Nació en Vitoria en1772 – Murió en Bareges (Francia) en 1843.
Fue Teniente general del Ejército, capitán de fragata de la Armada, político, presidente de las Cortes y diplomático. Sentó plaza como cadete en el regimiento de infantería de Sevilla en 1785. A continuación embarcó y comenzaron sus primeras campañas. Participó en la defensa de Ceuta (1791).
Fue Teniente general del Ejército, capitán de fragata de la Armada, político, presidente de las Cortes y diplomático. Sentó plaza como cadete en el regimiento de infantería de Sevilla en 1785. A continuación embarcó y comenzaron sus primeras campañas. Participó en la defensa de Ceuta (1791).
RECUPERACIÓN DE LAS OBRAS DE ARTE EN EL LOUVRE
Hizo la campaña de Italia. La escuadra salió de Cádiz y al poco tiempo entró en el puerto de El
Callao y continuó rumbo a las Filipinas. Declarada la guerra con el reino
británico. Durante el sitio de Manila, participó en la organización de las
defensas de la plaza.Mas tarde embarcó y viajó a Italia. Entró en Nápoles para recoger y trasladar a varios miembros de la Familia Real. A la vuelta del viaje, su Majestad le concedió licencia.
Se presentó en Cádiz procedente de Madrid. Pasa destinado a las órdenes del comandante general de la escuadra- Una noche, salió con la escuadra que mandaba el general Federico Gravina y se incorporó con la francesa mandada por el almirante Villeneuve. Volvió a zarpar con la escuadra francesa y los navíos españoles Argonauta y Terrible, fondearon en Ferrol. En las aguas de cabo Trafalgar tuvieron un encuentro con la Armada británica de veintitrés navíos mandados por el almirante Nelson, y se desarrolló el memorable combate de ese día. El Príncipe de Asturias lo emprendió con el mayor denuedo contra una de las columna enemigas. Hicieron fuego sobre él cuatro navíos. Murieron en el Príncipe tres oficiales de guerra y cincuenta miembros de su tripulación. Entró en Cádiz con el navío destrozado. Continuó en el navío Príncipe de Asturias como primer ayudante de la Mayoría, hasta que ante la escasez de buques y escasa ocupación profesional solicitó el retiro.
En Cestona le sorprendió el inicio de la Guerra de la Independencia. Fue elegido diputado del Consejo vitoriano (24 de enero de 1808), momento en que casi todo el país estaba en manos de los franceses. Recibió y despidió a Fernando VII de paso para Bayona. Más tarde se trasladó a dicha ciudad, donde intervino en la aprobación de la Constitución de Napoleón.
De Vitoria marchó a Madrid. Se presentó al general Castaños,
quien lo incorporó a su ejército. Pocos días después salía de Madrid con sus
tropas pero atacados por fuerzas más numerosas, se tuvieron que retirar.
El Real Decreto firmado por el rey José Bonaparte el 18 de julio de 1809 suprimía todas las órdenes religiosas masculinas y el patrimonio pasaba a ser propiedad estatal. Esto sirvió de precedente para saquear iglesias, palacios, tumbas, conventos, pinturas, esculturas…Es conocida la figura del mariscal Soult, que rapiño en Andalucía numerosas obras de arte como la Inmaculada de Murillo, ganándose el apodo de Napoladrón.
Napoleón quería crear un museo como el Louvre en Madrid, el emplazamiento elegido era el Palacio de Buenavista, lo que actualmente es hoy el Cuartel General del Ejército de Tierra. Este Museo Josefino debería acabar con el expolio, pero no funcionó, finalmente muchas de esas obras salieron de España rumbo a París, un convoy de dos mil carros cargados con obras de incalculable valor.
Deja nuestro hombre el campo de batalla, se presenta a la Junta a la que dio toda clase de detalles de la acción. Comisionado por la Junta Central, se incorporó en Viseu (Portugal) al Ejército aliado, bajo el mando del general Wellington para informar de la mala situación en que se encontraba la citada Junta. La cual le ordena mantenerse en aquel Ejército lo que acabaría llevándole a una amistad con Wellington.
Su actuación en la batalla de Albuera le supuso el ascenso a general.
Más tarde, y con igual éxito, participó también en el ataque a Salamanca y batalla de Arapiles (22 de julio de 1812). En la batalla de Vitoria (21 de junio de 1813) mandó una división inglesa con gran éxito.
El Real Decreto firmado por el rey José Bonaparte el 18 de julio de 1809 suprimía todas las órdenes religiosas masculinas y el patrimonio pasaba a ser propiedad estatal. Esto sirvió de precedente para saquear iglesias, palacios, tumbas, conventos, pinturas, esculturas…Es conocida la figura del mariscal Soult, que rapiño en Andalucía numerosas obras de arte como la Inmaculada de Murillo, ganándose el apodo de Napoladrón.
Napoleón quería crear un museo como el Louvre en Madrid, el emplazamiento elegido era el Palacio de Buenavista, lo que actualmente es hoy el Cuartel General del Ejército de Tierra. Este Museo Josefino debería acabar con el expolio, pero no funcionó, finalmente muchas de esas obras salieron de España rumbo a París, un convoy de dos mil carros cargados con obras de incalculable valor.
Deja nuestro hombre el campo de batalla, se presenta a la Junta a la que dio toda clase de detalles de la acción. Comisionado por la Junta Central, se incorporó en Viseu (Portugal) al Ejército aliado, bajo el mando del general Wellington para informar de la mala situación en que se encontraba la citada Junta. La cual le ordena mantenerse en aquel Ejército lo que acabaría llevándole a una amistad con Wellington.
Su actuación en la batalla de Albuera le supuso el ascenso a general.
Más tarde, y con igual éxito, participó también en el ataque a Salamanca y batalla de Arapiles (22 de julio de 1812). En la batalla de Vitoria (21 de junio de 1813) mandó una división inglesa con gran éxito.
MONUMENTO EN VITORIA-GASTEIZ
En San Juan de Luz se hallaban los aliados preparándose para
seguir su camino triunfal hasta Toulouse, lugar donde acabó la guerra por haber
abdicado Napoleón y retirarse a la isla de Elba. Fernando VII le concedió la
encomienda de Hornachos de la Orden de Santiago que recibió en la capilla de la
embajada española en París. Por sus ideas liberales fue perseguido tras la
restauración de Fernando VII, lo cual no fue óbice para que se le nombrara
embajador de España en los Países Bajos a petición de los británicos (1815-1822).Tras
la disolución de las Cortes fue elegido diputado por su provincia. Durante los
sucesos del 7 de julio de 1822 tuvo una destacada actuación en defensa del
orden constitucional.Del enorme expolio realizado por oficiales del ejército de napoleón, que se encontraba en el Louvre de Paris, tras la caída de Napoleón se exigió que se devolviera todo lo robado, pero París hizo caso omiso. Es aquí donde cobra protagonismo la figura de Miguel Ricardo de Álava, embajador en París en aquella época.
Organizó un destacamento armado y asaltó el Museo del Louvre. Por la fuerza entraron en el museo y reclamaron todas las pieza españolas saqueadas durante la guerra. El capitán y ayudante de Álava, Nicolás Miniussir, junto con el pintor Francisco Lacoma, reunieron un contingente de 200 infantes armados con fusiles y bayonetas. El por aquel entonces director del museo, Vivant Denon, se negó a que los cuadros salieran de allí. El capitán Miniussir sólo consiguió sacar doce obras y le remitió a Miguel Ricardo una carta donde exponía que al día siguiente volvería de nuevo. Y, en efecto, a la mañana siguiente temprano lograría rescatar doscientos ochenta y cuatro cuadros y cinco objetos más. Aunque se quedaron cuadros de Velázquez, Murillo, Ribera, Tiziano… todos los que conforman la sala española del Louvre. Álava envió los cuadros al puerto de Bruselas y posteriormente a Amberes. Acabada la guerra de Independencia contra Napoleón en 1814 dos años después llegarían a la Academia de Bellas Artes de San Fernando y finalmente serían depositados en el Museo del Prado.
Fue felicitado por la recuperación de las obras y siguió sirviendo a su país, llegando a participar en otra legendaria batalla, la de Waterloo, pasando a la historia por ser, posiblemente, el único hombre que participó en las dos batallas más decisivas de las guerras napoleónicas: Trafalgar y Waterloo.
PINTURA SOBRE LA BATLLA DE WATERLOO
En el Trienio Constitucional fue diputado y presidente de
las Cortes (1822-1823). En los siguientes doce años, tuvo destacadas
actuaciones en defensa del orden constitucional. Por motivos políticos se le
embargaron sus bienes y se le desposeyó de sus títulos y honores. Fijó su
residencia en Inglaterra, se instaló en casa de su amigo el general Wellington,
en donde permaneció hasta que fue indultado, regresando a Madrid en 1834. Del
exilio marchó nuevamente a Londres en calidad de embajador. Obtuvo la Gran Cruz
de la Real Orden española de Carlos III y se le nombró caballero de la citada
Orden. Nombrado embajador en Gran Bretaña trató de gestionar la intervención de
la Cuádruple Alianza en la guerra carlista.Finalizada la guerra, tras la dimisión de María Cristina, renunció a la embajada (20 de marzo de 1841).
Marchó después a Francia con objeto de restablecer su salud
en ese pequeño pueblo de los Pirineos y murió el14 de julio de 1843. Las
autoridades alavesas trasladaron sus restos al cementerio de Vitoria (julio de
1884).
La Academia de Bellas Artes de San Fernando le nombró académico de honor por sus gestiones en la recuperación de las obras de arte llevadas a Francia por las tropas de Napoleón.
La Academia de Bellas Artes de San Fernando le nombró académico de honor por sus gestiones en la recuperación de las obras de arte llevadas a Francia por las tropas de Napoleón.



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