sábado, 8 de agosto de 2026

MADRID HISTORIA - (Primera parte)

Madrid tiene una rica y extensa historia. Por sus tierras han pasado múltiples civilizaciones, lo cual hace que la Capital tenga una gran riqueza cultural e histórica.
Ocno Bianor es el nombre de un héroe mitológico, supuesto fundador legendario de la ciudad de Madrid en un sueño, Apolo le indicó que debía peregrinar hacia dónde muere el sol, indicándole que en ese preciso lugar fundara una ciudad, debía poblarla y ofrecerla a los dioses. Al despertar, contempló un lugar luminoso y bello, con agua abundante y rico en encinas y madroños. Vio pequeñas chozas habitadas por pastores y supo que eran carpetanos, “los sin ciudad”. Les avisó de los deseos de Apolo y se dispusieron a fundar la ciudad, la Mantua Carpetanorum, a la que dedicaron a la diosa Cibeles.


DIOSA CIBELES 
Mantua primero y después Madrid, serían las ciudades europeas más antiguas, incluso antes de la fundación de la propia Roma. También caló en la intelectualidad, llevando el nombre de Mantua Carpetanorum en inscripciones y documentos como así lo atestigua el Plano de Madrid de Pedro Teixeira de 1656, que lleva la inscripción: “Mantua Carpetanorum sive Matritum Urbs Regia”.
No hay dato fiables de que existiera ningún poblamiento de entidad durante las épocas romana y visigoda. El poblamiento romano identificado hasta ahora apunta a varias villae o casas de campo señoriales más o menos próximas al río Manzanares, en puntos como Ciudad Universitaria, puente de los Franceses y de Segovia, Puerta del Ángel y Camino del Robledal. Conocidas de antiguo son las villae de Villaverde Bajo y la llamada "Quinta de los Carabancheles", ambas con mosaicos (los de la segunda en el Museo Municipal de San Isidro).
En época visigoda se atribuyen los primeros restos de una basílica del periodo hispano-visigodo en el entorno de la actual catedral de la Almudena y que podría demostrar la evidencia de un asentamiento urbano en ese periodo. Otras muestras a
rqueológicas son los restos de dos necrópolis visigodas.


Es con la llegada de los musulmanes cuando la zona de lo que hoy es Madrid comienza a tener un asentamiento permanente, apareciendo una construcción defensiva junto al río Manzanares alrededor del siglo IX. Tenía el objetivo de vigilar los pasos de la sierra de Guadarrama y proteger Toledo de las razzias de los reinos cristianos. El emir independiente de al-Ándalus entre los años 852-886, Muhammad I, hijo y sucesor de Abderramán II, miembro de la dinastía Omeya que fue el fundador de la ciudad de Madrid. Los antecedentes árabes de la ciudad se limitarían a la fortaleza militar mandada construir por el emir cerca de los altos de Rebeque. La historia de Madrid comienza en la época musulmana, cuando el emir Mohamed I construyó una fortaleza en el siglo IX llamada Mayrit (que significa “lugar de abundante agua”). Este enclave estratégico servía como defensa contra los reinos cristianos del norte. Esta construcción meramente práctica terminó siendo el punto de partida de la fundación de Madrid.

MOSAICO ALFONSO VI ENTRANDO EN MADRID

El significado de Mayrit no está claro, aunque parece ser el híbrido de dos topónimos: uno mozárabe, matrice, que significa "fuente", y otro árabe, majrà, que significa "cauce" o "lecho de un río". Ambos aluden a la abundancia de arroyos y aguas subterráneas del lugar.
En el año 1031 se desintegra el Califato de Córdoba y se instituyen los Reinos de Taifas, pequeños reinos donde cada noble musulmán era el gobernante del territorio.
La llegada de las taifas lo cambió todo. Mayrit quedó integrada en la taifa de Tulaytula (Toledo). Toledo se vio forzado a pagar parias a Alfonso VI, lo que significaba que por vez primera cambiaba la situación de fuerza. El rey al-Mamun entregaba anualmente una cantidad en monedas de oro con el compromiso de no ser atacado por los leoneses y ser auxiliado por ellos ante un tercero. El caso es que Toledo era codiciado por todos sus vecinos, algo que fue aún más evidente a la muerte de al-Mamun. Le sucedió su nieto al-Qadir, que le sobró tiempo para dejar clara su pésima gestión y aislamiento. Solo entre los suyos, nada más tenía el apoyo de Alfonso VI, un cristiano. Débil, al-Qadir pedía ayuda constante a Alfonso, que ya en 1077 sabemos que había adoptado el título de “Imperator totius Hispaniae”. En una de ellas, el rey leonés cercó Toledo para expulsar al rey taifa de Badajoz al-Mutawakil que había tomado la ciudad en 1081, jaleado por rebeldes toledanos. El reyezuelo retornó, pero el monarca cristiano siempre conseguía a cambio más territorios del reino taifa, liquidado en la práctica.

TAIFA DE TOLEDO 
Al-Qadir, incapaz de controlar Toledo ofreció el reino a Alfonso a cambio de Valencia. Desde el palacio de al-Mamun, el rey castellano leones dirigió el asedio en el otoño de 1984, pero la ciudad no cayó hasta el 6 de mayo de 1085.
No hay fuentes de la época que den cuenta de la conquista de Madrid. Ni siquiera sabemos con certeza si cayó por las armas o capituló. Este vacío alimentó siglos después las leyendas e historias novelescas no carentes de humor. Como la de aquel soldado que trepó cual gato a la muralla árabe y liberó la ciudad de los infieles, a quienes luego la historia tachó de extranjeros.
Sea como fuere bien Madrid pudo ser conquistada en 1083 camino de la toma de Toledo o en 1085, una vez rendida la capital con su reino. De hecho, en la región de Madrid, las crónicas si dan cuenta de la resistencia de Qal’at’Abd al-Salam (Alcalá de Henares), pero no hay referencias a Madrid, lo que insta a pensar a que los cristianos establecieron su hegemonía aquí sin derramamiento de sangre.
Cuando los musulmanes abandonaron Madrid, esta fortaleza fue ocupada temporalmente en el año 932 por Ramiro II y, posteriormente, Alfonso VI la incluyó entre los territorios ganados a al-Ándalus.
A partir de entonces, Madrid pasó a manos cristianas sin que existan evidencias sólidas de que retornara en algún momento a Dar al Islam (tierra del Islam). Y eso que la llegada de los almorávides no solo frenó el avance de los castellanoleoneses sino que les hizo retroceder e incluso perder plazas.
Durante el siguiente siglo Madrid sigue recibiendo embates de los nuevos poderes musulmanes de la península, los almorávides, que incendian la ciudad en 1109 y los almohades, que la someten a sitio en 1197. La victoria cristiana de Las Navas de Tolosa en 1212  aleja definitivamente la influencia musulmana del centro de la península.
La ciudad se repuebla con cristianos del norte, sin que ello conlleve la expulsión de la población judía y musulmana (si bien algunos edificios religiosos musulmanes son requisados; de esta forma, la mezquita mayor se transforma en iglesia bajo la advocación de Santa María). De esta época temprana de dominación cristiana datan los cultos a los patrones de Madrid: la Virgen de la Almudena, de la que según la tradición se encontró una imagen en la muralla exterior el 9 de noviembre de 1085, y san Isidro Labrador, nacido hacia el año 1082 y muerto el 30 de noviembre de 1172, santo patrón de la villa.



MURALLA ÁRABE ACTUALMENTE JUNTO A LA CATEDRAL
En torno al antiguo recinto fortificado debió crecer la villa de Madrid, favorecida por las medidas repobladoras de los monarcas, entre las que destaca la concesión del fuero en 1202.
A lo largo de los siglos XII y XIII se configuró la extensión de la Comunidad de Villa y Tierra de Madrid.

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