jueves, 8 de octubre de 2026

FERNANDO III REY DE CASTILLA Y LEÓN

Al nacer Fernando, (Posiblemente en el 1200) su padre, Alfonso IX de León, es tío carnal de su madre, Berenguela de Castilla. El papa anula el matrimonio por consanguinidad pero legaliza a los hijos nacidos de esa unión. El niño vivía con su padre y al morir el rey castellano, su hermano Enrique, de 13 años, su madre le pide a su exmarido que le envíe al niño, ocultando la noticia de la muerte del rey Enrique I, ya que pasaría a heredar Berenguela y ella pensaba abdicar en favor de su hijo Fernando.

FERNANDO III, EL SANTO
Se negó a esto Alfonso IX ya que según acuerdos anteriores si  moría uno de los dos reyes, de León o de Castilla, el otro heredaría.
Berenguela por fin pudo reunirse con su hijo y lo proclamó rey de Castilla en 1217. Con la concesión de la corona de Castilla se sucedieron las disputas entre Berenguela y el conde de Lara, con el beneplácito de rey Alfonso IX de León, su padre. Padre contra hijo. Fernando, prudente como su madre envió cartas a su padre diciendo que jamás lucharía contra él y al final de 1217 se firmó la paz con las respectivas contraprestaciones. Las luchas e intrigas terminaron definitivamente cuando murió el conde de Lara.
En 1219 Fernando se armó a sí mismo caballero y tres días después se desposó con Beatriz de Suabia, hija de Federico II de Alemania. De ese matrimonio nació entre otros el futuro rey Alfonso X, el sabio.
En 1230 muere Alfonso IX de León dejando en testamento el reino a sus hijas de un matrimonio anterior. Así quedaría separados los reinos de Castilla y León para siempre. Berenguela, sabia y prudente consigue de estas mujeres que cedan el reino a Fernando a cambio de prebendas y sustanciosas cantidades de dinero.
El 7 de noviembre de 1230 Femando es coronado rey de León.
El Imperio Almohade se fue hundiendo después de la derrota en Las  Navas de Tolosa en 1212.  Aprovechó el rey la decadencia de los almohades tras la muerte del califa.
Alhamar el Rojo, fundador de la dinastía de los nazaríes se proclamó sultán en 1232, originalmente tenía su centro de poder situado en Jaén Después trasladó su corte a Granada, siendo reconocido como emir por las oligarquías de Guadix, Baza, Jaén, a lo que se unió la anexión de la taifa de Málaga en 1238, y la sumisión de Almería.
En 1238 Fernando III de Castilla asediaba la ciudad de Granada. Ya llevaba ocho meses de asedio cuando el emir tuvo la valentía de entrevistarse sin guardia al rey castellano el 28 de febrero de 1238, y arrodillado ante él le juró obediencia y vasallaje. Así nació el reino nazarí de Granada, en 1238, siendo vasallo de la corona de castilla, un reino que nace derrotado. Al pactar con los granadinos, estos liberaron a unos mil cuatrocientos esclavos cristianos.

CIUDAD DE SEVILLA 
En 1226 atacó la región murciana del alto Guadalquivir. Consiguió Burgalimar y Salvatierra y ocupó Baeza, asedió Sevilla y se adueñó de las fortalezas de Aljarafe y el califa huyó a Gibraltar.
Pero la pieza más preciada es Córdoba.
Fernando III que estaba en Benavente se encaminaba hacia Córdoba.
En diciembre de 1235 algunos moros descontentos en Córdoba traicionaron a su gobernador. Matan a los centinelas y abren las puertas desde dentro para la entrada del ejército.
Llega Fernando en febrero de 1236 a Córdoba y la asedia. Los cordobeses esperaron la ayuda pero no llegaba e iniciaron negociaciones de rendición con Fernando III. Al no aceptar las condiciones del rey para evacuar la ciudad, propició que la ciudad de Córdoba se rindiese en junio de aquel año. En las negociaciones se estableció una tregua de seis años y el pago de parias.
Es cuando Fernando III, recordando la operación que había hecho Almanzor 239. El caudillo musulmán había arrasado Santiago de Compostela, si bien respetó el edificio, hizo sacar las campanas y que cargadas a hombros por cristianos cautivos, fueran llevadas hasta Córdoba, entonces el Califato.
Fernando ordenó que fueran descolgadas he hizo lo mismo, que los moros llevarán a hombros las campanas hasta Santiago.

CIUDAD DE CÓRDOBA 
Después de la caída de Córdoba, Ibn Hud se instaló en Almería. Ibn Hud fue asesinado por el gobernador de Almería, que inmediatamente se alzó con el poder en aquella ciudad. Poco tardó en anexionarse también el territorio almeriense al atacarle. El asesinato de Ibn Hud y el desmoronamiento del poder almohade propiciaron el avance de las tropas cristianas. Numerosas villas y castillos cordobeses fueron anexionados mediante pactos o por las armas.
Con su sucesor la influencia almohade en la península se redujo a la nada y fueron incapaces de socorrer a los musulmanes de Al-Ándalus mientras Fernando III avanzaba por el valle del Guadalquivir. En 1246 Ibn al-Yadd expulsó al gobernador y quedó como principal de Sevilla, firmando una tregua con Fernando III. Los elementos contrarios a este acuerdo le asesinaron y su líder, Axataf, pasó a ser el nuevo gobernante de Sevilla.

PUERTA DEL PERDÓN DE LA CATEDRAL DE BURGOS 
Después de la toma de Jaén en 1246 Fernando III devastó los campos sevillanos de Carmona, Lora y otros, como preparación al asedio a Sevilla para el año siguiente, dominando así todo el valle del Guadalquivir. La conquista de Sevilla no era fácil y se llevó de manera simultánea por tierra y por el río.
1247, Sevilla, la ciudad de plata de los Almohades, torres, murallas dobles, cien mil habitantes, y un puente sobre el Guadalquivir. Une la ciudad con Triana que la alimenta. Barcas unidas con cadenas de hierro que lo sujetan. Ordenó entonces la construcción de una flota con naves procedentes del Cantábrico, Laredo, Castro Urdiales, San Vicente de la Barquera. Fue el origen de la marina de Castilla para destruir el puente. Las embestidas sobre el puente por el Guadalquivir terminan por destrozarlo. Sevilla quedará aislada y sin provisiones. Seis meses de hambre. Eso les privó a los musulmanes de los refuerzos procedentes de África. Así la ciudad quedó aislada del castillo de Triana y no tuvo más remedio que rendirse. 
El 23 de noviembre de 1248 el emir entrega las llaves a Fernado. La ciudad capital del imperio Almohade en España ya es ahora castellana.
Después Fernando bajó por el Guadalquivir con dos compañías de saqueo, liquidando las resistencias restantes de las Marismas y de la comarca del estrecho de Gibraltar, Jerez, Arcos, Medina Sidonia y otras ciudades gaditanas como Puerto de Santa María, Sanlúcar, Rota y Trebujena. En estas actividades estuvo implicado el príncipe Alfonso. Sólo quedaba Cádiz y Niebla. Fernando creyó morir en esos días, pero murió cuatro años después, en 1252 cuando preparaba una expedición a Marruecos para conquistar Orán hasta el Atlántico para controlar ambos lados del estrecho.

CATEDRAL DE LEÓN 
Fernando III trató de unificar y centralizar la administración de los reinos castellano y leonés, promovió la traducción del Fuero y Juzgó e impuso el castellano como idioma oficial de sus reinos en sustitución del latín. Repartió las nuevas tierras conquistadas entre las órdenes militares, lo que dio lugar a la formación de grandes latifundios. También ordenó hacer el Libro de la Nobleza y Lealtad que es una obra de derecho político y normas de los deberes del gobernante. Mandó construir las catedrales de Burgos y León. Inició las obras de la catedral de Toledo. El canciller del rey, Juan, fundó la catedral de Valladolid y, posteriormente, siendo obispo de Osuna, edificó esa catedral. Nuño, obispo de Astorga, hizo la torre y el claustro de su catedral. Mandó edificar el rey innumerables iglesias, conventos y hospitales y tanto él como su madre efectuaban importantes donaciones.
Hacia 1237 instituyó el Consejo de los Doce Sabios, que eran un grupo consultivo de doce personas. El tratado de su creación tiene un epílogo de su hijo, Alfonso X el Sabio.

ACARREO DE LAS CAMPANAS DE LA CATEDRAL DE SANTIAGO
En 1240 Fernando clausuró la Universidad de Palencia, fundada en 1212 por Alfonso VIII de Castilla, y la trasladó a Salamanca, que fue fundada en 1215 por Alfonso IX de León, ya que no parecía funcionar al nivel que se quería por los escasos recursos que poseía. Desde este momento Fernando dedicó mucha atención y recursos a la Universidad de Salamanca, convirtiéndola en una de las mejores de Europa. Fue mecenas de artistas.
Tras la muerte de Fernando III y de su entierro en la catedral se genera una energía espiritual que atrae a los fieles sevillanos.
El papa Sixto V confirmaría en 1590 que Fernando III poseía el halo de santidad y que merecía el tratamiento de santo, y más tardé el papa Urbano VIII acreditó su santidad e inició el proceso de beatificación en 1628.  Pero fuel el papa Clemente X quien extendió el culto al beato a todos los reinos peninsulares y lo canonizó en 1672. Más de cuatrocientos años después de su muerte.
No fue santo por ser pacífico, sino por su constancia en pelear contra los musulmanes, si bien es cierto que mostraba gran piedad y respeto a la moral cristiana. Instauró la costumbre de lavar los pies a doce de sus súbditos más pobres, costumbre que perduró en la corte de Castilla y después en la española hasta el siglo XX. Cuando estaba en campaña rezaba el oficio “parvo mariano”, antecedente medieval del santo Rosario.
Destacó en el aspecto cultural. Instauró el castellano en sustitución del latín, como lengua oficial. Fue buen jinete, hábil cazador y excelente jugador de ajedrez. Culto y lector ávido, ordenó que en su lápida se escribiera en cuatro idiomas, latín, para el clero, castellano para el pueblo, árabe para los moros y hebreo para los judíos.
Fernando III engrandeció Castilla como no lo había hecho ningún otro rey ni antes ni después de su reinado.
 
 
 

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