miércoles, 23 de septiembre de 2026

FERNANDO E ISABEL REYES DE CASTILLA -2-

Recordemos que estaban en guerra con Portugal por la corona de Castilla, “Guerra de Sucesión Castellana” continuaba (1475-1479): La batalla de Toro, marzo de 1476, consiguió que la unión de los portugueses se fuera disolviendo.
En otro orden de cosas, nuestros reyes pusieron a trabajar al Consejo Real. Estaba formado principalmente por miembros de la alta nobleza, prelados (obispos o figuras de la Iglesia) y, de forma progresiva, expertos en leyes o letrados. Con el tiempo, los monarcas buscaron restar poder político a los grandes nobles y comenzaron a incorporar juristas profesionales de la pequeña nobleza, que dependían directamente del favor real. No es que estuvieran en contra de la nobleza, pero si era necesario delimitar las funciones del realengo y señorío sin consentir que se desbordaran sus funciones poniendo límite a las ambiciones.


Fueron los creadores de lo que se dio posteriormente en llamar la “Monarquía Católica Española”, esa unión de reinos. Por encima de las leyes que construyeron los hombres y sancionaban los reyes lo era en virtud de su poder absoluto que emana de la Ley de Dios. Que explica y sostiene la moral sin la que la sociedad no podría existir.
Para Isabel, un alma muy religiosa todos los asuntos de Estado tenían una dimensión  de problemas de conciencia, de ahí que era necesario tener confesor.
Por lo tanto aparece en escena Fray Hernando de Talavera, un jerónimo que llegaría a ser, contra su voluntad muy humilde, arzobispo de Granada.
Desde su primera entrevista con la reina seguramente en 1475 exigió a Isabel  la posición canónica de confesar. El permanecería senado y ella de rodillas porque se trataba de un tribunal de Dios. Isabel acetó no sin sorpresa. Fue nombrado confesor y asesor espiritual de la reina Isabel. Tuvo un peso político enorme, impulsando la reforma de las órdenes religiosas y la centralización del poder monárquico.
Los reyes fueron poniendo orden en sus reinos, alcanzando un equilibrio y eliminando la pugna entre la nobleza y el poder real. Se perseguía la unidad peninsular, que no fue posible totalmente por quedar fuera Portugal, independiente desde hacía siglos, y quedaba Navarra del que había sido monarca Juan II de Aragón, el padre de Fernando, y que al morir en 1979 Navarra lo heredó su hermana Leonor, que sólo lo ocupó unas semanas, ya que falleció. Dejó entonces como heredero a su nieto Francisco de Foix bajo la regencia de su madre Magdalena, que era hermana del rey francés Luis XI. Y dispuso en el testamento que Francia se ocupara de cualquier asunto de conflicto. Quedaba Navarra entonces bajo el poder francés. Pues así pasó, que el heredero Francisco de Foix reinó solamente cuatro años pues murió  en 1483. Catalina, su hermana, se convirtió en reina de Navarra que tan solo contaba con trece años de edad. Su madre la casó con un noble francés, Juan de Albret, lo cual ofendió a los Estados Generales navarros, que no fueron consultados. Unos eran partidarios y otros preferían a Fernando, que al fin y al cabo era heredero de Juan II, su padre.  Pero esto es otro problema que queda para más adelante.

FRAY HERNANDO DE TALAVERA
Los reyes en los siguientes años tuvieron que afianzar la monarquía. Se institucionalizó la figura del Corregidor, los Maestrazgos de la Ordenes Militares.
Las revueltas campesinas fue un fenómeno que se produjo en toda Europa en aquellos tiempos. Las condiciones de vida habían empeorado debido a una mayor exigencia de impuestos y de servicios por parte de los nobles. Para colmo las guerras y la peste negra supusieron una mortalidad enorme con la consiguiente despoblación del campo. Esto hizo que la nobleza aplicara con dureza los privilegios antiguos, conocidos en Cataluña como “Los malos usos”. En 1484 y 1485 los campesinos se rebelaron, ya lo habían hecho contra Juan II de Aragón. Pero “una de cal y otra de arena”, con Fernando se solucionaron problemas antiguos de Cataluña. Fernando abolió los malos usos, las “remensas” y los “contratos de enfiteusis”, que consistía en una cesión perpetua o por largo tiempo del dominio útil de la tierra y casa mediante el pago de una pensión anual. Las consiguió anular en la sentencia arbitral de Guadalupe en 1486. Los señores feudales en Cataluña tenían sometidos a los campesinos al trabajo, y en caso de abandonar la tierra, debían éstos pagar una indemnización. También consiguieron los reyes reorganizar la hacienda real e incluso se sancionó a los nobles rebeldes. Fernando introdujo en Castilla las instituciones aragonesas de los consulados. El Consulado de Mar de Burgos y los gremios, favoreciendo de este modo el desarrollo económico castellano, especialmente el comercio de la lana. También actuaron con contundencia contra a los nobles rebeldes a su autoridad, que vieron asolados sus castillos y suprimidos sus privilegios. La pacificación del reino, que atravesaba desde hacía muchos años una situación de anarquía ante la falta de un poder que impusiera orden y justicia en el territorio, disolviendo las ambiciones de los señores feudales, las imposiciones partidistas territoriales, etc. Por otra parte la creación de la Santa Hermandad, llevada a cabo en las Cortes de Madrigal en 1476 fue todo un acierto. Fue instituida por Isabel unificando las distintas Hermandades que habían existido desde el siglo XI en los reinos cristianos. Se trataba de una milicia formada por cuadrillas armadas que las poblaciones de más de treinta hogares debían formar, para perseguir y castigar los delitos comunes del ámbito rural. Todo un precedente de la actual Guardia Civil. Se consiguió con ello casi la seguridad en los caminos, algo que fue una lacra durante siglos. También actuaron hasta 1498 como recaudadores de impuestos. No obstante, dado que la nobleza y el clero estaban exentos de impuestos, que solo pagaban los trabajadores manuales, artesanos, comerciantes, etc. al aumentar estos impuestos que fueron sufriendo para financiar fundamentalmente un ejército profesional.

LA PENÍNSULA EN EL SIGLO XV
Tenemos la creencia falsa de que los musulmanes dominaron la península durante 800 años y nada más lejos de la realidad. El Califato de Córdoba desapareció en el 1031 y se disolvió en reinos de Taifas, y las últimas taifas son estas:
Ceuta desde 1233 al 1305 (nazaríes).
Niebla desde 1234 al 1262.
Orihuela desde 1239 al 1250. 
Y la Taifa de Granada, desde 1238.
Todas ellas eran vasallos de los reinos cristianos.
Los musulmanes que seguían practicando su religión, en los reinos cristianos, antes de la conversión forzada se les llamaba “Moriscos”. Eran tributarios y según la zona tenían diferentes nombres, en Castilla se decía “Mudéjares”. En Aragón se les llamaba “Moros” y en Valencia “Sarracenos” Era el nombre dado a los musulmanes que permanecieron en los territorios ocupados por los cristianos durante el periodo de la reconquista.

MORISCOS 
En época de Isabel y Fernando tan solo quedaba el reino nazarí de Granada. El resto de los musulmanes vivían entre cristianos. Los acuerdos pactados con las poblaciones de Al-Ándalus vencidas variaron según la forma en que fueron ocupadas, pero en general se garantizó la permanencia de los musulmanes y se les permitió conservar su religión, costumbres, organización y derecho, aunque las obligaciones tributarias que mantenían con la antigua administración fueron transferidas al nuevo poder. Esta actitud de los monarcas cristianos se producía, principalmente, por la necesidad de no despoblar y mantener la vida económica de los territorios ocupados, ganadería, agricultura y diversos oficios. Pero los moriscos eran rechazados por la población cristiana, no los consideraban auténticos del país y recelaban de ellos. Sus costumbres, vestimentas, su religión y su idioma los hacían claramente diferentes del cristiano, y éstos, al fin y al cabo eran hijos de los hispano-romanos y visigodos, ambos cristianos.
Hay que tener en cuenta que la religión, todas, en aquellos tiempos era más importante que la propia vida.
De los judíos hablamos en el siguiente capítulo.
 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Déjame tu comentario. Te responderé. Gracias

FERNANDO E ISABEL REYES DE CASTILLA -2-

Recordemos que estaban en guerra con Portugal por la corona de Castilla, “Guerra de Sucesión Castellana” continuaba (1475-1479): La batalla ...