miércoles, 23 de septiembre de 2026

CASTILLO DE BELMONTE - CUENCA

Es un palacio-fortaleza de origen renacentista y estilo gótico-mudéjar, situado al suroeste de la provincia de Cuenca. Comenzado a construir en 1456 por orden de D. Juan Pacheco (primer Marqués de Villena) con trazas atribuidas al arquitecto Hanequín de Bruselas o bien a Juan Guas, es probable que se terminase en 1474. Una personalidad vinculada a la historia de este castillo, fue residencia particular de la emperatriz de Francia María Eugenia de Montijo la emperatriz francesa.



Castillo y Villa están declarado de Interés Turístico y Conjunto Histórico Artístico. Recibe el nombre de Belmonte por "Bello Monte" en alusión a unos cerros con encinas que existían en la zona desde antiguo. Belmonte era una aldea dependiente de Alarcón que fue conquistada a los musulmanes almohades en 1184. El territorio pasó a depender militarmente de la Orden de Santiago y del recién creado Obispado de Cuenca.
En 1398 el rey Enrique III de Castilla (1390-1406) dona la villa de Belmonte a Juan Fernández Pacheco. Vivió Don Juan Manuel, (1282-1384), que era nieto de Fernando el Santo y sobrino de Alfonso X, el sabio. Miembro de la casa real fue escritor en lengua castellana y famoso por su “El conde Lucanor”. Escribía cuentos como “El mozo que casó con mujer brava”, y de ahí salió “La fierecilla domada” de W. Shakespeare.



El primer propietario, Juan Pacheco (primer Marqués de Villena) cedió en 1467 el castillo inacabado, a su hijo Diego López Pacheco Portocarrero segundo marqués de Villena. Este al apoyar el bando de la hija de Enrique IV (Juana la Beltraneja) perdió temporalmente la propiedad del castillo y de otras villas (Garcimuñoz y Alarcón). Dice la historia que cuando la causa de Juana la Beltraneja se daba por perdida, y ante la actitud del Marqués de Villena de cambiar de bando, Juana vio peligrar su seguridad y se descolgó por una de las ventanas de la capilla del palacio huyendo por la puerta que hoy día recibe su nombre.
Poco tiempo después, la ya reina Isabel la Católica le devolvió sus propiedades. Esta historia hay que enmarcarla en el periodo de la guerra civil de Castilla entre los partidarios de Isabel la Católica y Juana llamada "la Beltraneja".


Para quitarle a Belmonte este regusto a intrigas y codicias, por suerte nació un varón, que en vez de pensar en las materias de la tierra, pensara en lo espiritual del cielo. “Qué descansada vida, la que huye del mundanal ruido...” Será así como se vengara el que los perseguidores le habían tenido injustamente encarcelado, con un “decíamos ayer...”.
En Belmonte nació en 1528, fray Luis de León.
El recinto principal se rodea de una barrera artillera, con tres puertas de acceso, de exquisita construcción, que defiende zonas bajas.
La puerta llamada de los Peregrinos o de Santiago se abre en un cubo desde el que debía colgar el puente levadizo; la del Campo, situada al este, desde la que se accede al castillo; por último, la de la Villa, que enlaza la fortaleza con la población. Flanquean estas dos últimas entradas sendos torreones cilíndricos.
La planta del castillo tiene una " estructura atenazada", construida sobre un rectángulo equilátero, con dos cuerpos en dos de sus lados y en el otro la torre del homenaje. Forma todo el conjunto un triángulo que se convierte en polígono de nueve lados con seis torres en los vértices, a modo de una estrella de seis puntas.


Los dos cuerpos antes citados forman un ángulo agudo, constando de tres plantas cada uno de ellos, donde se distribuyen los aposentos del palacio. Se accede a estas plantas por una escalera para dar paso a las galerías, a lo largo de las cuales se abren las estancias nobles del castillo.
Las techumbres de algunas de las estancias están cubiertas por artesonados y alfarjes mudéjares, como la de la sala utilizada para la capilla de planta octogonal y articulada mediante mocárabes ricamente policromados, las de los dormitorios de los marqueses ochavadas a modo de cúpula, o la del Salón de Gobierno.
Especial mención merece el Salón de Gobierno que representa el verdadero marco solemne y señorial del poder nobiliario; tiene forma rectangular con una superficie que ronda los 150 mts2.
De igual modo, la exuberancia y riqueza ornamental aparecen en algunas piezas y elementos de su arquitectura interior, tales como frentes de chimenea o los alféizares de algunas ventanas.


Durante la Guerra de Sucesión (1701-1713), los descendientes del Marqués de Villena se distinguieron por su adhesión a la causa de Felipe V a quien prestaron grandes servicios y Belmonte fue punto estratégico.
Durante la guerra de la independencia (1808-1814), el castillo sirvió como cárcel francesa quedando al final de la guerra en lamentable estado. En el siglo XIX la propiedad del castillo la ostentaba el condado de Montijo, Eugenia de Montijo.
Durante la Guerra Civil Española el castillo sirvió de cuartel republicano y prisión y al finalizar la contienda hizo en 1946 de Escuela Superior de Mandos Onésimo Redondo.
Actualmente el castillo es propiedad de la Casa ducal de Peñaranda y Montijo, que a través de una sociedad gestora presidida por el conde de Montalvo, don Javier Fitz-James Stuart de Soto, ha procedido a una última rehabilitación entre los años 2008 y 2016 con la que se ha podido muse alizar el Castillo y propiciar su uso turístico y de eventos. 
En el castillo se rodaron parte de las escenas de la película El Cid (1961) protagonizada por Charlton Heston y Sofía Loren.



Belmonte es uno de los pueblos más pintorescos de la provincia de Cuenca. La villa cuenta con una de las fortalezas más impresionantes de la región, además del castillo en cuyo interior deslumbran su patio de armas, sus artesonados mudéjares y relieves góticos, que extiende sus brazos de murallas hacia la población abriéndose a ella con cinco puertas, de las que hoy en día se conservan tres: la de San Juan, la de Chinchilla y la Puerta Nueva. La Colegiata de San Bartolomé, de estilo mayoritariamente gótico y en la que deslumbran sus puertas del Sol y de los Perdones, compite en belleza con este monumento.


Además, en una ruta por este destino que invita a realizar un viaje en el tiempo hay que detenerse en el Palacio de Buenavista, el Convento de los Jesuitas, la Casa de Comedias, la Casa Bellomonte, un centro expositivo que recrea una casa del siglo XV, y la ermita de Nuestra Señora de Gracia. Por último, situado en una colina cercana, está el molino ‘El Puntal’, que conserva la maquinaria original y que permite al visitante conocer su funcionamiento.
        

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Déjame tu comentario. Te responderé. Gracias

CASTILLO DE BELMONTE - CUENCA

Es un palacio-fortaleza de origen renacentista y estilo gótico-mudéjar, situado al suroeste de la provincia de Cuenca. Comenzado a construir...