domingo, 18 de octubre de 2026

CASTILLO DE NIEBLA - HUELVA

El castillo de Niebla o Castillo de los Guzmán se levanta en el interior de la muralla. Ha sufrido diversas reformas por parte de todos sus sucesivos ocupantes, visigodos, árabes y cristianos. Se encuentra en la localidad de Niebla, al sur de Huelva, cerca de la capital de provincia, zona que fue una importante plaza en la comunicación entre las provincias de Huelva y Sevilla.


La fortaleza, castillo y recinto murado, fue construida durante la dominación árabe, que durante la época taifa se constituyó en un reino independiente.
El alcázar fue primero el arce o ciudadela (el "oppium" de los romanos) y morada del decurión, como lo revelan algunos arcos romanos que aún subsisten: los fosos y las soberbias cárceles bajo los muros labrados de enormes sillares en forma de túneles. Conquistada Niebla por los visigodos, y después de las necesarias reparaciones, fue ocupado por los jefes militares visigodos
Con la dominación árabe, el Castillo pasa a ser el Alcázar o Palacio y se enriquece con revestimientos de azulejos de colores, yeserías e inscripciones y cerámicas. Además, se construye una magnífica noria para el riego de los jardines, así como fuentes adornadas de preciosos mosaicos. Sirve así como importante bastión bajo el dominio del califato de Córdoba. Más tarde, habitaron en él las dinastías independientes de los Beni-Yahya y los Beni-Mahfot.


La ciudad hispanomusulmana de Lebla jugó un papel clave en tiempos de los almohades y del reinado taifa de Ibn Mahfot. Tras la cerca y toma de la villa por Alfonso X, en 1262, y presionado el monarca por el litigio con Portugal a causa de la posesión del Algarve, Niebla fue entregada a su hija Doña Beatriz. Con posterioridad, todo el territorio fue cedido a Pedro I y, a su muerte, el primer Trastámara dio el Condado de Niebla a los Guzmanes. Así pues, a un periodo de predominio realengo, siguió otro, desde 1368, de señorialización profunda y estable. Pero la villa cabecera del Condado decaía irremisiblemente y los señores dejarán pronto de elegirla como residencia.
Niebla fue reconquistada por las tropas cristianas al mando de Alfonso X el Sabio, usándose por primera vez la pólvora en la lucha por la posesión de estos territorios andaluces. Se usó de manera muy simple pero abrió camino a una nueva fase en los sistemas de defensa, de ataque y de contraataque.
La familia de los Medina Sidonia habilitaron el edificio y lo convirtieron en residencia.


La fortaleza ha sufrido grandes daños y saqueos. El terremoto de 1755 afectó seriamente a la torre del homenaje y los franceses volaron el edificio al abandonarlo en 1812. Desde entonces, aprovechando sus muros se levantaron numerosas viviendas, más tarde desalojadas en las sucesivas restauraciones. En el siglo XIX, con la guerra de la Independencia, el castillo y las murallas fueron parcialmente destruidos por las tropas francesas.


La planta del castillo es de forma rectangular, y está dividida en dos partes. Todo el edificio está rodeado por una barrera que le sirve como protección de ataques externos. Sus muros se encuentran jalonados por cubos de distintas formas. Poseía foso, contrafoso y puente levadizo. La gran torre del homenaje, de planta cuadrada, se levanta majestuosa, rematada por almenas defensivas y escasos vanos. La zona residencial puede fecharse en época de los duques de Medina Sidonia.

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