Ya el 10 de mayo de 1931 a raíz de la inauguración de un
círculo monárquico en Madrid, se había intentado el incendio del diario ABC y
se produjeron las primeras víctimas. Después se incendiaron varios edificios
religiosos. Al día siguiente el Consejo de Ministros declaró el Estado de
Guerra en Madrid. Los incendios se repitieron en Málaga, Sevilla, Córdoba,
Alicante y Valencia, ardieron más de cien edificios religiosos y obras de arte de gran valor histórico desaparecieron
Se amnistió a todos los presos por delitos políticos. El
general Sanjurjo fue puesto al mando de la Guardia Civil. Se otorgaba a todas
las religiones el mismo trato, se disolvían las órdenes religiosas y se quiso
nacionalizaron sus bienes.
MANUEL AZAÑA
En junio de 1931 se produce la primera vuelta de las
elecciones generales de España consideradas a Cortes Constituyentes. Poco antes
se había modificado la ley electoral de 1907, para permitir que las mujeres y
los sacerdotes pudieran presentarse como candidatos. Las listas republicanas
tuvieron un rotundo éxito. El día 28 de julio las Cortes eligieron a los 21
miembros de la Comisión de Constitución que iban a redactar el proyecto de
Constitución que debatiría la Cámara. Una Comisión Jurídica Asesora elaboró un anteproyecto que aceptaba la
fórmula de la "autonomía" para resolver el asunto de las regiones,
descartando la solución federal, pero defendía la separación de la Iglesia y el
Estado, y la disolución de las órdenes religiosas y la nacionalización de sus
bienes. También desaparecía el Senado.
Presentaba además otras novedades sustanciales como la definición misma de la
República, las limitaciones al derecho de propiedad y la enseñanza, que se
declaraba laica y única.El debate de totalidad del proyecto de Constitución tuvo lugar entre el 27 de agosto y el 9 de septiembre de 1931. El 9 de diciembre tuvo lugar la votación final del texto aprobado por las Cortes y el presidente de las Cortes anunció que de los 466 diputados, han tomado parte en la votación 368 y han votado sí. La Constitución queda aprobada.
Ya en los debates de la Constitución, Ortega, Unamuno, Marañón, Pérez de Ayala y otros intelectuales que participaron durante los mismos se encontraron con discusiones y desilusión. No habían terminado los debates, cuando Ortega escribe en el periódico “El Sol” el 9 de septiembre de 1931 el segundo de sus artículos más famosos: “No es esto, no es esto”
Sobre el voto femenino un diputado se manifestó en contra del mismo siguiendo "argumentos biológicos" como que a la mujer no la domina la reflexión y el espíritu crítico sino la emoción y todo lo que tiene que ver con los sentimientos. Basándose en el psicoanálisis sostenía que el histerismo es consustancial a la psicología femenina. Pero finalmente quedó aprobado con el texto: "Se reconoce, en principio, la igualdad de derechos de los dos sexos".
Clara Campoamor defendió su voto particular para
incluir en el primer párrafo que tampoco el sexo puede ser objeto de privilegio
y la supresión del segundo párrafo para que se reconociera plenamente la
igualdad entre hombres y mujeres y no solo "en principio". Victoria
Kent también apoyó la propuesta, que finalmente quedó aprobada. Pero el 1 de octubre, interviene Victoria Kent para
pedir que se aplace la concesión del voto a las mujeres, porque en su opinión
la mujer española carecía de la suficiente preparación social y política como
para votar responsablemente, por lo que, por influencia de la Iglesia, su voto
sería conservador, lo que perjudicaría a los partidos de izquierdas. Solo se
aprobó que la mayoría de edad pasaría de los 21 a los 23 años.
De todas formas las izquierda gobernaban al país. El presidente era Alcalá Zamora, y en otros puestos, Azaña, Lerroux, Mura, Casares -Quiroga. Se reconocía la libertad sindical y corporativa. Y también se podría gobernar por decreto, y así nació lo que sería la polémica Ley de la Reforma Agraria.
Indalecio Prieto y otros muchos, se encontraban representando a todas las formaciones del frente que derribó la monarquía. Redactaron los decretos fundacionales de la Segunda República.
La derecha monárquica tuvo un rotundo fracaso. Como resultado la mayoría de las izquierdas en el Parlamento dio lugar a lo que dio en llamar “Bienio reformista” entre los años 1931 y 1933.
Ya en los debates del texto de la Constitución, Ortega, Unamuno, Marañón, Pérez de Ayala y otro intelectuales se dieron cuenta que aquellas Cortes no eran las que ellos habían deseado. Estaba en juego nada menos que la concepción de España como nación unitaria o bien la aceptación de unas realidades históricas singulares y diferentes. Cataluña ya tenía a punto su Estatuto de Autonomía. La discusión sobre el estatuto catalán avanzaba lentamente.
En septiembre de 1932 se aprueba la ley de la Reforma Agraria, que mediante expropiaciones y asentamientos tendría que consolidarse. La aplicación fue un fracaso, solo se logró asentar finalmente a unos 4300 campesinos. La Reforma del Ejército era una de las bases para el afianzamiento de la República. Azaña, ministro de la guerra tomó una serie de medidas que suponían la reducción de jefes y oficiales, el cierre de la Academia de Zaragoza y otras medidas que fueron recibidas con rechazo. Se decretó el pase a la reserva de muchos oficiales. Precisamente estos serían muchos de los que se sublevarían más adelante.
La Reforma de la Enseñanza era otro asunto fundamental. Se construyeron 10.000 escuelas y se habilitaron miles de maestros. La Universidad fue reformada con reducción de exámenes, planes de estudios nuevos. La Facultad de las letras de Madrid se convirtió en la mejor de España. Se reformó la legislación del Patrimonio Artístico y se creó un red de Archivos Nacionales. La reforma cultural cubrió muchos aspectos que sería largo de detallar, pero la cultura popular siguió por su camino de populismo folclórico.
Todas estas reformas, tan rápidas, contaron con el rechazo de la derecha, sobre todo en lo referente al laicismo, la expulsión de los jesuitas. La quema de conventos en 1931 y otras medidas propiciaron la movilización de los católicos contra la República creando la CEDA, (Confederación de Derechas Autónomas). Por lo tanto el republicanismo lo que obtuvo fue que la cristalización de la derecha a la República fuera imposible.
De todas formas las izquierda gobernaban al país. El presidente era Alcalá Zamora, y en otros puestos, Azaña, Lerroux, Mura, Casares -Quiroga. Se reconocía la libertad sindical y corporativa. Y también se podría gobernar por decreto, y así nació lo que sería la polémica Ley de la Reforma Agraria.
Indalecio Prieto y otros muchos, se encontraban representando a todas las formaciones del frente que derribó la monarquía. Redactaron los decretos fundacionales de la Segunda República.
La derecha monárquica tuvo un rotundo fracaso. Como resultado la mayoría de las izquierdas en el Parlamento dio lugar a lo que dio en llamar “Bienio reformista” entre los años 1931 y 1933.
Ya en los debates del texto de la Constitución, Ortega, Unamuno, Marañón, Pérez de Ayala y otro intelectuales se dieron cuenta que aquellas Cortes no eran las que ellos habían deseado. Estaba en juego nada menos que la concepción de España como nación unitaria o bien la aceptación de unas realidades históricas singulares y diferentes. Cataluña ya tenía a punto su Estatuto de Autonomía. La discusión sobre el estatuto catalán avanzaba lentamente.
En septiembre de 1932 se aprueba la ley de la Reforma Agraria, que mediante expropiaciones y asentamientos tendría que consolidarse. La aplicación fue un fracaso, solo se logró asentar finalmente a unos 4300 campesinos. La Reforma del Ejército era una de las bases para el afianzamiento de la República. Azaña, ministro de la guerra tomó una serie de medidas que suponían la reducción de jefes y oficiales, el cierre de la Academia de Zaragoza y otras medidas que fueron recibidas con rechazo. Se decretó el pase a la reserva de muchos oficiales. Precisamente estos serían muchos de los que se sublevarían más adelante.
La Reforma de la Enseñanza era otro asunto fundamental. Se construyeron 10.000 escuelas y se habilitaron miles de maestros. La Universidad fue reformada con reducción de exámenes, planes de estudios nuevos. La Facultad de las letras de Madrid se convirtió en la mejor de España. Se reformó la legislación del Patrimonio Artístico y se creó un red de Archivos Nacionales. La reforma cultural cubrió muchos aspectos que sería largo de detallar, pero la cultura popular siguió por su camino de populismo folclórico.
Todas estas reformas, tan rápidas, contaron con el rechazo de la derecha, sobre todo en lo referente al laicismo, la expulsión de los jesuitas. La quema de conventos en 1931 y otras medidas propiciaron la movilización de los católicos contra la República creando la CEDA, (Confederación de Derechas Autónomas). Por lo tanto el republicanismo lo que obtuvo fue que la cristalización de la derecha a la República fuera imposible.
El régimen republicano reconocería el autogobierno de
Cataluña, el alcalde de Barcelona Lluis Companys proclamó la “República
Catalana dentro de la República Federal Española”. Era una transgresión, y accedió
a cambiar el nombre por el de Generalitat de Cataluña.
El catolicismo defendía la Unidad de España y amplios poderes a la Iglesia. Pero en el mundo obrero y en la clase política había un fuerte anticlericalismo y laicismo, y también una rechazo de parte de algunos intelectuales. Esto se trasladó a las clases populares que llegaron a la visceral violencia.
El clima de tranquilidad duró poco tiempo. Los partidos de izquierda republicana chocaban con el catolicismo conservador. Existió un anticlericalismo moderado, pero la mayor parte popular era visceral y violento. El Gobierno no actuó con decisión y se ganó dos enemigos, la Iglesia y el Ejército. Además el gobierno debía resolver los graves ataque anarquistas. Huelgas y manifestaciones en Zaragoza, Tarragona, Valencia y Murcia y más tarde en Andalucía, debiendo acudir el ejército a reestablecer la situación.
Se instauró el matrimonio civil, el divorcio y la enseñanza laica. La política educativa formó las Misiones Pedagógicas, que eran un grupo de estudiantes y profesores universitarios que acudían a las zonas deprimidas. En general el mundo de la cultura y de la intelectualidad mostró su apoyo a la República.
Los partidos políticos eran un mosaico de ideas y las organizaciones obreras jugaron un papel decisivo. El partido PSOE de Prieto y Besteiro con su filial UGT de Largo Caballero. De aquí había surgido en 1921 el Partido Comunista de “la Pasionaria”. Los anarquistas estaban en la Confederación Nacional del Trabajo, (CNT) con Buenaventura Durruti y Federica Montseny.
El catolicismo defendía la Unidad de España y amplios poderes a la Iglesia. Pero en el mundo obrero y en la clase política había un fuerte anticlericalismo y laicismo, y también una rechazo de parte de algunos intelectuales. Esto se trasladó a las clases populares que llegaron a la visceral violencia.
El clima de tranquilidad duró poco tiempo. Los partidos de izquierda republicana chocaban con el catolicismo conservador. Existió un anticlericalismo moderado, pero la mayor parte popular era visceral y violento. El Gobierno no actuó con decisión y se ganó dos enemigos, la Iglesia y el Ejército. Además el gobierno debía resolver los graves ataque anarquistas. Huelgas y manifestaciones en Zaragoza, Tarragona, Valencia y Murcia y más tarde en Andalucía, debiendo acudir el ejército a reestablecer la situación.
Se instauró el matrimonio civil, el divorcio y la enseñanza laica. La política educativa formó las Misiones Pedagógicas, que eran un grupo de estudiantes y profesores universitarios que acudían a las zonas deprimidas. En general el mundo de la cultura y de la intelectualidad mostró su apoyo a la República.
Los partidos políticos eran un mosaico de ideas y las organizaciones obreras jugaron un papel decisivo. El partido PSOE de Prieto y Besteiro con su filial UGT de Largo Caballero. De aquí había surgido en 1921 el Partido Comunista de “la Pasionaria”. Los anarquistas estaban en la Confederación Nacional del Trabajo, (CNT) con Buenaventura Durruti y Federica Montseny.
INDALECIO PRIETO (PSOE)
En Cataluña el más importante fue Esquerra Republicana de
Francesc Maciá y Lluis Companys. En el País Vasco era del PNV, nacionalista y
conservador. En Galicia surgió la Organización Republicana Gallega de Casares
Quiroga. Cinco años tardó en ser aprobado el Estatuto vasco. El estatuto
gallego fue aprobado en junio de 1936. En Valencia se estudió el tema, pero
estalló la guerra antes de su aprobación. Cosa parecida pasó con el Estatuto de
Aragón. El caso de Andalucía se había
resulto para julio de 1936, pero quedó también sin aprobación. Luego tanto en
Castilla y León como en las regiones insulares, pasó exactamente igual.Provocados, el gobierno republicano perdió apoyos en amplios sectores de la clase media y rural. Militares descontentos, al mando del General Sanjurjo, protagonizaron un intento de golpe de Estado en el verano de 1932, que fracasó. Pero puso de manifiesto el sentimiento de gran parte del ejército de oposición ante la autonomía de Cataluña y la tensión creada por las continuas huelgas, manifestaciones y desordenes. Fue un serio aviso.
Las huelgas eran el pan de cada día. Ha habido 734 huelgas en 1931, y 1127 en 1933. Esto desgastó al gobierno de Azaña. Un asalto y fusilamiento de 14 campesinos en el pueblo de Casas Viejas, episodios que tuvieron lugar en enero de 1933 en Andalucía. Los anarquistas ya repudiaron a la República. La tachaban de burguesa y reaccionaria.
La clase media casi no existía y el pueblo soportando injusticias y miserias.
El gobierno estaba herido y Azaña dimitió en septiembre de 1933. Hubo elecciones Generales el 19 de noviembre en las que las mujeres ya podían votar. La CEDA, el partido de derecha liderado por José María Gil Robles fue la fuerza más votada y en realidad no aceptaba los postulados de la República. Pensaba en rectificar y caminar primero hacia un Estado conservador para legar después aun Estado autoritario. Ni bien llegaron al poder tomaron algunas medidas como devolver las tierras a los nobles, dotación presupuestaria para el clero, que había sido suprimida, y amnistía para los golpistas de Sanjurjo y Primo de Rivera que estaban encarcelados. Se intentó paralizar los procesos autonómicos vasco y catalán. Y el ministro de la Guerra, incorporó a los más altos mandos del ejército a los generales más contrarios a la República, Goded, Fanjul, Franco y Mola.
FALANGE ESPAÑOLA Y DE LAS JONS
La Falange Española, partido fascista dirigido por José
Antonio, hijo del dictador Primo de Rivera, en febrero de 1934 se fusionó con
las JONS.La CEDA reunía tal cantidad de intereses que no fue posible unificarlos. Se actuó con dureza en las huelgas campesinas de Andalucía y Extremadura.






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