 tras la Unión Ibérica.
Antes de que exista Marruecos como Estado soberano, existieron dinastías y sultanatos, pero no un estado nacional. La españolidad de Ceuta es anterior al Islam incluso.
En Toledo, junto al río Tajo, se conservan las ruinas conocidas como el Baño de la Cava. Estamos en el año 709 d.C. Separar la verdad histórica y la leyenda sobre aquellos hechos es complicado. Ni los historiadores se ponen de acuerdo sobre y un sucedido determinado. Pero escogemos la versión más verosímil, o más difundida.
Según la tradición del siglo VIII, el rey visigodo Don Rodrigo vio a Florinda la Cava, hija del conde Don Julián bañándose en el río Tajo y la ultrajó por la fuerza, desatando la venganza de su padre quien se alió o ayudó a los musulmanes para su posterior conquista musulmana de Hispania, derrocando tras la batalla de Guadalete al rey visigodo Don Rodrigo.
En época romana, “Septem Fratres”, (Ceuta) estaba integrada en la estructura administrativa peninsular. Formaba parte de la Hispania Transfretana, literalmente “la Hispania del otro lado del Estrecho”.
Tras la caída del Imperio Romano, Ceuta siguió vinculada a la península.
Luego, bajo el Reino Visigodo, Ceuta funcionaba como un condado fronterizo cristiano, gobernado por el conde visigodo Don Julián, cuya autoridad dependía directamente de Toledo. Aunque era un territorio con autonomía militar por su carácter fronterizo, seguía siendo parte de la estructura política de Hispania.
Ceuta era hispana en el año 711, antes de la llegada del Islam al norte de África y muchos siglos antes de que Marruecos existiera como estado moderno. España no pudo arrebatarle Ceuta a Marruecos porque Marruecos no existía cuando Ceuta ya era parte de Hispania.
Para el cardenal Cisneros y muchos otros, la África del norte había sido romana y cristiana, la patria de San Agustín, de ahí que una vez terminada la Reconquista en la Península, debía proseguir en África, rechazar a los moros y proseguí hacia Egipto.
Así que se realizó la expedición militar en 1509, y la conquista de Orán consolidó la política de expansión de la MonarquÍa cristiana española en el litoral norteafricano, basada en la ocupación de plazas costeras estratégicas (presidios) sin pretender la conquista del interior. La ciudad quedó convertida en uno de los principales bastiones españoles del Magreb occidental y en la base de nuevas operaciones militares, además de constituir la principal plaza fuerte española en el noroeste de África durante los siglos siguientes a hasta casi el año 1.800.
Ceuta estuvo integrada en realidades políticas ibéricas durante siglos: visigoda, luego portuguesa en 1415, y finalmente española en 1580 tras la Unión Ibérica.
Antes de que exista Marruecos como Estado soberano, existieron dinastías y sultanatos, pero no un estado nacional. La españolidad de Ceuta es anterior al Islam incluso.
En Toledo, junto al río Tajo, se conservan las ruinas conocidas como el Baño de la Cava. Estamos en el año 709 d.C. Separar la verdad histórica y la leyenda sobre aquellos hechos es complicado. Ni los historiadores se ponen de acuerdo sobre y un sucedido determinado. Pero escogemos la versión más verosímil, o más difundida.
Según la tradición del siglo VIII, el rey visigodo Don Rodrigo vio a Florinda la Cava, hija del conde Don Julián bañándose en el río Tajo y la ultrajó por la fuerza, desatando la venganza de su padre quien se alió o ayudó a los musulmanes para su posterior conquista musulmana de Hispania, derrocando tras la batalla de Guadalete al rey visigodo Don Rodrigo.
ESTATUA DE LAS COLUMNAS DE HÉRCULES EN CEUTA
Comes
Julianus, (Don Julián) era posiblemente un visigodo o bizantino, era partidario
de Agila II que disputaba el trono visigodo a Rodrigo, era seguramente
gobernador de la actual ciudad de Ceuta, conjuntamente con el rey visigodo
Witiza (hay quien dice que era el padre de Agila II) se confabuló con los
musulmanes norteafricanos para que incursionaran en la península.Los musulmanes calcularon las posibilidades y las riquezas que podrían obtener para lo que mandaron una expedición a la península y quedaron maravillados. Por lo que noticiados los árabes se pusieron a la preparación de invadir la península.
Ceuta era entonces el último bastión cristiano en el norte de África, aislado y rodeado por el avance del califato Omeya. Los nobles visigodos enemigos de Rodrigo huyeron de Toledo y se refugiaron en Ceuta. Don Julián, en lugar de defender la frontera para un rey al que consideraba un usurpador, se alió con estos nobles rebeldes. Juntos pactaron con los generales musulmanes Musa y Tariq, facilitándoles los barcos necesarios para cruzar el Estrecho.
Los visigodos rebeldes y Don Julián seguramente pensaban que los musulmanes actuarían como mercenarios para derrocar a Rodrigo y restaurar a los herederos legítimos. Las fuerzas norteafricanas vieron la debilidad del reino visigodo y decidieron quedarse. La conquista de la península comenzó con la victoria musulmana en el 711.
BATALLA DE GUADALETE EN EL AÑO 711
Es posible
que hayan sido los barcos de don Julián los que ayudaron a cruzar el estrecho a
las fuerzas invasoras. Entraron por Gibraltar, con un ejército de 12.000
hombres, la mayoría bereberes, (etnia islámica del norte de África), y
desembarcaron a las órdenes de Tariq-ibn Ziyad que era el gobernador de Tánger.
De forma y manera que cuando el rey Rodrigo llegó con su ejército ya era tarde
y en la batalla famosa batalla cerca del río Guadalete, ya en el año 711, del
cual toma su nombre dicha batalla, allí perdió Rodrigo la batalla y la vida.Asegura Serafín Fanjul que es Catedrático de literatura árabe, miembro de la Real Academia de la Historia. “Hoy en día nadie, ni los historiadores arabistas, creen que Al-Andalus fue un crisol; fue una época terrorífica”. “No sé si se produjo la batalla de Covadonga, lo que sí sé es que durante el siglo VIII entraron en total unos 100.000 árabes en la Península y en los años 730 y 740 se dieron unas hambrunas tremendas en las zonas de Asturias y Galicia que obligaron a los musulmanes que se habían asentado en el Norte a regresar a su tierra bereber. Fue un éxodo obligado por el hambre más que una heroica batalla de don Pelayo, que desde luego aprovechó esa huida para impulsar la monarquía astur-leonesa
Los visigodos no habían entrado como invasores sino a través de un pacto con Roma para desalojar a Álamos, vándalos y suevos en el años 409. Cuando se inició la Reconquista en el 722 fueron los nobles hispano-godos los que comenzaron la lucha porque todos eran cristianos, con don Pelayo a la cabeza. La Reconquista iniciada en Asturias marcó el principio de la creación de los reinos cristianos que defendían su territorio su pueblo y su religión. Los reinos que continuaron no sólo lo hacían para recuperar el territorio sino defender su religión. Al tomar el reino nazarí de Granada, Isabel I de Castilla lo hizo en nombre de aquellos visigodos que siendo cristianos comenzaron la lucha en Asturias. Así se los recordó el historiador cronista que su lucha provenía de ser herederos de los primeros visigodos asturianos. Y como herederos de una tradición y enseñanza cristiana.
De hecho ya sabe que la persona que es heredera de la corona española de denomina Príncipe o Princesa de Asturias. Por ser el reino donde comenzó la Reconquista del territorio y de la religión.
España tiene 1600 años de monarquía hereditaria. Los historiadores consideran que la Monarquía apareció en la península ibérica cuando se instaló el Rey Ataúlfo, primer Rey visigodo, en el 415 en la provincia romana Tarraconense según señala la casa del rey de España.
REY VISIGODO ATAÚLFO
Monarquía española interrumpida
por una República de sainete que duró menos de dos años y otra que era un caos
y que perdió una guerra. Y la dictadura franquista, que dejó en sus leyes la
continuidad de una monarquía. Pero Juan Carlos I optó por ser Parlamentaria, es
decir democrática.
Melilla es
española desde 1497 y Ceuta desde 1668, cuando pasó de Portugal a la Corona.
Melilla, cuando la tomó Castilla, estaba en ruinas y sin control efectivo de
nadie: los wattasíes de Fez y los zayyaníes de Tlemecén se la disputaban sin
ocuparla.
No se arrebató a ningún Estado, se ocupó un vacío.
La dinastía alauí,
la que reina hoy, no llega al poder hasta los años 1660: casi dos siglos
después.
La estatua de Hércules separando las columnas simbolizan la separación del estrecho de Gibraltar y Ceuta, que ambas columnas aparecen en el escudo del rey Carlos I de España.
África es un
continente; Marruecos es un Estado. Confundir ambas categorías sería tan
absurdo como sostener que cualquier territorio europeo que limita con España
está, por esa razón, "Geográficamente en España". La
diferencia puede parecer puramente semántica, pero deja de serlo en cuanto
entran en juego las reivindicaciones territoriales. Decir que una ciudad
"está en Marruecos" no se limita a indicar dónde se encuentra en un
mapa, indica una incorporación geográfica que no se da realidad.

No hay comentarios:
Publicar un comentario